Hacienda ruega por la mejora de los ingresos impositivos

Según los datos que presentó ayer el titular de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) Leandro Cuccioli, el mes pasado el incremento de los ingresos impositivos creció el mes pasado 23,8% interanual al totalizar $293.894 millones, cuando la inflación interanual se ubicaría cerca del 28%.

Esto implica el menor incremento desde noviembre de 2017, y la primera vez en más de un año en que el alza del IPC supera la recaudación. En junio la recaudación había crecido 31,9% interanual, por encima (aunque levemente) de la inflación, alza que llegó al 29,5%. Según la interpretación de Cuccioli, con bastante realismo, la diferencia se debió a la vigencia de planes de pagos, a las prorroga de los vencimientos de Ganancias y a la caída de la recaudación agropecuaria fruto de la sequía. Argumenta el titular del organismo que el incremento del IVA el mes pasado, que superó el 42% (ver nota página 4), demuestra que la marcha de la recaudación continúa firme y que los datos de julio son transitorios.

Mientras tanto, en lo que va del año, la diferencia entre los ingresos tributarios y la recaudación continúan mostrando resultados positivos y bastante esperanzadores para las cuentas fiscales. Según los datos que presentó ayer la AFIP, en los primeros siete meses del año, la recaudación acumula un crecimiento de 28%, contra una inflación que se ubicaría por debajo del 19%. La esperanza es que el incremento vuelva a sostenerse por encima del 30% mensual, y que la comparación sostenga en el último trimestre del año una luz de 10 puntos porcentuales como se vivía en el primer cuatrimestre del 2018. Si esto ocurriera, en comparación con lo presupuestado, la recaudación que aporte la AFIP serviría para recortar la necesidad de ajuste fiscal que Dujovne debe terminar de diseñar con la baja de gasto corriente primario para el año próximo.

Si la tendencia continuara en lo que resta del año (recuperándose el ritmo de ingresos tributarios de los primeros meses de 2018), para fin del ejercicio la recaudación podría aportar entre $30.000 y 40.000 millones extras, lo que reduciría en el mismo monto el ajuste comprometido para el 2019; ya que se trata de dinero con asignación no presupuestada. Según la ley de Presupuesto, los ingresos que debería obtener la AFIP tendrían que crecer en el acumulado de los 12 meses de 2018 un 19%, con lo que siguiendo la tendencia de 2017, el alza porcentual se podría ubicar cerca del 28 o 29%; lo suficiente para que Cuccioli le de una mano clave a Dujovne.

Sólo quedaría entonces un frente por resolver: el del aumento del gasto público. Aquí el ministro tiene otra esperanza; que el 2,7% comprometido ante el FMI para este año, termine siendo para diciembre de 2018 un 2,5%; otros $40.000 millones menos de déficit. Sumando los aportes extras de la AFIP con esta mejora, ambas variables podría aportar entre $70.000 y 80.000 millones extras, que directamente irían a la reducción del déficit comprometido ante el organismo financiero para el año que viene. Si se tiene en cuenta que el monto aproximado sería de $150.000 millones (tomando como base el nivel de desequilibrio fiscal primario de este año), el ajuste final que debería ejecutar Dujovne para cumplir con el FMI sería finalmente de entre $70.000 y 90.000 millones; que debería ser aportados por la baja de subsidios y la suspensión de obras públicas con presupuesto nacional. A este número habrá que sumar lo que aporten las provincias; monto que debería llegar a unos $100.000 millones.


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