Cómo será la reforma laboral que se aplicará a la industria láctea

Los trabajadores de la industria láctea nucleados en Atilra, el sindicato que los representa a nivel nacional, tendrán modificaciones en su convenio colectivo de trabajo, en la línea de lo que viene propugnando, para distintos sectores, el presidente Mauricio Macri y que en términos generales ya tuvo un anticipo en la adenda introducida al régimen los petroleros para incentivar las inversiones en Vaca Muerta y en la industria automotriz. 

Premios por presentismo y puntualidad e introducción del principio de multifuncionalidad son algunas de las novedades que se incorporan al régimen de trabajo de los lácteos, tras la firma hoy de un acuerdo para “mejorar la producción y el empleo” en el sector.

El convenio fue firmado por el Gobierno, junto a cámaras empresarias del sector lácteo (CIL y APYMEL) y la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina (ATILRA) y permite, además, incorporar empleados por plazo fijo, es decir aquellos para necesidades productivas acotadas en el tiempo, y se crea la figura de trabajadores a tiempo parcial (sábado, domingos y feriados)”, informaron desde los ministerios de Producción y Trabajo.

El convenio también abre las puertas a la tercerización de “las actividades que no se corresponden con las normales, específicas y propias de la actividad”, que serán excluidas del convenio.

El Gobierno también informó que “se asume el compromiso de modernizar las categorías y el escalafón, abriendo una instancia de negociación para adecuar las categorías, acorde a la nueva tecnología y nuevos procesos industriales”.

Los cambios en el régimen laboral de la industria láctea entraron en escena con la crisis de la cooperativa Sancor. Cuando la cooperativa atravesaba lo peor de su situación, que amenazaba su existencia misma, el Gobierno condicionó el salvataje de la cooperativa a que se produjeran algunas modificaciones en el terreno laboral.

Los cambios empezaron en mayo, cuando se firmó un acuerdo para reducir sustancialmente los montos del aporte extraordinario que realizan las empresas al sindicato por trabajador por mes: para empresas Pymes (de hasta 70 trabajadores) la suma quedó en $750 y para las grandes se fijó en $1500. Originalmente los aportes eran de $3700 para todas las empresas, sin distinción entre grandes y pymes.

Según el Gobierno, los cambios que se establecieron hoy tienen por objetivo “recuperar una industria argentina clave a través de la mejora de la productividad y propiciar un mayor desarrollo que permita multiplicar el empleo”.

También se informó que el anuncio se enmarca en los “Consensos básicos” que presentó el presidente Macri hoy ante gobernadores, empresarios y sindicalistas, entre otros, para “derrotar a la pobreza”.

Un informe oficial da contexto al impacto que podrían tener los cambios introducidos cuando señala que la industria láctea es vital para el desarrollo productivo de las provincias de Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos y Buenos Aires y para la salud y alimentación de toda la población argentina. Estas cuatro provincias centralizan el 96% de los establecimientos tamberos, el 96% del ganado lechero y contribuyen con el 97% de la producción láctea nacional.

Se estima que forman la cadena láctea más de 35.800 mil trabajadores. En la última década, el sector entró en crisis por un “contexto internacional adverso, equivocadas políticas locales y, en los últimos meses, situaciones climáticas complejas”.

Del acto de firma del acuerdo, realizado en el Ministerio de Trabajo de la Nación, participaron: los ministros de Agroindustria, Ricardo Buryaile; de Producción, Francisco Cabrera; y de Trabajo, Jorge Triaca; el secretario general de ATILRA (Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina), Héctor Ponce; el presidente de la Cámara de la Industria Láctea, Miguel Paulón; y el presidente de la Asociación de Pequeñas y Medianas Empresas Lácteas, Pablo Villano.

Ponce se mostró ‘tranquilo‘ por arribar al acuerdo entre todas las partes y remarcó que ‘lo hemos madurado suficientemente, llevó más de un año y medio de trabajo, y el resultado final fue puesto a consideración y refrendado por todo los trabajadores a través del órgano más importante que tiene un sindicato que es la Asamblea, donde participan todos los compañeros del país”.

Cronista


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