Marcelo Álvarez: “La gran mayoría de los proyectos de cobre tienen que ver con la Ley de Glaciares”

Para Marcelo Álvarez, directivo de la canadiense Barrick Gold, la mayoría de los proyectos mineros que podrían generar “un cambio transnacional desde la inversión” están vinculados con “la Ley de Glaciares o con provincias en donde la actividad está prohibida”. Plantea la necesidad de generar un diálogo ampliado para lograr el convencimiento de la sociedad.

A días de asumir en el cargo de director ejecutivo de Barrick Gold en el país, Marcelo Álvarez sostiene que para desarrollar el potencial minero que tiene el país “no podemos solo trabajar bajo la coyuntura del día a día”, que los problemas que hoy frenan ese crecimiento “no se solucionan con la modificación de una ley”, y en ese sentido, explica: “es al revés; la ley se tiene que generar a partir de un consenso social”.

“La gran mayoría de los proyectos de cobre tienen que ver con la Ley de Glaciares o con provincias en donde la actividad está prohibida, como Mendoza; ahí tenemos los proyectos de cobre importantes que podrían generar un cambio transnacional desde la inversión, pero también desde la generación de valor, la mano de obra y el desarrollo de las regiones donde están emplazados, pero para eso se necesita el convencimiento de la sociedad de un buen desarrollo de la minería, y eso puede llevar tiempo”, asegura en diálogo con EconoJournal.

Luego de tres años de comandar la Cámara Argentina de Empresarios Mineros (CAEM), cargo para el que fue elegido como Country Manager de la canadiense Goldcorp, Álvarez pretende llevar su impronta -que él mismo resume en “la construcción de institucionalidad y el trabajo conjunto con las comunidades y los distintos actores involucrados”- a la operación de Veladero, la gran mina de oro de la provincia de San Juan que dirigirá a partir de octubre.

“Mi trabajo es el que se pudo ver en la cámara con la creación del programa Hacia una Minería Sustentable, en la mina Cerro Negro en Santa Cruz, y la idea es trabajar en Barrick de la misma manera, y al servicio del país, del desarrollo, para que la minería crezca y con ella que crezcan los proveedores y las comunidades”, señala el ejecutivo, quien por el momento no puede anticipar más datos específicos en relación a su futuro laboral.

De acuerdo con Minera Andina del Sol, la empresa creada en 2017 tras la fusión de la firma china Shandong Gold y Barrick Gold, Álvarez estará al frente de “áreas claves como relaciones comunitarias, gubernamentales, legales y comunicaciones”.

Veladero, una de las minas de oro más grandes del país en cuanto a su capacidad productiva y vida útil, aún no logra recuperar su promedio alto de explotación luego de los tres incidentes con derrames de cianuro en el medio ambiente, que se produjeron entre 2015 y 2017 y desencadenaron contiendas judiciales que obligaron a Barrick Gold a suspender la producción un tiempo en algunas áreas.

Sin puntualizar en el caso sanjuanino, Álvarez asegura que “el diálogo genuino, transparente e institucionalizado, que involucre a toda la sociedad” es el único camino posible para que en 20 años la minería represente “entre un 10 y un 15% del producto bruto interno, que triplique las exportaciones y que duplique la mano de obra”.

“Todos los compradores de minerales están exigiendo mayor responsabilidad en la extracción de los recursos, trazabilidad, no es solo la OSD (en referencia a los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas), no son solo los países europeos, son los compradores, son Google, Apple, Tesla, y no es solamente en el caso del litio. Hoy, para generar energía renovable se necesitan 34 minerales; si queremos energía verde, los productores exigen minerales verdes. La única manera de lograr el desarrollo de estos recursos con sustentabilidad es que nos sentemos todos los actores a dialogar”, afirma Álvarez, quien en la CAEM pasará a ser vicepresidente primero, que es el lugar que tiene asignado la empresa Barrick en la entidad.

Sin embargo, advierte que ante la necesidad de “construir un camino de largo plazo”, se contrapone una realidad imperiosa: caen los índices de empleo, las inversiones tardan en llegar al país, y las empresas tienen dificultades para sacar adelante sus proyectos.

“Cuando todos esos intereses se cruzan nos encontramos en problemas, porque todos tienen razón, pero a veces no se dan los tiempos para todos.  Lo mejor es parar la pelota y generar caminos paralelos. Tenemos que tener dos ejes, uno que atienda la coyuntura y otro que atienda el largo plazo”, propone Álvarez y prevé que de otra manera va a ser muy difícil. “Algunos proyectos se van a poder hacer, otros no se van a poder hacer”, concluye.

Ecojournal


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