El impacto de las modificaciones en Ganancias

Una vez conocido el proyecto de reforma fiscal elaborado por el Poder Ejecutivo, lo natural es evaluar el impacto que sus modificaciones implicarán. Se trata de una reforma muy completa; hay muchos aspectos a analizar; en esta oportunidad nos referiremos únicamente a algunos puntos trascendentales con relación al tratamiento de la familia en el Impuesto a las Ganancias. 

En primer lugar, nos referiremos a las cargas de familia, que contiene el artículo 23 de la ley. Nos llama poderosamente la atención que el proyecto no incorporase como deducción al “conviviente”, aggiornándose a una nueva conformación familiar incorporada por el Código Civil y Comercial de la Nación (CCCN) a partir del 01/8/2015. Lo apuntado resulta muy llamativo, dado que al conviviente sí se lo ha tenido en cuenta para otros apartados de la reforma (arts. 8 y 34 del proyecto de ley). Olvido u omisión consciente, no lo sabemos.

1| Deducción De Los Hijos

Otra cuestión extraña tiene que ver con la edad límite para la deducción de los hijos como carga de familia: impositivamente está en 18 años (salvo hijos discapacitados para el trabajo), desde la Ley 27.346 de diciembre pasado. Aquí también hay una falta de sintonía con el CCCN, por cuanto para éste la obligación de prestar alimentos a los hijos por parte de los progenitores se extiende hasta los veintiún años, excepto que el obligado acredite que el hijo mayor de edad cuenta con recursos suficientes para proveérselos por sí mismo.

En lo que respecta a la deducción por hijos, somos de la idea que la deducción debe permitirse desde la concepción, momento en el que comienza la vida de las personas, tal como lo dispone el CCCN. Las deducciones por cargas de familia tienen justificativo en desgravar ciertos costos de subsistencia del ser humano, ya sea propios del contribuyente como de su grupo familiar, lo cual sin duda alguna incluye a las personas por nacer. Si bien la ley del gravamen establece en su art. 24 que el cómputo de las cargas de familia se hará por períodos mensuales, computándose todo el mes en que ocurran o cesen las causas que determinan su cómputo, dejando abierta la posibilidad de tomar la concepción como momento de inicio en un “etc.” que coloca luego de mencionar al nacimiento, casamiento y defunción, somos de la idea que el texto legal debe disponerlo explícitamente.

Si bien el derecho tributario puede tratar con autonomía a ciertos institutos, apartándose del derecho civil, consideramos que las situaciones apuntadas no justifican un obrar semejante. Más bien, parecería que se trata de incoherencias legislativas propias de textos apurados y con diferentes fuentes técnicas.

La carga impositiva de la familia define sus recursos económicos. El proyecto de reforma establece una leve mejoría para los trabajadores autónomos, admitiendo una deducción especial incrementada en una (1) vez el monto mínimo no imponible (antes no había incremento). Sin embargo, subsiste aún una notoria desigualdad con relación a los trabajadores en relación de dependencia, para quienes el incremento es 3,8 veces el monto mencionado anteriormente. Nótese que una misma actividad (profesional individual o miembro de una sociedad civil o simple), con una misma retribución, tiene una carga notoriamente superior sobre un sujeto autónomo.

2| Los Gastos En Salud

La situación expuesta anteriormente se agrava al contemplar el tratamiento de los gastos en salud. Un trabajador dependiente está obligado al régimen de obras sociales y puede deducir impositivamente el costo mensual en forma total. Un autónomo debe contratar un régimen de medicina prepaga, el cual no sólo es más oneroso por el impacto del IVA -tiene un cargo del 10,5%- sino que no puede ser deducido íntegramente, sólo hasta el límite del 5% de la ganancia neta.

Lo anterior nos lleva a concluir con dos necesidades: 1) que se iguale definitivamente el tratamiento frente al gravamen del trabajador autónomo con el dependiente frente al Impuesto a las Ganancias en lo que a la deducción especial incrementada se refiere; y 2) que se permita deducir íntegramente los gastos en medicina prepaga del contribuyente y de su grupo familiar, con la única limitación de no generar quebranto.

Como reflexión final, la familia es el núcleo de la sociedad. La imposición equitativa sobre las ganancias que nutren las finanzas del hogar es requisito para una vida digna y el progreso social de las generaciones futuras. Albergamos la esperanza de que nuestros legisladores ejerzan diligentemente su mandato constitucional y corrijan estas pequeñas distorsiones mencionadas.
AF


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