Cómo será el mercado financiero 2018

Las elecciones legislativas en las que el oficialismo recibió un respaldo mayoritario en gran parte del país marcaron un punto de inflexión en varios sentidos. Tras la ratificación que le dieron las urnas, el presidente Mauricio Macri relanzó su Gobierno con una convocatoria de los principales actores de la escena política, social, y económica a quienes les presentó el tan esperado -y dilatado- paquete de reformas tributarias -que incluye el polémico impuesto a la renta financiera-, laborales, previsionales, y judiciales. El plan busca reducir gradualmente el déficit fiscal, mejorar los niveles de competitividad, y encauzar la economía hacia una sostenibilidad que permita atraer inversiones, crear fuentes de trabajo y, sobre todo, reducir la pobreza. Para el mercado bursátil, el resultado electoral se trató de la ratificación de lo que ya había anticipado con ganancias extraordinarias (+54% en dólares para el Merval en “Tras una corrección en el corto plazo, podría darse un nuevo rally entre fines de año y principios de 2018” lo que va del año), en un contexto más que favorable para los países emergentes que lograron capturar la excesiva liquidez reinante en el mundo, de la mano de tasas bajas e inclusive en algunos casos hasta negativa.

Coinciden los analistas en que las apreciaciones como las de este 2017 serán muy difíciles de repetir para lo que viene, teniendo en cuenta de que venimos de varios años con fuertes incrementos acumulados en los principales mercados del mundo. Pero sobre todo, porque aparecen nuevos desafíos para los inversores y, con ellos, las bases que configurarán un nuevo mercado mucho más selectivo y prudente, que se moverá no solo al compás del avance de las reformas macroeconómicas impulsadas por el Gobierno y sus eventuales efectos en la economía doméstica, sino también en función de una incierta y compleja coyuntura internacional. Así es como ya comenzamos a observar con cierta intermitencia correcciones previsibles en el mercado ya que “muchos participantes están encontrando argumentos más que suficientes para impulsar una toma de ganancias, no solo a nivel local sino también a nivel internacional”, describe el economista Gustavo Ber, titular del estudio que lleva su apellido. Entre los motivos que llevan a los inversores a tomar beneficios aparece el anuncio sobre el impuesto a la renta financiera actualmente exenta para personas físicas, con tasas de hasta el 15%. El director del Estudio Bein /Eco Go, Federico Furiase, advierte que “el impuesto puede generar cierto arbitraje en términos de presión en el dólar para los que salen de activos en pesos (plazos fijos o Lebac) o tasas de interés más altas en el caso de los bonos en dólares para compensar el tax”. De todos modos, resaltó el hecho de que “es importante tener en cuenta que este impuesto para personas físicas viene dentro de un combo de medidas de ajuste y reformas estructurales que intentan mejorar la competitividad y las señales a la inversión”.

Más allá de esto, los especialistas entienden que los activos domésticos aún cuentan con espacio para crecer. “Con el mercado financiero jugando a favor en un mundo de tasas bajas y margen de construcción de capital político del Gobierno para pasar por el Congreso las reformas estructurales, la historia financiera argentina aún tiene recorrido alcista”, dice el director del Estudio Bein/ Eco Go.

Concuerda con esta visión Mariano Otálora, director del sitio Buscatufondo.com, y de la Escuela Argentina de Finanzas Personales: “Tras una corrección en el corto plazo, estaría preparado para un nuevo rally de cara a fin de año y a principios de 2018. El resultado electoral positivo para el Gobierno debería dar confianza a nivel internacional, era lo que estaban mirando muchos inversores. Por eso hay que empezar a ver el ingreso de los dólares financieros, que determinará el volumen que tenga el mercado”.

Los montos operados en la plaza local se vienen expandiendo de manera sustancial: hasta hace menos de un año el volumen diario del Merval promediaba los $300 millones, mientras que en la actualidad no baja de los $500 millones, después de rozar en varias jornadas los $1.000 millones. “Hay mayor participación de los inversores, que están tomando posición en una plaza todavía chica, anticipando eventos como el ascenso a “mercado emergente”, y la mejora de la nota soberana por parte de las principales calificadoras (S&P la subió el lunes, se espera que sigan en la misma línea Moody’s y Fitch)”, agrega Ber.

RIESGOS EN EL FRENTE EXTERNO

Por el lado internacional, la atención del mercado está puesta hoy en la tasa estadounidense a 10 años, que pegó un salto de más de 40 puntos básicos en menos de dos meses, y ha puesto algunos paños fríos al apetito por el riesgo global (el 7 de septiembre pasado amagó con perforar el 2% (2,042%) y la semana pasada llegó a escalar hasta el 2,463%. ¿Qué ocurrió en el medio? Comenzaron un sinfín de versiones sobre el reemplazante de Janet Yellen, al frente de la Fed. Es que el nombramiento del nuevo titular -se anunciaría mañana -, definirá el ritmo con el que se ajustarán las tasas de aquí en más. En las últimas horas trascendió que el presidente estadounidense, Donald Trump, nominaría a Jerome Powell, con reputación de moderado y cuya posición sobre las tasas es similar al enfoque cauteloso de Yellen, con lo cual -por ahora- se alejarían los fantasmas para los emergentes de que el elegido sea el economista de la Universidad de Stanford, John Taylor, con un perfil más proclive a impulsar una suba de los tipos de interés más acelerada.

TIPO DE CAMBIO Y “CARRY TRADE”

El dólar, la variable que todos los argentinos miran, tenderá al atraso cambiario en el corto plazo producto del modelo de endeudamiento y la entrada de dólares destinados a inversiones financieras, aseguran los expertos. “Es probable que se siga acentuando el retraso del valor nominal del dólar, más allá de que cada vez los pisos son más altos. Esto ocurrirá hasta que el mercado internacional siga permitiendo la fluidez del canal financiero como ingreso de divisas. Hoy los dólares no entran por la cuenta corriente, donde claramente hay un déficit, sino que está ingresando por la cuenta capital, y no por inversiones directas, sino por colocaciones financieras”, sintetiza Ber. Para Otálora, “el dólar se seguirá moviendo por debajo de la tasa de interés y de la inflación, a pesar de que en algún mes pueda ajustar un poco más. No veo un dólar moviéndose arriba del 27,75%, por lo que el ‘carry trade’ va a continuar”. El especialista ve un precio para fin de año más cercano a $18 que a $19, y sostiene que “de enero a mayo, debería aumentar un poco más, salvo que vengan muchos dólares financieros, porque después llega la liquidación de la cosecha gruesa, y ahí tenderá a bajar”.

Al director del Estudio Bein/ Eco Go también le gusta el “carry” de las Lebac: “En un esquema de metas de inflación con entrada de capitales y financiamiento del déficit fiscal con deuda en dólares, la tendencia pareciera ser que la tasa de interés le gana a la inflación y la inflación al dólar, aunque en el medio puede haber vaivenes”. Avisa que “si bien de corto plazo el poco margen que tiene el BCRA para relajar las tasas frente a la corrección tarifaria y las negociaciones paritarias mantiene el atractivo de ´rollear´ en el tramo corto, el dólar break even (de “equilibrio”) en torno a $21, y la inflación mensual break even (en torno a 2% mensual) de la Lebac, que vence el 18 de julio de 2018, parecen atractivos”.

RENTA FIJA, OPORTUNIDADES DE CORTO Y LARGO PLAZO

“Tengo la sensación de que el apetito por renta fija soberana en dólares se mantendrá por bastante tiempo”, vaticina Germán Fermo, director de Macrofinance. Explica que en particular la parte larga de la curva argentina “sigue siendo una oportunidad de compra de largo plazo: 12 años de duration brasileña rinden 5,45% mientras que su equivalente argentino lo hace en 6,6%: nos separan de Brasil 115 puntos básicos. La principal razón es que el país vecino llevó a cabo una reestructuración laboral y fiscal que Argentina todavía no implementó”. En caso de que las reforman vayan avanzando, “comprimiríamos hacia el riesgo brasileño representando para bonos largos un retorno potencial de apreciación cercano al 14% (cifra que no incluye un carry anual de aproximadamente 6,50%)”, proyecta.

Frente a la actual coyuntura, con una mayor exposición a shocks externos y frente al aumento del déficit de la cuenta corriente externa, “el riesgo de ´roll over´ del stock de Lebac, en un esquema de tipo de cambio flotante y suba de tasas gradual en EE.UU., vuelve indispensable diversificar el riesgo cambiario de las Lebac y el riesgo duration (exposición a tasa de interés) de los bonos en dólares largos con bonos en dólares del tramo corto de la curva”, recomienda Furiase. Estos últimos – agrega- “permiten compensar en pesos la caída del precio en dólares en un escenario de salida de capitales y suba de tasas”.

Para Ber, por su parte, “tácticamente el peso le va a ganar a la divisa estadounidense, pero estratégicamente es un momento para armar posiciones en dólares baratos. Pero no a cualquier punto de la curva o cualquier tipo de instrumento”. Ante ese panorama, prefiere manejarse entre el tramo corto y el tramo medio de la curva, con posiciones en bonos con vencimientos en 2024, 2020, 2022, 2026 y 2027.

POTENCIALES GANADORES EN RENTA VARIABLE

Como se indicó previamente, en el mercado de renta variable hay que afinar el lápiz a la hora de conformar las carteras, es decir, aplicar selectividad tanto en sectores, como en acciones. Tras las fuertes ganancias de energéticas y bancos, “de ahora en más hay que observar los segmentos más relacionados al consumo, a la construcción, y a cuestiones que estén vinculadas al nivel de actividad”, resalta Ber, que enumera empresas como Siderar, Telecom, pero también los bancos e YPF. El titular de la Escuela Argentina de Finanzas Personales, por su parte, afirma que “ahora es el turno del sector de la construcción”. En ese sentido, sugiere seguir muy de cerca la salida a bolsa de Loma Negra. Otra empresa interesante, según su criterio, es Irsa: “Hoy tiene trabados muchos proyectos en la Ciudad y ahora que el Gobierno porteño va a tener mayoría en la Legislatura, se espera que puedan salir con mayor facilidad”, avisa. Más allá de que fueron los que más ganaron, Otálora aconseja sumar posiciones de los sectores financiero (Francés, Supervielle, Macro y Galicia), y eléctrico (Pampa Energía).

AF


Artículos Relacionados