La opinión de especialistas sobre gas y petróleo no convencional en Argentina

Las inversiones y las perspectivas del sector energético argentino –como ocurrió también en el resto del mundo, en cada caso con sus particularidades- se movieron en los últimos años al ritmo de las fuertes variaciones del precio internacional del barril de crudo. En el medio, y en busca de hacer despegar el desarrollo de Vaca Muerta, el país tomó distintas medidas que buscan impulsar el petróleo y el gas no convencional.

En el Energy Summit organizado por El Cronista y Apertura debatieron sobre estos temas tres especialistas del área: Diego Solís, presidente de SPE Argentina; Luciano Fucello, codirector de la Especialización en Terminación de Pozos en Reservorios no Convencionales en el ITBA, y Federico MacDougall, director del sector Energía, Petróleo e Infraestructura en First Corporate Finance Advisors.

De cara lo que viene, aún con cierto optimismo, los tres coincidieron en que la falta de inversión por parte del Estado es un verdadero problema que retrasa el crecimiento de Vaca Muerta.

Expectativas y realidad

En el encuentro, Solís describió la situación compleja de los precios del barril. “En los últimos cinco años el precio del barril pasó por todos los precios posibles entre u$s 20 y u$s 150. Cuando hacés proyecciones a futuro no son compartidos por todo el mundo, cada uno tiene la suya y seguro alguno va a acertar“, sostuvo.

La compañía informó en un comunicado que el cambio, previsto para 2019, se aceleró debido a los problemas de salud de Marchionne. Manley conducía hasta hoy las compañías Jeep y RAM.

“El ruido que hemos pasado estos últimos meses genera incertidumbre, creo que lo que también genera mucha incertidumbre es la evolución del precio del petróleo. La caída en 2015 del precio hizo que las grandes petroleras tuvieran un gasto negativo de u$s 40 millones, eso hizo que en 2016 y 2017 reajustaran sus planes de inversión y ahora si están con números positivos”, contextualizó.

A la hora de hablar de Vaca Muerta, aseguró que “la coyuntura del momento retrasa un poco, pero la inversión tiene que ver en como se ve la proyección de acá a cinco o seis años”.

“En Vaca Muerta en particular hay que separar las expectativas de la realidad. Se necesita una inversión similar a la que se hizo en Estados Unidos, si uno invierte menos se desarrolla más lento. Hoy Vaca Muerta es más del 10% de la producción argentina y ahora está cerca de 13 millones de gas cúbico por día. Si bien YPF era el único que estaba haciendo un desarrollo masivo ahora se sumaron otros jugadores y planes de desarrollo y eso hace que aumente la actividad”, describió un escenario alentador.

Hay un pedido al Gobierno en cuanto a infraestructura, particularmente el no convencional hace un esfuerzo logístico muy grande. Yo creo que hay algunos rubros que están necesitando ese impulso. Hoy casi todo el mundo está usando arena natural. El tren que podría facilitar la logística es más un problema de Estado. No veo hoy al Estado poniendo plata para eso”, concluyó.

Foco en los costos

Fucello hizo un recorrido de los últimos años de Vaca Muerta y, si bien destacó el momento complejo que pasa la economía regional, evaluó que el crecimiento viene desarrollándose de forma sostenida.

En la Argentina hay 75 equipos perforando. La primera hora de Vaca muerta había 25 pozos desarrollándose, pero llegó toda una ola de inversión. Después vino la crisis petrolera, por lo que bajó la actividad. En 2016 ya se define la estrategia para perforar pozos horizontales. En 2017 aparece la resolución 46 del Ministerio de Energía con incentivos de producción del gas y ahora sí aparece en estos incentivos el no convencional. A raíz de esta resolución se triplicó la producción. En junio hubo récord de cantidad de tapas de fractura en Vaca Muerta”, sostuvo el especialista.

“En el periodo de 2007, estaban desarrollando solo dos empresas en el área no convencionales y hoy tenemos 20. Cuando arrancamos había 4 empresas de servicios en no convencional y ahora hay 6, estamos hablando hace más de 10 años. Hoy los precios de servicios están a menos de la mitad”, describió.

Pero los desafíos continúan. “¿Cómo reducimos los costos? En promedio, las empresas de servicios pagan 20% en impuestos, pero les va bien. En la Argentinahay empresas que tienen un dígito de arancel de impuestos, Pero ahora va del 20% al 70 en algunos casos y es algo que está relativamente fijo”, argumentó.

El futuro, para el especialista, es positivo. “La actividad se triplicó de un año para el otro pero para el año que viene se espera que se duplique. Para tener una idea, en el primer trimestre de este año de la mano del petróleo se tomaron 120.000 personas, 76 personas contratadas por día solo en tres meses, esto genera movimiento”.

Pero para Fucello hay una deuda:”Es necesario invertir en infraestructura, en rutas y en tren. Todo esto se va a trasladar a la seguridad, y a los costos que van a ser un beneficio para las operadores”, concluyó.

Cambio de nombres, pero perspectivas positivas

“El mercado financiero internacional está atravesando algunas turbulencias, el regional entendido como Latam, está teniendo turbulencia y el mercado financiero nacional, producto de las cuentas nacionales está teniendo mucha turbulencia. Hoy estamos pasando una tormenta bastante compleja, lo cual va a generar oportunidades y daños”, reseñó MacDougall.

Pero, aclaró que “no es el mismo impacto que ve a generar la macroeconomía en esta industria que en Vaca Muerta en particular”, donde, dijo, se ve “una excelente perspectiva de crecimiento”.

“Tenemos que dividir qué es lo que va a suceder con el Estado y las obras que tiene comprometidas, con los operadores y la inversión que tiene comprometida, con los prestados de servicio de nivel internacional y las pymes de nivel nacional. Los cuatro tienen realidades diferentes”, apuntó.

En cuanto a inversión extranjera, aseguró que “los inversores extranjeros que están llegando no van a tener drama porque son un lugar de refugio en el medio de la tormenta. Hay incertidumbre en acciones bancarias en Europa pero las petroleras del mundo están teniendo fondos. Desembarcar en la Argentina no es difícil”.

“El problema está en los operadores medianos y pequeños, que son unos 2000 que están trabajando en Vaca Muerta. Desde septiembre de 2015, la tasa de financiación es positiva, lo que ha ido haciendo que las empresas se fueran usando su capital de trabajo. Si uno arrancó mal después fue para peor y va a depender del grado de plata que tenga para ir asumiendo esos costos financieros o de ir perdiendo capital de trabajo”, analizó.

Y agregó: “Hacemos una proyección que la turbulencia va a durar más. El año que viene es electoral y eso hace que se frenen los activos locales. Va a seguir la inversión en Vaca Muerta. Vemos jugadores medianos y chicos que van a desaparecer y van a ser absorbidos por otros, van a cambiar los nombres, va a haber una resistencia a la baja de los costos. Pero así todo, la senda va a seguir siendo positiva“.

Cronista


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