Guerra comercial: la industria automotriz se prepara para un tsunami

Varios fabricantes redujeron sus pronósticos la semana pasada como resultado de una serie de razones originadas todas en el debate sobre el comercio.

“Estas son las primeras olas que están llegando a la orilla”, dijo Arndt Ellinghorst, analista automotriz en Evercore ISI. “El gran tsunami que llegará si se produce una guerra comercial total, será mucho más severo. Las compañías no estarán hablando sobre las ganancias perdidas sino sobre la profunda reestructuración”.

Los aranceles sobre las importaciones de acero que llegan a Estados Unidos, los cambios en los aranceles chinos a las importaciones y la menor demanda de los consumidores debido a la incapacitante incertidumbre son los factores que derivaron en una serie de malos resultados trimestrales las ganancias cayeron en todo el sector lo que provocó una caída de las acciones.

General Motors, Ford, Nissan y Renault advirtieron sobre los costos de las materias primas, Fiat Chrysler dijo que los aranceles en China debilitaron la demanda, mientras que Daimer dijo que su poder de fijar precios a los autos Mercedez-Benz se ve limitado.

El gran asesor de la diplomacia estadounidense habla sobre Putin, el nuevo orden mundial y Donald Trump

Hyundai aseguró que una disputa comercial extensa debitará la demanda de los consumidores, mientras que Harvey-Davidson, que ya planea mudar la producción de motos europeas fuera de Estados Unidos, agregó que los aranceles afectarán sus resultados más de lo esperado.

La fabricación de autos siempre tuvo altas probabilidades de ser una de las víctimas de los aranceles debido a la naturaleza global del negocio, dado que los vehículos y componentes que cruzan el mundo, por lo que las compañías corren riesgo de sufrir una interrupción en la cadena de abastecimiento.

En efecto, Donald Trump comenzó a desmantelar el mundo conocido por las automotrices cuando intenta implementar su promesa electoral de repatriar puestos de empleo norteamericanos y romper los acuerdos internacionales que él considera que perjudican a los obreros.

Daimler la semana pasada dijo que los aranceles a los autos que se exportan desde EE.UU. hacia China perjudicaron a su empresa, lo que llevó a que sus ganancias se contrajeran de 2.500 millones a 1.800 millones de euros en el segundo trimestre.

Además del surgimiento de aranceles y barreras comerciales, las automotrices también deben hacer frente a la naturaleza volátil e impredecible de las discusiones comerciales, en particular en las que participa Trump.

Yendo a las conversaciones con el presidente de la Comisión Europea Jean-Claude Juncker, el presidente norteamericano tuiteó que los aranceles son “lo más”.

Las acciones de las automotrices, que ya venían a la baja por un mar de resultados decepcionantes, se deslizaron aún más.

Pero un día después, la UE acordó que los autos europeos evitarán pagar los aranceles norteamericanos a las importaciones, lo que hizo subir a esas mismas acciones.

Debido a la volatilidad, los fabricantes de autos, que toman decisiones de inversión y de producción con años de anticipación, tienen dificultades para medir la tormenta de cambios que los rodea.

Renault el viernes dijo que los precios de las materias primas son tan impredecibles que la compañía no puede hacer pronósticos precisos para los próximos seis meses. “Es bastante volátil, cada vez que habla algún presidente, el precio de las materias primas sube o baja”, dijo Clotilde Delbos, director financiero.

José Asumendi, analista de JPMorgan, dijo que todos los desafíos desde el alza de los costos de las materias primas hasta las tensiones comerciales y los mayores gastos que implican cumplir con los niveles de emisiones están creando una “tormenta perfecta” para la industria. “La situación es brutal, y va a continuar”, dijo.

“Creo que veremos más efectos en el tercer trimestre, y luego en seis a nueve meses quizás veamos que las tensiones entre EEUU. y China se resuelven”, agregó.

Max Warburton, analista de Bernstein, dijo : “El sector está teniendo problemas para encontrar una dirección. La mayoría de las automotrices globales hasta ahora anunció que no ha cumplido con las expectativas o bajaron los pronósticos o ambas cosas, con la notable excepción de PSA”.

Eso se debe a una serie de factores.

En mayo, China aceptó bajar sus aranceles a las importaciones de 25% a 15%. Si bien eso ayudará a los importadores grandes en el largo plazo, el efecto inmediato fue pisar el freno a la demanda minorista, porque los compradores de autos chinos esperaron a que los precios caigan en línea con la reducción de los aranceles.

Eso forzó a las automotrices con grandes cantidades de autos importados en el lugar, como Fiat Chrysler, a bajar los precios, lo que redujo los márgenes que le aplican a los vehículos y los llevó disminuir las importaciones hasta eliminar el exceso de stock que quedó a raíz de la menor demanda.

A varios ejecutivos les preocupa cómo se ve a las automotrices, particularmente las norteamericanas, dentro de China. El jefe de FCA Mike Manley dijo que era posible que los compradores chinos le hagan un boicot a los autos estadounidenses, si bien no han visto señales de ningún movimiento significativo.

Chuck Stevens, director financiero de GM, dijo que la opinión de los chinos sobre las compañías de Estados Unidos es “una incertidumbre muy significativa que depende de hacia dónde irán otras discusiones comerciales.”

Dentro de EE.UU., las empresas con operaciones manufactureras significativas se vieron perjudicadas por los aranceles al acero que fueron diseñados para evitar que el país se inunde de importaciones baratas.

Incluso comprar la mayor parte del acero localmente, algo que hacen GM, Ford y FCA, no garantiza protección, dado que los aranceles están forzando un alza de los precios del acero producido en el país.

Hyundai, que fabrica la mitad de sus autos vendidos en EE.UU. en su planta de Alabama, anteriormente dijo que los aranceles serían “desvastadores”, subirían 10% los costos de la producción y forzarían a los norteamericanos a pagar más por los autos.

A la inversa, las automotrices sin exposición a Estados Unidos, históricamente penalizadas por no estar presentes en el lucrativo mercado de las pick-ups y SUV, son las están teniendo mejor desempeño.

Si bien se vio perjudicado por los tipos de cambio, y la caída de las ventas de su socio Nissan, Renault cumplió con las expectativas y mantuvo su pronóstico de ganancias para todo el año.

PSA, que es global pero tiene una elevada exposición a Europa y todavía no a EE.UU., informó resultados récord. Su principal división Peugeot y Citroën obtuvo ganancias 30% superiores.

En este momento, a las empresas que no están globalizadas les está yendo mejor que a las que sí lo están”, dijo Ellinghorst. “Hasta hace poco las acciones tenían una prima para las empresas globalizadas”. “Por ahora eso se revirtió a un déficit”.

Traducción: MARIANA INÉS ORIOLO

Cronista


Related posts