Vegetación autóctona de San Juan sirve como remediadora de suelos afectados por pasivos ambientales de la minería

Una investigación del INTA junto a CONICET descubrió que la vegetación autóctona de la provincia sirve como remediadora de suelos afectados por pasivos ambientales de la minería. Son cinco especies, algunas  muy conocidas por todos. Belén Heredia, bióloga y becaria de CONICET, lleva adelante la tarea junto a un grupo de profesionales que trabaja en el proyecto cofinanciado por INTA y también por la Universidad  Nacional de San Juan.

Algunos de las especies sanadoras son la jarilla, el retamo, el algarrobo además de lata, manca potrillo y el jume. “Detectamos que tiene la capacidad de bio acumular metales pesados de los suelos” dijo Heredia. La investigación también trata de especificar qué capacidad tiene estos vegetales de asimliar esos pasivos y de qué manera pueden ser insertados en las zonas afectadas para su remediación.

Belén contó detalles del proceso de investigación: “En esta etapa estamos intentando dilucidar si las especies nativas del monte sanjuanino tienen la capacidad de bioacumular (absorber) los metales pesados que dejó la actividad minera de La Planta, en Marayes”. Ella trabaja junto al biólogo Raúl Tapia. Además, el equipo de profesionales está compuesto por Gonzalo Roqueiro (INTA-San Juan, UNSJ), Brian Young (INTA-Castelar, UBA), Sara Maldonado (UBA), Raúl Tapia (INTA-San Juan, UNSJ) y Mariana Martinelli (INTA-San Juan, UNSJ).

El trabajo se hizo en La Planta desde el año 2014. cuando se hizo la exploración y se detectaron especies autóctonas en suelos con pasivos ambientales. Después se hizo un relevamiento de esas especies y posteriormente, la identificación de cada una de ellas. En la zona  hubo extracción de oro hace más de cincuenta años.

“Lo importante es que se están utilizando especies que están adaptadas a las condiciones de nuestro monte. Si bien hay investigaciones en hortalizas, si las incorporamos alteraríamos caracteristicas del sistema que queremos remediar y no es esa la finalidad de nuestro trabajo” afirmó Belén.

A pesar del clima, estos investigadores y académicos sanjuaninos continúan con la tarea de lograr una solución al impacto ambiental que provoca la intervención humana. En tal sentido es que aprovechan cada recurso para lograr resultados.  Inclusive “mucho de los análisis que se hacen deben hacerse en San Luis y son muy costosos, Algunos los hacemos acá en los laboratorios de INTA para abaratar esos costos. Pero en la próxima etapa tendremos que hacer muchos más” , apuntó la profesional.

Una vez que los investigadores determinen  la capacidad de las plantas para asimilar esos metales comenzarán a estudiar  si se pueden insertar en zonas afectadas como semillas o como plantine

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