La producción petrolera bajó 7,2% en los primeros nueve meses de 2017

La producción petrolera marcará una fuerte caída en 2017, aunque el dato positivo es el importante crecimiento del no convencional por el aporte de Vaca Muerta.

Así se desprende del informe trimestral que elabora el Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG), en base a los datos oficiales del Ministerio de Energía. El informe compara las cifras de producción, exportación y perforación acumuladas hasta septiembre de 2017 contra el mismo período del año anterior.

Según el IAPG, la producción de petróleo fue de 20,7 millones de metros cúbicos en los primeros nueve meses, lo que implica una caída del 7,2% respecto al año anterior. El dato es un indicio de que la cifra anual también marcará una baja importante.

LPO ya había revelado que Mauricio Macri estaba molesto con la caída de la producción petrolera de YPF y eso derivó en agosto pasado en la salida del CEO de la compañía, Ricardo Darré. Uno de los errores que le facturaron a Darré fue declarar que la prioridad de la empresa serían los pozos no convencionales, cuando el principal activo de YPF son los convencionales.

Justamente, el único dato positivo del informe del IAPG es el despegue de la producción de shale, que en los primeros nueve meses de 2017 creció un 33,3%, aunque con la salvedad de que la comparación parte de una base más baja y que la producción es menos del 10% del total.

En el caso del gas, la producción fue de 33,4 miles de millones de m3, lo que representa una caída de 0.6% respecto a 2016. El no convencional, en cambio, subió 26,5%, con 8,5 miles de millones de m3. En este caso, a partir de 2018 el Gobierno nacional apuesta fuertemente al no convencional con el nuevo Plan Gas, que apunta a incentivar el desarrollo de Vaca Muerta con subsidios.

El despegue de Vaca Muerta es paradójicamente la consecuencia de la estrategia que en su momento trazó Miguel Galuccio cuando se hizo cargo de YPF, durante el gobierno de Cristina Kirchner. Contra la opinión de poderosos integrantes del gabinete pasado, Galuccio concentró todos los esfuerzos en desarrollar Vaca Muerta y ahora empieza tomar sentido en toda su magnitud esa estrategia.

Entre 2012 y 2015, la petrolera estatal fue responsable del 95% de la actividad en Vaca Muerta, proceso que se consolidó cuando se cerró el acuerdo con la norteamericana Chevron (que invirtió más de 1500 millones de dólares en 2013) y que al día de hoy llevan invertido en la zona más de 4000 millones de dólares.

El actual presidente de YPF, Miguel Angel Gutiérrez y su antecesor, Miguel Galuccio.

“La producción actual de pozos en Vaca Muerta ya es comparable a los mejores plays de shale en Estados Unidos. Los 150 pozos horizontales perforados muestran la alta competitividad tanto en petróleo como en gas de la formación”, explicaron a LPO fuentes al tanto de la actividad en la zona.

Una de las desventajas estructurales de Vaca Muerta hasta el año 2014 fue la carencia fiscal y regulatoria que tenía la explotación de hidrocarburos no convencionales, que se resolvió con la aprobación de una nueva Ley de Hidrocarburos a fines de ese año y durante el actual gobierno se terminó de darle un marco adecuado a la actividad con el convenio especial que se cerró con el gremio petrolero.

Actualmente Vaca Muerta, es globalmente competitivo con un marco fiscal y regulatorio claro que provee, por ejemplo, 25 años de concesión y regalías fijas del 12%. Por eso la explosión de inversiones que está viviendo y que sólo con la operación de Tecpetrol del grupo Techint, sumó este año un 5% a la producción nacional de gas.

En hidrocarburos convencionales, los otros ítems del informe de IAPG también mostraron signos muy negativos. La perforación de petróleo bajó 11,3%, con 752 pozos terminados contra los 848 del mismo período de 2016.

En tanto, la elaboración de petróleo cayó casi un 2% y las exportaciones de crudo se derrumbaron un 54%.

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