Automotrices: las nuevas retenciones generan dudas sobre inversiones

Llamados urgentes de casa matriz. Calls. Reportes minuto a minuto al comando central o, según el caso, el regional. Pilotos que, por primera vez, experimentaban el riesgo argentino en la pista y otros, más experimentados, que tomaron el recaudo o intentaron imponer prudencia, hasta tener datos o hechos concretos a los cuales atenerse. Fin de semana de alta tensión vivió la industria automotriz. Fin de semana de incertidumbre, despejada -no de la mejor manera- cuando hoy, Mauricio Macri, primero, y el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, después, confirmaron la noticia menos deseada: la implantación de retenciones a las exportaciones. Una decisión que, advierten, pone signos de interrogación sobre inversiones futuras para un sector que ya tiene u$s 5000 millones comprometidos en desembolsos hasta 2019.

Sabemos que es un impuesto malo, malísimo“, matizó el Presidente. Minutos después, Dujovne confirmó que, en el caso de los productos de origen industrial, se cobrará -transitoriamente, entre 2019 y 2020, aclaró el Ministro- $ 3 por cada u$s 1 exportado. En términos anuales, un impacto del 7,5% del total exportado para la industria automotriz, según cálculos que ya circulan entre los ejecutivos del sector. A valores actuales, un piso de $ 20.000 millones anuales.

En 2017, la industria automotriz exportó u$s 6608,48 millones, a valor FOB. Este año, hasta julio, las ventas de vehículos al exterior registraban un incremento del 30,1%, motorizadas, principalmente, por la recuperación de la demanda brasileña. El cálculo hecho acerca del impacto de la nueva retención, se aclara, contempla el número de 2017, ya que la tracción brasileña vista estos meses es considerada una anormalidad. Representaría una tributación de u$s 495,36 millones anuales; $ 19.825 millones, con un tipo de cambio de $ 40 (el que se usó en la simulación).

Con un mercado interno, prácticamente, paralizado a partir de la crisis cambiaria, las exportaciones fueron lo que mantuvo el piso de actividad para las fábricas locales de autos, que pronostican un cierre de 2018 con producción en crecimiento.

El 70% de las ventas externas se concentró en Brasil. Ya antes de la creación de la nueva retención, el único destino para el cual, reconocen en las terminales, es competitiva la exportación. “Y hasta ahí”, apuntan.

El nuevo impuesto impactará más en aquellas terminales que tienen más diversificados sus mercados, en los que los vehículos hechos en la Argentina compiten contra los ensamblados en regiones como América del Norte o el Sudeste asiático. “Con esta retención, por más que suba el dólar, el tipo de cambio para nosotros se va atrasar”, indicaban en la actividad”.

Cronista


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