Opinión: A río revuelto, ganancia de pescadores

Hoy el inversor argentino -sobre todo el minorista- se encuentra en una encrucijada que lo pone a prueba constantemente, en materia de cómo invertir o resguardar su capital, ante los cimbronazos que se perciben en la plaza día a día.

Una tasa del Bono de 10 años de EE.UU., que cede su posición en unos 20 puntos básicos en lo que va del mes, más un dólar indexado lateralizando en niveles de 94,50 parecen dar cierta tregua al complejo escenario local. Viendo la coyuntura doméstica (niveles de tasa, suba del tipo de cambio, FMI, para citar algunos puntos sensibles), ya no sólo podemos decir que hay un problema a resolver en materia económica, sino que también, debemos incorporar las variables políticas que comienzan a tener participación de cara a las elecciones presidenciales de 2019.

Si analizamos la industria de Fondos Comunes de Inversión en lo que va del año podemos destacar que la corrida cambiaria que experimentamos en mayo generó, debido a los rescates masivos de fondos en dólares, un deterioro en los rendimientos que, en algunos casos, “limó” el beneficio que dichos fondos habían generado durante el año. De todas formas, si uno mira la película y no la foto, pudo encontrar en estos fondos una excelente oportunidad de compra.

Para citar un ejemplo, IAM Renta Dólares, nuestro fondo T+1 en dólares, luego de la baja se encuentra devengando un beneficio entorno al 4% en dólares, Una excelente tasa con un plazo de liquidez de 24 horas, siendo un fondo que se posiciona en su mayor parte en letras del tesoro. También hay que destacar que, en la medida que la tasa de Letes siga aumentando en las licitaciones primarias, dichos fondos irán siguiendo el alza que marquen estos activos.

En este sentido, para aquellos inversores que buscaron resguardo en moneda dura, estos vehículos de inversión proponen un combo de rendimiento más liquidez que permite rápidamente realizar cambios de estrategia, cualidad fundamental, en este tipo de escenarios.

Yendo al universo pesos, los niveles de tasa de la última licitación (47% para el tramo más corto de Lebac) buscaron esterilizar la suba del tipo de cambio, pero por lo visto en las ruedas posteriores a dicha emisión, no pareciera haber logrado su objetivo. En este sentido, para aquellos inversores que dentro de sus expectativas crean que el tipo de cambio pueda seguir escalando, alternativas de inversión, que capturen estos movimientos podrían ser alternativas muy interesantes siempre y cuando la volatilidad no sea un factor que incida en la toma de decisión del inversor. En línea con lo expuesto, nuestro fondo de cobertura IAM Renta Crecimiento supo captar los movimientos del tipo de cambio desde la corrida, generando rendimientos en torno al 16% directo en pesos desde el comienzo del ciclo de suba a la fecha. Nuevamente, una oportunidad muy en un escenario, que en primera instancia parecería ser solamente hostil.

Siguiendo con la oferta en pesos, los fondos de Lebacs que siempre fueron una alternativa atractiva en términos de tasa y riesgo, están pasando por su momento más volátil debido a los movimientos de tasa que se experimentan en el mercado secundario, la cual alcanzó niveles superiores al 65% en algunas ruedas. El efecto que esta suba genera en el precio de los activos está provocando en los últimos 30 días rescates entorno a los $ 50.000 millones.

Una estrategia a tener en cuenta, para aquellos inversores que quieran evadir esta “turbulencia” es redireccionar dichas inversiones a fondos Money Market, los cuales posicionan su cartera en activos a devengamiento en su gran mayoría (plazos fijos, cauciones, etc), están rindiendo en torno al 30% anual y tienen liquidez inmediata permitiendo al inversor obtener el dinero en el momento para aprovechar una nueva oportunidad de inversión o simplemente poder disponer del mismo. Esta tasa en algunos casos se posiciona por encima del plazo fijo tradicional, lo que transforma al fondo nuevamente en una excelente alternativa que brinda rendimientos y liquidez.

Los fondos posicionados en Lebacs para el periodo posterior a la corrida del dólar no muestran indicios de que sean las alternativas más eficientes en estos momentos, ya que, los saltos discretos que las tasas están experimentando deterioran los rendimientos que el fondo va acumulando los días que el mercado atenúa su volatilidad. No obstante, para aquellos inversores que vean que el nivel de tasa ya llegó al punto de equilibrio donde la suba del dólar puede verse esterilizada es una muy buena oportunidad de compra para comenzar a devengar a los nuevos niveles de mercado, de cara a los meses venideros.

Para terminar de abarcar el abanico de opciones en pesos, los fondos comunes de inversión posicionados en equity son una alternativa interesante, donde el factor fundamental, en este caso, es el timing para entrar y salir del mismo. Si bien el plazo recomendado para este tipo de fondos es de mínimo seis meses, la ventaja que otorga el fondo, es que hace muy simple el proceso de salida, con tan solo rescatar, el cliente obtiene el dinero en 48 hs olvidándose del nivel de demanda que haya para determinado papel al momento de querer desarmar su posición.

El upgrade a mercado emergente provisto por el MSCI propone para la Argentina una nueva etapa en materia de captación de capitales extranjeros los cuales se estipulan en torno a los u$s 5,5 billones. Los movimientos del panel principal parecen no haber capitalizado aun el cambio de calificación sino que también atravesaron días de volatilidad muy agresiva, relacionado a factores internacionales que tuvieron incidencia en la dinámica local.

Aquellos inversores que vieron una clara señal de compra los días que el merval retrocedió abruptamente llegaron a capturar beneficios en torno al 20% directo, si tomamos como ejemplo la performance de IAM Renta Variable, dando claras cuenta de que, a río revuelto, ganancia de pescadores.

Cronista


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