Realizarán modificaciones al Proyecto del Acueducto Tulum

Para optimizar sus alcances y en medio del reclamo de vecinos de Zonda, el Gobierno de Sergio Uñac resolvió modificar el proyecto del Acueducto Tulum con el que se busca asegurar el suministro de agua potable que demandará la provincia dentro de unos 50 años. Aunque por ahora mantiene los cambios bajo llave, esta semana trascendió que no se realizará la batería de 25 pozos que se había trazado en la gestión anterior y las alternativas que se barajan es alimentar la cañería desde el dique Punta Negra o la olla de Ullum. Se trata de una reforma sustancial de la megaobra y trae tranquilidad a los zondinos que dicen que hay peligro de que se seque la reserva subterránea que tiene el departamento.

El proyecto se elaboró en 2013 y la gestión uñaquista viene estudiando algunos ajustes desde hace varios meses. ¿Por qué? Fuentes calificadas aseguraron que las perforaciones que se habían proyectado en Zonda están aguas abajo de una porción importante de ese departamento y de Ullum y para poder abastecerlos, habría que ejecutar una serie de obras complementarias que harían todo más complicado.

A lo anterior se suma la creciente queja de un numeroso grupo de zondinos. Encabezado por especialistas en geología y recursos hídricos, dice que con el proyecto original las napas freáticas seguirían bajando y que la reserva de agua dulce se terminaría secando. El argumento: el humedal se quedó sin su principal recarga por la canalización que se hizo del río San Juan después Punta Negra y, al mismo tiempo, le sacarían agua adicional mediante la batería de pozos que se quería construir. También sostiene que el mantenimiento de las perforaciones es muy oneroso, fundamentalmente por la electricidad que necesita para su funcionamiento, al punto que sería “un gasto sin sentido”.

Con todas esas variables en la mesa, los técnicos del Ministerio de Infraestructura se pusieron a trabajar y las modificaciones a introducir ya están decididas. Este diario tuvo acceso a la que, quizás, tiene más importancia: el proyecto a ejecutar no contempla las 25 perforaciones de 100 metros que se iban a realizar en la localidad de Villa Hidráulica. Significa que las aguas subterráneas que quieren preservar los vecinos no se tocarán.

Por ahora no se conoce oficialmente de dónde vendrá el fluido para el acueducto. Tanto Punta Negra como la olla son viables porque están más arriba de Zonda y Ullum y favorecen la idea de dotarlos de agua extra, pero las fuentes señalaron que la opción más firme es la primera.

Sea como sea, la obra tendrá una transformará profunda. No harán falta bombas ni cañerías para extra agua subterránea y si bien el acueducto se construirá, su naciente estará en otro lugar, parte del trazado y la longitud variarán (era de 16 km) y se necesitará una planta potabilizadora por tratarse de agua superficial que requiere un tratamiento especial para ser consumida.

La cosa no termina ahí, porque las modificaciones técnicas derivarán en ajustes de otro tipo. Entre otras cosas, habrá que calcular la incidencia en el costo de la obra y reformular la Declaración de Impacto Ambiental (DIA).

En la gestión uñaquista afinan el lápiz en estos momentos y se espera que entre la semana que viene y la otra dé a conocer todos los cambios. Y es muy posible que eso incluya un rediseño del esquema de financiamiento (Ver recuadro).

Los zondinos esperan con más expectativa que nadie. Cuando estuvieron con el ministro Julio Ortiz Andino le hicieron saber que lo que más les importa es preservar el humedal y que eso no implica oponerse al objetivo que persigue el acueducto. Y hablaron de alternativas que van en el mismo sentido a la que diseñó el Gobierno.

Financiamiento

Por ahora no se sabe en qué consiste el cambio en el esquema de financiamiento de la megaobra del Acueducto Tulum que dejaron traslucir fuentes gubernamentales. Inicialmente estaba previsto que se pague con un crédito de Kuwait que la provincia consiguió en 2013. El monto es de 106 millones de dólares que provienen del Fondo Estatal Kuwaití para el Desarrollo Económico Árabe y se tiene que devolver en un plazo 20 años, con 5 de gracia y una tasa anual del 2,5 por ciento.

Lo primero que se hizo para avanzar con la estratégica obra fue licitar y adjudicar el año pasado la compra de las piezas para el acueducto principal y algunos menores. El proceso se hizo en dos partes: una fue por más de 380 millones de pesos para las cañerías de acero inoxidable y la otra por 51 millones por tuberías de polietileno.

Diario de Cuyo


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