Lebac, acciones y bonos en pesos, los preferidos para el 2018

En un escenario en el que los inversores evalúan el año y ya proyectan las inversiones para el 2018, las carteras comienzan a transitar procesos de rebalanceo. Esta vez, El Cronista consultó a Agustín Honig, presidente de Convexity Asset Management, el brazo de asset management en Argentina de AdCap, banco de inversión de América Latina, quien recomienda una exposición del 30% a acciones, 20% a Lebacs y 20% a bonos Badlar, entre sus mayores apuestas para 2018.

Desde la administradora aclaran que sus recomendaciones de portafolio en Argentina se basan en las siguientes premisas: por un lado, ven un escenario global que se mantiene benigno para los activos de riesgo en general y para los flujos de capital hacia mercados emergentes en particular. “La economía global ha ingresado en un proceso muy favorable, en el que el crecimiento muestra un ritmo sostenido aunque no lo suficientemente fuerte como para generar inflación. Ante la ausencia de presiones inflacionarias en el mundo desarrollado, los principales bancos centrales no tienen incentivos a acelerar el proceso de normalización de la política monetaria”, señala Honig.

Esta combinación de crecimiento global sostenido y bajas tasas de interés impulsa las ganancias corporativas y el aumento de los múltiplos de valuación de las acciones, mientras que los flujos hacia renta fija high-yield y hacia mercados emergentes mantienen un ritmo elevado, apuntalando la compresión de spreads.

En este punto, desde Convexity Asset Management alerta que “el principal riesgo que enfrenta este escenario es que en el mundo desarrollado irrumpa un brote inflacionario que por ahora no se advierte, lo que obligaría a los bancos centrales a endurecer más rápidamente la política monetaria”.

Yendo a la parte local, “el mix de política monetaria restrictiva-política fiscal gradualista se mantiene hasta bien entrado 2018. Dado el contexto internacional favorable que facilita el financiamiento externo, el Gobierno no tiene incentivos para acelerar la convergencia hacia el equilibrio fiscal”, agrega Honig. Sin embargo, señalan que el costo de la estrategia gradualista es que todo el peso de la reducción de la inflación recae sobre el BCRA, lo que lo obliga a mantener por más tiempo al deseable una política monetaria restrictiva, que induce elevadas tasas de interés real.

Desde Convexity consideran que los aumentos tarifarios y las negociaciones salariales que se esperan entre fines de 2017 y los primeros meses de 2018 hacen prácticamente improbable que la inflación ceda lo suficiente para que el BCRA se anime a relajar la política monetaria nuevamente hasta no antes del segundo trimestre de 2018.

“Dentro de este esquema de política económica, la utilización del tipo de cambio como ancla antiinflacionaria ha ganado protagonismo. En este frente se advierten dos riesgos principales: a) un deterioro abrupto del escenario global que corte el financiamiento externo y eche por tierra la estrategia fiscal gradualista, y b) que la resistencia a la baja de las expectativas inflacionarias frene o revierta el proceso de reducción de la inflación, postergando indefinidamente el relajamiento de la política monetaria”, agrega Honig.

Otra de las premisas fundamentales a la hora de generar recomendación de inversión es que el Gobierno consiga la aprobación parlamentaria de los proyectos de reforma tributaria y laboral, tras negociaciones con la oposición peronista que lleva a la introducción de cambios, pero manteniendo los aspectos esenciales de las reformas. “El capital político que le dio al Gobierno el triunfo electoral, la fragmentación de la oposición y el alineamiento de incentivos con los gobernadores, da lugar al optimismo respecto al resultado de las elecciones. Las reformas, al promover un esquema impositivo más racional y un mayor nivel de competitividad, apuntalarán la inversión privada, potenciando un crecimiento más sólido”.

Yendo puntualmente al armado del portafolio, en cuanto a la exposición por moneda, desde Convexity recomiendan un mayor sesgo hacia los instrumentos en pesos. “La persistencia de altas tasas y el recurso al ancla cambiaria para combatir la inflación, genera rendimientos esperados ex ante más altos para los instrumentos en pesos que los de dólares. A su vez, en este esquema las Lebacs siguen jugando un papel central, pero la tendencia que muestra la tasa Badlar a reducir la brecha frente a las tasas de Lebac, a medida que el aumento de los préstamos reduce el excedente de liquidez bancaria, torna atractivos a los instrumentos a tasa variable”. Para Honig, “en el segmento de bonos ajustables por CER en un horizonte de muy corto plazo ofrecen tasas reales que parecen muy bajas frente al elevado nivel de tasa real implícito en las Lebacs, pero ofrecen dos características útiles en un portafolio diversificado: a) cobertura frente a una inflación que siga negándose a bajar, y b) fuerte potencial de apreciación en cuanto empiece a vislumbrarse la baja de tasas”.

A su vez, en Convexity Asset Management consideran que para la porción en dólares, habrá que apuntar a la parte media y larga de la curva, buscando aprovechar el mayor carry y el potencial de apreciación si prosigue el proceso de convergencia del riesgo argentino al resto de la región.

En este punto, ven una creciente exposición a la deuda provincial. “La percepción de un mayor riesgo de los instrumentos provinciales ahora se ve reforzada por las mejoras que obtienen las provincias del pacto fiscal, siendo la provincia de Bs. As. la más beneficiada. Los bonos en pesos ajustables por Badlar recientemente emitidos por CABA (22, 24, 28), Prov. Bs.As. (PBY22) y Mendoza (PMJ21) sobresalen en el contexto actual, aunque los bonos en dólares como el Buenos 24 y el Buenos 27 siguen ofreciendo valor”, destaca Honig.

Finalmente, en la parte de acciones consideran que la bolsa local todavía tiene mucho por delante. “La mejora de tarifas y marcos regulatorios, reformas que apuntalan un crecimiento económico sostenible, la expansión del crédito que favorece a los bancos y los sectores sensibles al crédito como la construcción, proyectan fuertes crecimientos de ganancias hacia adelante. Al mismo tiempo, la probable inclusión de Argentina en el índice de mercados emergentes, junto con la salida a bolsa de nuevas empresas y el aumento de la liquidez general, atraerá a un creciente flujo de inversores extranjeros y seguramente justificará una ampliación en los múltiplos de valuación”, señalan. Puntualmente las acciones de Galicia, Supervielle, Pampa, Edenor, Siderar, Telecom son sus principales apuestas.


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