Alerta entre industriales por la «inflación importada» que golpea en precios y rentabilidad

Mientras que la crisis energética ya generó fuertes crecimiento en los precios de los productos vinculados, como el aluminio y el petróleo, la caída de la oferta en productos primarios como el PVC, las resinas epoxi y el etileno, entre otros, llevó a un sobrecosto local que generó remarcaciones en las góndolas, lo que podría retomar el ritmo a medida en que se sostengan las presiones mundiales.

En el caso del aluminio, ya mostró su mayor precio en 13 años, ante los temores por la escasez del metal a causa de la crisis energética. El precio del commodity, producido en Argentina por la planta chubutense de Aluar alcanzó los USD3.083 la tonelada en la Bolsa de Metales de Londres (LME, por sus siglas en inglés), el mayor nivel desde julio de 2008.

A esto se sumó la situación del petróleo, que se encuentra en una espiral ascendente y que se perfila para profundizarse durante el año próximo. Según el Bank of America, el precio del commodity podría superar los USD100 por primera vez desde 2014 debido al estancamiento de la oferta y la suba de la demanda.

Petróleo en alza

Si se cumplen los vaticinios de que el Brent alcance los USD200 en diciembre de 2022, empujaría incluso más la crisis energética que impacta tanto en Europa como en Asia y que disparó los precios en casi todas las economías mundiales. En Argentina, el sostenimiento de los valores de las naftas ya golpea en la rentabilidad de las petroleras, según señaló Gabriel Bornoroni, presidente de la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines de la República Argentina (Cecha).

Las petroleras no están actualizando precios y la realidad es que todo ha aumentado y todo tiene incidencia directa en el precio final del combustible. Si todas las variables aumentan y el precio final del combustible no, hay un desfase que hoy lo están absorbiendo las petroleras. Y lo absorben con pérdidas”, sostuvo Bornoroni.

A este combo, que incluye la reducción de la oferta que impactó en subas de hasta el 70% en PVC (se utiliza para equipos médicos, tanques de agua y tubos) y del 43% en resinas epoxi (pinturas, revestimientos y adhesivos), se le sumó la inflación en los costos logísticos, con precios de embarques que se cuadriplicaron, según confiaron los industriales argentinos, que además ven una demora potenciada por no ser Argentina un país de prioridad para el comercio exterior.

En ese contexto, los empresarios locales temen que exista un embate contra la producción nacional en un avance de la inflación local. “No existe casi rentabilidad en algunos sectores porque es imposible remarcar al mismo ritmo. Pero también son inevitables nuevas listas de precios”, advirtió el dueño de una fábrica que visita a diario el edificio porteño de la UIA.

Los industriales esperan que las autoridades nacionales tomen en cuenta los costos inflacionarios mundiales que Argentina está importando al momento de calcular el impacto en las remarcaciones.

BAENegocios.com


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