El aluminio y el acero sería afectados por el plan de Trump

Durante el fin de semana el secretario Comercio de Estados Unidos, Wilbur Ross, elevó sus propuestas al presidente Donald Trump, referidas a las restricciones que el gobierno de ese país evalúa para el ingreso de productos de acero y aluminio.

Esto podría afectar exportaciones argentinas de aluminio argentino por u$s 500 millones y de tubos de acero sin costura por u$s 220 millones anuales.

Trump tiene hasta el 11 de abril para definir en el caso del acero y hasta el 20 de ese mes respecto del aluminio. Ross presentó tres alternativas para frenar el ingreso de acero y otras tres para el aluminio.

La primera de las propuestas para el acero se basa en un arancel general del 24% para las todas las importaciones. Una segunda opción es aplicar una tarifa de “al menos el 53%” a las importaciones de 12 países (Brasil, China, Costa Rica, Egipto, India, Malasia, Corea del Sur, Rusia, Sudáfrica, Tailandia, Turquía y Vietnam) y una cuota del 100% de las exportaciones de 2017 para el resto de los países. La tercera opción es una cuota uniforme para todos del 63% de las exportaciones que realizaron en 2017.

En el caso del aluminio, las alternativas son semejantes, con un arancel del 7,7% a “todas las exportaciones de aluminio de todos los países”, incluido Argentina; un arancel de ingreso del 23,6% a China, Hong Kong, Rusia y Venezuela, más una cuota semejante a las ventas de 2017 para el resto. La última alternativa establece un cupo a todos del 86,7% sobre las exportaciones del último año.

La medida ya generó temores en Japón y China. En diálogo con la agencia Reuters, Toshiharu Sakae, vicepresidente ejecutivo de Nippon Steel, señaló que “si se produce alguna medida, va a relajar los mercados de acero, enviando de regreso a Asia suministros, ya que no tienen otros lugares donde ir”.

Por su parte, la respuesta de China fue más contundente. “Si la decisión final de Estados Unidos afecta los intereses de China, tomaremos las decisiones necesarias para defender nuestros derechos”, precisó Wang Hejun, funcionario del Ministerio de Comercio de ese país.

Para evitar demandas ante la OMC Washington apelará a la Sección 232 de la Ley Comercial de Estados Unidost de 1962, que habilita a imponer medidas comerciales para protegerse de importaciones que amenacen o deterioren la seguridad nacional del país.

Cronista


Artículos Relacionados