Adelantarse a las necesidades asegura la calidad del producto

La transformación digital trajo aparejados numerosos cambios en el funcionamiento de las empresas, desde la realidad aumentada, la detección de imágenes, inteligencia artificial y demás herramientas que han dotado de soluciones para mejorar, no solo los controles durante la producción, sino también generó procesos que aseguren la calidad de los productos desde su inicio. 

En esta línea, el rol del Gerente de Calidad cambió radicalmente y las tareas de quienes ocupan dicho puesto recaen principalmente en enfocarse en el diseño y revisión de los procesos de aseguramiento de excelencia, definición de las tecnologías a utilizar para alcanzar las metas de calidad; como también en influenciar y entrenar al piso de planta para operar contemplando las necesidades de los consumidores y de los equipos de marketing relativos a la perfección de los productos.

Actualmente, las habilidades que se buscan para estos puestos se emparentan con conocimientos técnicos específicos del producto que maneja, de forma de poder adelantarse en las variables durante la producción para asegurar la excelencia; conocimientos tecnológicos y digitales para poder evaluar las herramientas desarrolladas para mediciones y control, y habilidades de influencia, entrenamiento y gestión para instalar e implementar en el piso de planta todas las mejoras desarrolladas.

¿Qué formación se requiere? Para desarrollar y poder poner en práctica este rol se necesita una mente ingenieril con capacidad de diseñar y entender los procesos que conllevan a asegurar la fabricación de los productos de una manera eficiente. Además, es imprescindible que sea un gestor de cambio con capacidad de resolver problemas con los equipos de planta. Y, por último, debe poder entender la estantería tecnológica que soportará este proceso.

No quedan dudas de que en varias universidades locales se están adaptando los programas y contenidos para poder formar a los profesionales idóneos en las áreas principales del rol. El ITBA es un claro ejemplo de esto, por la actualización constante y el vínculo inherente a la tecnología. De todas formas, este perfil debe tener la versatilidad para poder incorporar actividades de otras especialidades de la industria, tal como la sustentabilidad, seguridad e higiene, entre otras. Tarde o temprano, cada vez va a ser más habitual que existan gerencias que integran estas incumbencias. 

http://www.baenegocios.com.ar
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