Pymes denuncian que para el sector la reactivación todavía es una asignatura pendiente

Ya no hay referencias a los brotes verdes ni a la recuperación económica que llegará en el segundo semestre. El Gobierno afirma que la economía se puso en marcha y los números finales de crecimiento del PBI en 2017 van en esa línea, finalizando el año con un alza cercana al 2,8% interanual. También la producción industrial tuvo el año pasado una expansión en torno al 1,2%. Sin embargo, la reactivación de la economía no alcanza a todos los sectores productivos, ni tiene la misma profundidad en todo el país. Varios indicadores refuerzan la idea de que para las pequeñas y medianas empresas la reactivación todavía no llegó.

Un informe difundido ayer por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), destaca que la producción de las pymes industriales creció 4,8% interanual en diciembre. Pero en el acumulado del 2017 registró una magra mejora interanual de 0,3%. El informe precisa que “hacía cinco años que ese segmento industrial no crecía” y agrega que el 59% de las empresas aumentaron su producción en la comparación con el año anterior.

“Vemos cómo de a poco el crecimiento se va generalizando”, afirmó Fabián Tarrío, presidente de CAME. Pero la percepción general sobre el desempeño de las pymes industriales arroja resultados mixtos. Por un lado, el 65% de las industrias tuvo rentabilidad positiva en diciembre y el 66% prevé realizar inversiones este año, sin dudas, buenas noticias. No obstante, “por los problemas financieros y la incertidumbre, cuatro de cada diez industriales señalan que la situación de su empresa sigue siendo mala o regular”, enfatiza CAME. Claras diferencias entre la foto y la película.

Si dudas, estas diferentes miradas sobre el entramado de las pequeñas y medianas empresas es una paradoja en un gobierno que puso a las pymes en un lugar relevante en su discurso casi desde el comienzo de la gestión, que además impulsó y logró la sanción del Programa de Recuperación Productiva, conocida como Ley Pyme (27.264), que contempla importantes incentivos para el sector, y también sancionó la Ley de Emprendedores (27.349). Pero la realidad parece imponerse, una vez más, por sobre las buenas intenciones.

“En el sector pyme hay una gran diferenciación de comportamiento por tamaño. Las empresas que tienen menos de 50 ocupados todavía no han terminado de recuperar la actividad, mientras que las que llamamos medianas (entre 50 y 200 ocupados) han tenido en el último semestre del año una performance muy buena en cuanto a nivel de actividad”, asegura Vicente Donato, director ejecutivo de Fundación Observatorio Pyme (ver aparte más información).

Consultado sobre los beneficios de la Ley Pyme, Donato consideró que “funcionaron bien los incentivos financieros de corto plazo”, las empresas utilizaron bastante la liquidación del IVA a 90 días o la imputación de los créditos y débitos bancarios al Impuesto a las Ganancias. Sin embargo, se utilizaron “muchísimo menos los incentivos del bono fiscal para redireccionar el IVA de las inversiones y el descuento del 10% del monto de la inversión imputado a Ganancias, especialmente porque como están diseñados, tienen bastantes dificultades”, precisó el experto.

En diálogo con El Cronista, Donato adelantó que desde la Fundación Observatorio Pyme están trabajando en una propuesta para presentarle al Gobierno en las próximas semanas, orientada a reforzar los incentivos de la Ley Pyme y también cómo reglamentar la nueva ley de reforma fiscal. Allí se busca promover la investigación y desarrollo (I+D) en el segmento pyme y precisar algún tipo de incentivos para la empresas nacientes. “Argentina tiene una tremenda escasez de nuevas empresas, Chile tiene 50 empresas cada 1000 habitantes, Australia tiene 88/1000 hab, nosotros tenemos 20/1000 hab. Son las 850.000 que dice Cabrera, dividido por los 43 millones de habitantes”, explicó Donato.

Al respecto, aclaró que “tampoco tenemos una fauna emprendedora tan importante, en Argentina sólo el 15% de población económicamente activa declara estar en una actividad emprendedora, mientras que en Brasil es 20% y en Chile es 25%”. En este contexto, Donato enumeró cuatro aspectos clave que condicionan el desarrollo del sector pyme: “baja tasa de densidad empresarial; un sistema financiero inexistente; elevada presión fiscal e informalidad del trabajo; y la necesidad de modernización a partir de la incorporación de recursos humanos”.

A la vez, Daniel Rosato, titular de Industriales Pymes Argentinos (IPA), advirtió ayer que las empresas industriales podrían verse ante la situación de “reducir su personal para hacer frente al pago del servicio eléctrico”. Los cortes de suministro llevaron a “pérdidas millonarias por falta de producción, que afrontaron durante el actual período estival, como consecuencia de las deficiencias en el servicio de energía eléctrica en combinación con los ajustes tarifarios”. Al respecto, Rosato pidió el congelamiento de tarifas hasta que se realicen las inversiones.

Cronista


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