Precios: señales de rezago en el 35% de los productos

El proceso de desinflación, al que apuesta el Gobierno y sobre todo el Banco Central, no da señales de consolidarse. Es más, sea por efecto de la caída del consumo o bien por otra causa vinculada a algún factor estacional o regulatorio, lo cierto es que más del 35% de los bienes y servicios que releva el IPC del INDEC muestran cierto rezago.

Ocurre que tomando en cuenta la evolución de los precios (del IPC GBA- INDEC) en los últimos siete meses se observa que el promedio general acumula una suba del 10,75%, pero al analizar el comportamiento de la canasta surge una notoria dispersión y volatilidad de precios relativos. Según cálculos de Macroview el 40% del índice subió, en dicho período, un 17,9% mientras que un 25% acumula un 5,2% pero el 35% apenas subió en este lapso solo 3,2%. Frente a este panorama la consultora advierte que varios rubros todavía no entraron en régimen de desinflación, entre ellos los alimentos, pero otros precios que vienen subiendo muy poco o casi nada, lo harán en los próximos meses, como el caso de los colegios y del gas. “No vaya a ser cosa que cuando reaccionen algunos de estos precios rezagados, se le ocurra al gobierno implementar viejos mecanismos como lo fue la veda de carne en los 70 y 80 para frenar la suba del precio de la misma y por ende el índice de inflación minorista”, recuerda conocido historiador económico.

La fenomenal dispersión de precios relativos acompañada por una elevada volatilidad constituye otro reto para el BCRA. Es que la inflación de estos siete meses (cuando el BCRA desaceleró el ritmo de baja de las tasas) rondó el 1,5% mensual promedio (dando lugar a un acumulado de 10,8%), y ahora tiene por delante, luego del 2,5% de febrero, por lo menos, otros dos meses, marzo y abril, donde la inflación no se proyecta por debajo del 2%. De modo que en el acumulado del primer cuatrimestre la inflación sería del 9,8%. Le quedaría como margen al BCRA, en pos de cumplir la meta de 17% anual, tener que lograr una inflación mensual promedio del 1%. Un serio desafío, sobre todo, si no se quiere complicar la reactivación.

Al analizar el comportamiento de los precios en los últimos siete meses se observa que productos como Bebidas alcohólicas (fundamentalmente vino común) subieron 32,3% mientras que otros como Carnes, sólo 5,6%. Acompañando a Bebidas alcohólicas también se destacan las No alcohólicas con un 26,7%, Infusiones para consumo en el hogar 26%, Aceites y grasas 24,5% y Comunicaciones con un 23%. En el otro extremo, aquellos bienes y servicios que dan señales de estar rezagados, se destacan además de la Carne, el Transporte público de pasajeros (se postergó el aumento) con un 4,6%, la Ropa 6,9%, y varios servicios como de Audio, TV, y computación que acusa desinflación del 1,2%, Servicios básicos y combustible para la vivienda con 4,6%. En este grupo entran a terciar por ejemplo la Compra de autos que subió 3,4% y el Equipamiento para el hogar con 4,9%. Las Verduras son las que más cayeron, 16,8%, por ello no debe soslayarse que hay un efecto estacional que juega en el grupo de los rezagados.

Si bien para los analistas este panorama no pone en riesgo la desinflación si plantea una pausa el proceso, lo que inyectará ruido en la puja salarial y en la reducción de la tasa de interés. El equipo económico debería enfocarse en una mejor sincronización del doble objetivo desinflación-reactivación, sobre todo, en el segundo y tercer trimestre del año.

AF


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