Sturzenegger, un fusible que terminó por saltar

Federico Sturzenegger dejó de ser el presidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA) y ahora se abre una nueva etapa en el “gabinete económico” del Gobierno. Si bien el propio Mauricio Macri lo había confirmado en el cargo hace dos semanas atrás, la nueva disparada del dólar precipitó la salida del economista de la calle Reconquista.

No había que ser mago para darse cuenta que el mercado estaba pidiendo un cambio y Sturzenegger se convirtió en el fusible que terminó por saltar. Por estas horas vuelve a la mente de los operadores de la city el 28-D, el principio del fin para muchos. Ese día el Gobierno reconfiguró las metas de inflación con el ahora saliente titular del BCRA sentado a la mesa y con cara de pocos amigos.

Más cerca en el tiempo queda otra conferencia de prensa. Fue la semana pasada en el CCK cuando Sturzenegger encabezó, junto al ahora “superministro” Nicolás Dujovne, la presentación del acuerdo entre la Argentina y el FMI.

Este jueves, como acto final antes de la salida, Sturzenegger envió a la directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, la carta de intención a través de la cual el Gobierno se compromete a cumplir con las distintas medidas de política económica estipuladas en el acuerdo con el organismo internacional.

Al anunciar el acuerdo con el FMI, el saliente titular de la autoridad monetaria había indicado que por el préstamo iba a retomar la flotación cambiaria, pero ese régimen duró dos días ya que intervino el martes en el mercado de cambios con una venta u$s 695 millones, mientras que al día siguiente se desprendió de otros u$s 99 millones. En tanto, este jueves dejó que el dólar trepara 6,5 % ante una corriente compradora y una limitada oferta.

Más allá del debate por la flotación del tipo de cambio, lo cierto es que Sturzenegger se va de la entidad monetaria con una bomba activada con nombre propio: Lebac. Ante este panorama, el primer desafío que deberá enfrentar su reemplazante Luis Caputo será desarmar el próximo vencimiento de las letras del Central estimado en unos $ 530.000 millones.

Cuando el ahora exjefe del BCRA asumió, las Letras del Banco Central acumulaban un stock de $ 300.000 millones. En sus dos años y medio de gestión, las cuadruplicó. La duda que sobrevuela es si el vencimiento del martes próximo podría echar más nafta al dólar.

En su carta de renuncia, el presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger, admitió que en los últimos meses hubo un deterioro en su “credibilidad”, aunque consideró también que en estos años se han conseguido “importantes logros”.

“En estos años se han logrado importantes logros en la consecución de estos objetivos, entendiendo que el camino del progreso no es un camino lineal sino que está lleno de avances y retrocesos pero que seguramente llegará a buen puerto si lo guía, como es en su caso, la buena fe y la capacidad de escucha, dos virtudes por las que siempre lo admiré”, afirmó.

Asimismo, Sturzenegger sostuvo que “a lo largo de diez años, me ha honrado, no sólo con la posibilidad de ser parte de este proyecto, sino también encomendado desafíos personales y profesionales que son el sueño de cualquier economista”.


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