Logística: bajas expectativas en un año que viene complejo

El año arrancó complicado para el transporte y la logística en materia de costos. Ya arrastraban incrementos desde 2016 pero, con la suba de combustibles y peajes, más el próximo ajuste por paritaria de este año (ya se habla de 25% desde el sindicato), 2017 no parece darle tregua a una situación que, dicen desde el sector, será insostenible para muchas empresas.

Jorge López, vicepresidente del Grupo Logístico Andreani y titular de la Cámara Empresaria de Operadores Logísticos, confía en un pequeño crecimiento de la actividad en algún momento, “aunque las expectativas no son muy optimistas”. “Históricamente, el operador logístico encuentra oportunidades para desarrollar nuevos servicios o tomar nuevas tercerizaciones, ya que en general las empresas productoras de bienes tratan de buscar un proveedor logístico que le brinde soluciones a nuevos requerimientos. Y como los indicadores muestran que la tercerización crece, el operador logístico tiene la posibilidad de crecer en nuevos servicios o clientes, pese al contexto general de la actividad o el país”, explicó.

“La transición a un modelo económico distinto, el contexto inflacionario, la recesión y las medidas para contrarrestar los distintos impactos, impulsan a las empresas a reacomodarse y pensar calculadamente próximos movimientos”, sostuvo Mariela Menghini, directora de Marketing de Cruz del Sur.

Según Menghini, el sector logístico se encuentra en un momento muy particular, de gran exigencia, donde todas las decisiones marcan la diferencia: “La madurez empresarial es crucial para enfrentar los diversos obstáculos y, al menos una de las claves, pasa por un liderazgo orientado hacia la productividad y a la eficiencia que permita mantener las operaciones sustentables y bajo control”, destacó.

“Somos el nexo para que la actividad económica llegue a los canales de destino de sus productos y mercaderías, por lo que no puedo ver a la logística en un lugar diferente a la actividad económica en general, la seguimos de atrás”, manifestó Enrique Rivas, vicepresidente de Loginter, y reflexionó que “este año puede ser un poquito mejor, simplemente porque 2016 no cumplió con las expectativas de nadie y la realidad se encargó de demostrar que no se podían cumplir”.

“El incremento de los costos logísticos, particularmente impositivos, combustible y peajes, demanda mayor interacción con los clientes para lograr más productividad que compense esos aumentos y la constante renegociación de las tarifas”, añadió Menghini. Porque, según la ejecutiva, en este marco inflacionario “es imprescindible mantener los gastos controlados y aceitar los procesos de renegociación de tarifas para que la suba de los costos no impacte en la rentabilidad del negocio”.

DT Logística es una empresa orientada al mercado farmacéutico, un sector que en los últimos años “viene padeciendo la recesión”, según Miriam Bavicchi, gerente administrativo financiero de la compañía. “Esperamos que se retome la senda del crecimiento, al menos; y estamos expectantes respecto del cierre de paritarias del sector, ya que la mano de obra tiene un peso importante en nuestro costo”, señaló. En tanto, Eduardo Bastitta, director general de Plaza Logística, indicó que “el sector viene acarreando algunos años de estancamiento en los flujos y un último año de retracción, por lo que se espera una recuperación que permita volver a los niveles anteriores y mejorar las perspectivas hacia adelante”.

Señales del Estado

“Salimos de un 2016 que terminó muy complicado. Poder enfrentar el aumento de costos -que el año pasado llegó al 39%- fue realmente difícil, por lo que seguimos inmersos en una situación muy compleja en lo que va de 2017”, aseguró Daniel Indart, presidente de la Federación Argentina de Entidades Empresarias de Autotransporte de Cargas (Fadeeac). En la entidad que preside, a través de un comunicado, señalaron que “el constante incremento de las tarifas sigue inflando el globo de costos que el transporte de cargas debe afrontar”, y que, aunque el Gobierno hable del protagonismo y la necesidad del camión en el desarrollo económico del país, el último incremento de los peajes y la alta carga impositiva que registra la actividad, obligan al transportista, sin tener responsabilidad en ese aumento, a trasladar los costos al precio final del flete. Desde Fadeeac insisten en que “es necesario y urgente revisar éstas políticas para lograr una mayor competitividad del sector, como pieza fundamental en la cadena productiva, para el crecimiento de la economía en general”.

Impuestos

“La única forma de mejorar la competitividad del sector pasa por que el Estado baje la carga impositiva, porque su participación a través de impuestos es altísima”, aportó Rivas. A su turno, Bastitta agregó que “las decisiones relacionadas con la cuestión logística estuvieron históricamente muy atomizadas y desorganizadas.

Desde el Ministerio de Transporte, el Gobierno logró avances en la articulación de actores en políticas públicas, pero deberíamos empezar a ver resultados concretos mediante los cuales el Estado demuestre que es capaz de articularse a sí mismo, mientras da participación al sector privado y a otros relevantes”. “Estamos en un contexto de mercado complejo”, reconoció Agustín de Oro, gerente comercial de TASA Logística, y apuntó que también es importante que “las autoridades tomen acciones para la contención inflacionaria, la recuperación del nivel del consumo, la instrumentación de incentivos a la inversión empresarial, la reducción de la presión tributaria y contribuir con mayor transparencia y equidad social”.

Por todo esto, para pensar hoy en competitividad, “es necesario enfocarse en la calidad de servicio. La diferencia a la hora de elegir un operador logístico será en función de múltiples factores que abarcan desde el asesoramiento, la resolución de inconvenientes, el acompañamiento en el circuito de la carga y la gestión asumida”, sopesó Menghini.

Por su parte, Agustín de Oro, cree que la clave en lo que resta de 2017 está en “poner énfasis en competitividad, sustentabilidad e innovación, así como explorar nuevos nichos de mercado desatendidos o con potencial”. Además, espera el impulso final del gobierno nacional para habilitar los bitrenes: “Ya contamos con las primeras unidades para hacer más eficientes los costos por tonelada de nuestros clientes”, dice.

Por último, Enrique Rivas puntualizó ciertos aspectos que alientan el optimismo: “A partir del repunte de la actividad agropecuaria, sumado a que es un año electoral, podemos tener esperanzas en cuanto a mejoras. La inversión en obra pública también generará una activación que, ojalá, se traslade al consumo; porque si es así, nuestra actividad registrará un mejor comportamiento”.

Logística internacional

En comercio exterior, se vio que “en 2016 se levantaron muchas restricciones pero todavía no se vio el incremento que estamos esperando. Todavía creemos que durante 2017 va a haber un salto en importación y exportación, y que también aumentará el consumo interno, lo que redondeará un año que, sin ser espectacular, será mejor que el anterior”, expresó Ignacio Rey Iraola, presidente de SAF.

No obstante, desde el mismo sector, Alejandro Jasiukiewicz, director de operaciones de DHL Express, observó que desde comienzos de año “hay algo más de movimiento en comercio exterior, no sólo por la apertura de la importación que estaba estrangulada, sino porque recibimos muchas consultas también por exportaciones, que es lo más interesante porque permite que Argentina vuelva a conectarse con el mundo”. Para Jasiukiewicz, la preocupación pasa por el tipo de cambio: “Por más que baje la inflación, si el tipo de cambio no acompaña ese descenso, se pierde competitividad en el exterior para colocar los productos”, concluyó.

AF


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