Qué es la “cláusula “gatillo” y “acuerdo de revisión”

Las negociaciones salariales del 2018 ya empezaron y entre las expresiones que más se escuchan están las de “cláusula “gatillo” y “acuerdo de revisión”.

En este tipo de acuerdos, se pacta un porcentaje de aumento entre las partes y una segunda instancia que sólo es válida si la inflación supera un porcentaje determinado.

Tras los cambios en las metas, el Gobierno espera que los gremios cierren este año sus acuerdos paritarios alrededor del 15%, el mismo número en que puso sus metas de inflación.

La cláusula gatillo

En la cláusula gatillo, una inflación mayor a la acordada “dispara” automáticamente un aumento también previamente acordado. Estas cláusulas fueron incluidas en varios acuerdos paritarias el año pasado.

Pero este año el Gobierno trata de que los acuerdos no contengan esta cláusula, aunque el ministro de Interior, Rogelio Frigerio, reiteró que “las paritarias son libres” y “cada sector acordará lo que pueda pagar para mantener el poder adquisitivo de su gente y a la vez mantener los puestos de trabajo”.

El acuerdo de revisión

Como con el gatillo, el acuerdo de revisión queda habilitado si la inflación supera un nivel determinado. Pero en este caso lo que ocurre es que las partes quedan obligadas a sentarse para llevar adelante una nueva negociación. Un ejemplo de estos acuerdos se dio en enero, cuando la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC) firmó con la Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios (FAECyS) un incremento salarial del 6% a abonar en tres tramos de 2% cada uno en enero, febrero y marzo.

Distintas señales demostrarían que el Gobierno prefiere la denominada “cláusula de revisión”.

El Gobierno porteño, encabezado por el macrista Horacio Rodríguez Larreta, alcanzó ayer un acuerdo con los trabajadores municipales de la Ciudad del 12%, que se pagará en dos cuotas: una en abril y otra en agosto, con un reconocimiento adicional por la inflación pasada (lo que, según los gremios, lleva el aumento al 15%), y un “acuerdo de revisión” en septiembre para hacer correcciones en base a un análisis de la evolución de la inflación.

Según trascendió, en una de las peleas paritarias más intensas, la docente en la provincia de Buenos Aires, la gobernadora María Eugenia Vidal, propondría un aumento salarial del 15% para todo el 2018 sin cláusula gatillo y en cuotas. 

El profesor de Derecho del Trabajo y Director del Posgrado UCA, Julián de de Diego, explicó en una columna que la cláusula de revisión determina la opción de “reanudar la negociación colectiva si se traspasa la inflación para renegociar el saldo”. “La CGT dejó librado a cada uno de los sindicatos o federaciones a la opción se seguir, aun cuando prefieren la cláusula gatillo porque brinda certeza anticipada a que los ajustes se puedan alinear con la inflación”, explicó. Y agregó: “La cláusula gatillo es automática, con lo cuál resulta más atractiva que la reapertura de la negociación que puede contaminarse con otros reclamos”.

 


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