Los precios minoristas subieron 2,3% en marzo y el alza acumulada llega al 6,7%

Los precios minoristas subieron 2,3% en marzo y el alza acumulada llega al 6,7% en el primer trimestre del año, informó esta tarde el INDEC. A este paso, con apenas una inflación en torno al 1% en abril, el IPC habría superado, con un acumulado aproximado de 7,5%, la mitad de la pauta de 15% que estimó el Gobierno para todo el año, pero en cuatro meses. “A este ritmo, que la inflación termine en 20% sería un buen resultado para el Gobierno. Pero cada vez se aleja más. De la meta, ni hablar”, reflexionó ante El Cronista Martín Alfie, economista de la consultora Radar.

“El principal motivo que está explicando este movimiento es sin dudas el corrimiento del tipo de cambio en enero y febrero. El pass-through operó, y este es el motivo por el cual el Banco Central salió a vender dólares y contener la suba. También hay que tener en cuenta que si bien no hubo aumentos tarifarios, hay efectos de segunda ronda que sin dudas pegan en la núcleo”, amplió Alfie.

El economista desgranó este análisis puesto ante una serie de datos claves que surgen del informe estadístico oficial. En el 2,3% de suba inflacionaria no aparece, en forma directa, un impacto significativo del factor tarifas. Ni en lo que subieron, con el 0,6% representado por
el rubro “Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles “, ni por lo que incidió el ítem en el índice general, al ponderar también sólo 0,6%.

 El podio lo ocupó el rubro Educación, con una suba de 13,8%, y una incidencia de 0,45%, dentro del 2,3 general. De esta forma, surge el factor estacional del comienzo de las clases, pero no al punto de atribuirle toda la responsabilidad del mal dato de marzo, ya que también pegaron la ropa, con 4,4% y una incidencia de 0,50%, la mayor del mes y los alimentos, que subieron 2,3% e incidieron 0,4%.

La inflación núcleo, en tanto, fue de 2,6. También llamada “core”, es la que considera los índices de Precios al Consumidor sin tener en cuenta aquellos bienes estacionales o factores externos, como el aumento de tarifas o de “precios regulados”.

“Con respecto a los componentes, alimentos suele ser un componente atado a la cotización del dólar, así que es esperable el comportamiento. Marzo suele tener una estacionalidad en temas de educación, así que ahí también se un impacto”, completó Alfie.

Es un dato malo el de marzo y era esperable: la inflación se aceleró por alimentos y eso se tradujo en una aceleración de la inflación núcleo, en meses donde la suba de tarifas y del dólar pasan factura mientras los salarios están planchados a la espera de las paritarias”, advirtió Federico Furiase, de Eco Go, quien para abril proyectó una inflación en torno a 2,5%, esta vez impulsada por transporte, gas y naftas.

Furiase advirtió, sin embargo, que igualmente “alimentos deja un arrastre importante con lo cual la núcleo puede mostrar cierta resistencia a la baja”. Es decir, que, para abril, debe esperarse el clásico sobre llovido, mojado. “Para abril proyectamos una inflación acumulada de 9,3% con lo cual para cumplir con la meta del 15% el ritmo de inflación mensual tendría que bajar en promedio al 0,64% entre mayo y diciembre, muy difícil de alcanzar sin enfriar la economía”.

¿Qué condiciones deberían darse para que se atempere el ritmo de suba inflacionaria?

“Si se difiere hacia adelante la suba de tarifas pendientes, el dólar se mantiene controlado con la señal de tasa de interés y no hay nuevos aumentos en naftas, la inflación podría desacelerar hacia un ritmo promedio de 1,1%/1.2% mensual, en línea con una inflación anualizada en torno al 15%”, especuló Furiase, quien naturalmente se mostró escéptico acerca de este escenario.

La medición del Indice de precios al Consumidor (IPC) que difundió el organismo registra un alza del 25,4% para los últimos doce meses, de acuerdo con las cifras oficiales.

En la Región Noroeste y en la Patagonia se registraron los aumentos más altos con un 3,1%, mientras que el registro más bajo correspondió a la Pampeana con un 1,9%.

El indicador oficial de inflación se ubicó por debajo de las estimaciones de las consultoras privadas, que habían estimado una inflación de entre un 2,5% y un 3%.

El dato de aumento de precios de marzo tampoco le cayó bien a Gabriel Caamaño, de la consultora Ledesma. “Malo el dato. El peor en lo que va del año, se lo mire por donde se lo mire”. Según escribió en su cuenta de tuiter, IPC Nacional saltó un duro 2,3% en marzo, pero “con regulados y estacionales jugando a favor. Sino, daba más”.

Malo el dato. El peor en lo que va del año, se lo mire x donde se lo mire. IPC Nacional +2,3% mensual en marzo, con regulados y estacionales jugando a favor (abajo promedio). Sino, daba más. La injustificada flexibilización de pol monetaria en arranque 2018 revivió la core.

Para la consultora Elypsis “el registro de inflación de marzo vuelve a mostrarse elevado”.  Según su análisis, “el registro se vió afectado principalmente por los rubros de Educación, Equipamiento y Mantenimiento del Hogar e Indumentaria”.

“El registro de la inflación núcleo se ubica en 2.6%, frente al 2.3% registrado por nuestro índice. De esta manera, el registro promedio de tres meses de inflación núcleo se incrementa a 2.1%, frente al 1.8% de febrero”, señala el trabajo de Elypsis, que prevé para abril “un registro cercano al 2.4%”, donde “el registro elevado se explica principalmente por incrementos en la tarifa de gas (32%), Combustibles (4%) y una estacionalidad positiva en Indumentaria”.

Ecolatina, en tanto, advirtió que “se aceleró la inflación núcleo”. La consultora especificó, además, que con el 2,6% en marzo, fue la mayor variación de la núcleo desde que se publica el IPC Nacional. “La aceleración preocupa, ya que sobre este indicador opera principalmente la política monetaria del Banco Central, ya que no contiene subas de Precios Regulados ni Estacionales.

Sin embargo, la consultora fundada por Roberto Lavagna, espera para “el segundo trimestre, que la inflación mensual se modere algo respecto del comienzo del año, ya que las tensiones en el frente cambiario se relajarían”. De todas formas, “las correcciones tarifarias y la puesta en marcha de los aumentos salariales acordados en paritarias, impulsarán el Nivel General a niveles similares a los del segundo trimestre del año pasado (5,4%). Como resultado, la suba de precios rozaría el 12% en la primera mitad del año (como sucedió en el primer semestre de 2017), consumiendo casi el 80% de la meta de inflación ampliada (15%)”, concluye.

Por su parte, y en declaraciones radiales, el expresidente del Banco Central, Martín Redrado, alertó que “el Gobierno debe revisar su política antiinflacionaria”, porque “no está funcionando“.

En Radio Continental, el presidente de la Fundación Capital, también insistió con la inflación núcleo: “Ya estamos casi en un 7% de inflación núcleo acumulada (en el primer trimestre)”. En ese marco, para el especialista “la meta del 15% anual es incumplible. La tendencia hasta ahora es que se dé un 20%” de inflación para 2018.

“El Gobierno no debe caer en la tentación de aplicar recetas artificiales para bajar el techo de la inflación. Necesitamos rever la estrategia antiinflacionaria. Mientras no tengamos una política económica convergente, seguirá la inflación alta”.

Según Santiago Fraschina, director de la Licenciatura en Economía de la Universidad de Avellaneda (Undav), la responsabilidad de la inflación hay que atribuirla a la “devaluación de la moneda, esto pese a que el Gobierno había dicho que la suba del tipo de cambio no iba a trasladarse a precios”. Según explicó el economista a El Cronista, las tarifas siguen impactando, aunque en este caso particular el informe del Indec muestre una incidencia menor. “Esto pone en evidencia, entre otras cosas, que la ponderación del peso de las tarifas en el IPC está desactualizado, pero lo más importante es que la suba tarifaria genera un efecto cascada, ya que los aumentos en los servicios y en el combustible son doblemente inflacionarios: por un lado, porque afectan directamente el bolsillo del consumidor, pero por otro porque elevan los costos de los procesos productivos, que luego se trasladan a precios”, dijo.

Para Fraschina, con el 2,3% de marzo y un acumulado de 6,7% para el primer trimestre, “la nueva vieja meta de inflación está desactualizada, pero claramente se observa que era una meta de paritaria, no de inflación, que terminará más cerca de 25% que de 15%. Esto redundará en menos ingresos reales para los asalariados, los beneficiarios de la AUH y los jubilados, que pretenden ser ajustados con un 15% totalmente alejado de la inflación real”.
Cronista


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