Aumenta el interés por el litio en el mundo y se impulsa la minería argentina

Alto riesgo/alta recompensa. Esa es la apuesta que hacen las mineras globales de litio en Argentina, que en su interés por el mineral que contribuye a alimentar los autos eléctricos hacen a un lado una recesión, una crisis cambiaria y la incertidumbre política.

La creciente demanda y la limitada oferta han hecho que los precios del litio se triplicaran en cuatro años. En respuesta, las compañías se apresuran a construir nuevas minas y apuntan a Argentina y Chile, dos de los mayores productores del mundo del mineral.

Pero si bien Chile podría ser más estable en el plano económico, a las compañías productoras que operan en el país –Albemarle Corp. y Soc. Química y Minera de Chile SA- les ha costado obtener licencias para expandirse. En Argentina, en cambio, el presidente Mauricio Macri impulsa una agenda más favorable al mercado.

“A juzgar por la reciente experiencia de SQM y Albemarle, preferiría operar en Argentina más que en Chile”, dijo John Kanellitsas, vicepresidente ejecutivo de Lithium Americas Corp., con sede en Canadá, que tiene un proyecto conjunto de casi US$500 millones con la compañía china Jiangxi Ganfeng Lithium Co. Ltd. en la provincia argentina de Jujuy.

En Argentina hay que tener un poco de paciencia a largo plazo”, dijo Kanellitsas en una entrevista. “Pero pensamos que la situación se resolverá de manera favorable”.

Auge del litio

El país se encuentra en las primeras etapas de un auge del litio, según un informe de la Economist Intelligence Unit. En la actualidad hay dos minas en producción y más de 60 proyectos en desarrollo, cinco de los cuales están cerca de iniciar la producción, según el informe. La inversión en proyectos de litio se ha decuplicado en los últimos cinco años, según un informe de agosto de Mariano Lamothe, el subsecretario de Desarrollo Minero de Argentina.

Argentina y Chile forman parte del llamado triángulo del litio, una vasta zona andina salpicada de salares que también abarca Bolivia hacia el norte. Bolivia, que tiene las segundas mayores reservas de litio del mundo, ha tratado durante años de extraer el mineral pero ha fracasado. El país ha producido 250 toneladas este año, pero invierte en varios proyectos que, según dice, llevarán la capacidad de producción a 150.000 toneladas en cinco años.

Chile ha estado tradicionalmente entre los principales países productores, y Albemarle y SQM operan en el país desde hace más de 20 años. Compañías menores no han podido establecer nuevas minas en Chile debido a la compleja regulación y a la oposición de las comunidades locales.

La abundancia de litio lleva inversiones a los salares bolivianos

A Albemarle sólo se le permitió incrementar la producción luego de que aceptara pagar una mayor regalía en 2017, mientras que SQM obtuvo su licencia para aumentar la producción este año y también pagará una regalía más alta.

Durante mucho tiempo los inversores miraron Argentina de lejos en tanto el país se veía afectado por la incertidumbre política y económica, comprendidas nacionalizaciones de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner como la de la compañía productora de petróleo y gas natural YPF. La postura favorable al mercado de Macri ha cambiado las cosas, según Fiona Mackie, directora regional de América Latina y el Caribe de la Economist Intelligence Unit.

“En la gestión de Macri observamos un avance que atraerá inversores de largo plazo a la minería de litio”, dijo Mackie por teléfono.

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