Cómo avanzan las mineras hacia las emisiones cero

Las empresas en Latinoamérica están bien posicionadas para asumir un papel de liderazgo para que la industria minera logre cero emisiones netas de carbono gracias a la abundancia de recursos renovables, según Verónica Martínez, representante principal de programas del Consejo Internacional de Minería y Metales (ICMM).

Pero si bien se están logrando grandes avances en el cambio hacia la electricidad renovable, la descarbonización de las emisiones de flotas de transporte será mucho más difícil de abordar.

Aunque grandes empresas como Newmont y BHP han fijado objetivos sobre sus emisiones de gases de efecto invernadero en línea con el acuerdo climático de París, que exige cero emisiones netas para 2050, se necesitarán esfuerzos coordinados entre la industria y otros sectores para lograr estas metas, según Martínez.

La tendencia hacia cero emisiones netas en la industria es impulsada en parte por las crecientes expectativas de los inversionistas y la sociedad en general, pero las mineras en Latinoamérica también se beneficiarán como proveedores de insumos clave para la economía baja en carbono de, por ejemplo, cobre y el mineral de hierro.

BNamericas: ¿Qué medidas están tomando las mineras para reducir las emisiones de carbono?

Martínez: La minería es un sector que utiliza mucha energía, y las minas operan 24 horas al día, los 7 días a la semana, por lo que el suministro energético debe ser confiable y competitivo.

Una gran parte de las emisiones de la minería están relacionadas con el consumo de energía, y la energía renovable se ha convertido en una alternativa realmente competitiva para muchas minas, especialmente aquellas en regiones con muy buenos recursos, por ejemplo, áreas con alta radiación solar como Sudamérica o con acceso a energía hidroeléctrica barata como la región nórdica.

No se trata solo de tener buenos recursos renovables, sino que se requiere una energía accesible a través de, por ejemplo, acuerdos de compraventa PPA, que es la opción que suelen tener las mineras para adquirir su energía.

La minería se ha convertido en un comprador realmente relevante de energía renovable y ha habido muchos anuncios sobre empresas que se comprometen a que las minas se vuelvan 100% renovables en los próximos cinco años.

Incluso el próximo año, Escondida [en el norte de Chile], que controla BHP y que es la mina de cobre más grande del mundo, será 100% renovable en términos de electricidad.

Es algo que está sucediendo ahora en lugares en que las minas tienen más oportunidades y porque, en esas regiones, las energías renovables son la forma más barata para generar electricidad.

En proyectos energéticos fuera de la red o dentro de las minas, no se trata solo de energías renovables, sino de nuevas tecnologías que también se han vuelto muy competitivas, como los sistemas de almacenamiento de energía, que pueden ofrecer energía competitiva y confiable en minas aisladas.

Este año hemos escuchado anuncios sobre este tipo de proyectos de Rio Tinto y Vale.

Esa es una parte. El mayor desafío es determinar las alternativas que tiene la industria para descarbonizar su demanda energética restante. Aproximadamente la mitad de la energía que consume el sector minero es electricidad, el resto es básicamente combustible.

En promedio, las emisiones de las flotas que operan a diésel representan entre el 30% y el 40% de las emisiones de Alcance 1, que son emisiones directas de la industria. En algunas jurisdicciones mineras clave, como Chile, esta cifra puede ascender a 80%.

Nuestros miembros lo están abordando a través de la colaboración, y nos hemos asociado con los mayores fabricantes de camiones para impulsar esta meta ambiciosa porque el sector minero no puede hacerlo por sí solo.

BNamericas: ¿Cómo se pueden reducir las emisiones de Alcance 1?

Martínez: Electrificando camiones, que puede ser electrificación directa —usando el sistema trolley assist o baterías, por ejemplo,— o electrificación indirecta, a través del uso de combustibles sintéticos o hidrógeno producido por fuentes renovables.

La industria está abordando el desafío a través, por ejemplo, de la iniciativa que ICMM lanzó en 2018 sobre innovación para contar con vehículos más ecológicos y seguros.

Dos de sus tres objetivos se centran en reducir o eliminar las emisiones, primero mediante la introducción de vehículos de cero emisiones para la minería a cielo abierto para 2040 y la minimización de las emisiones de diésel en las operaciones subterráneas.

No será una solución única para todos porque las minas y los perfiles de transporte son muy diferentes.

Tenemos tres posibles soluciones para llegar a cero emisiones, y queremos ayudar a los miembros a prepararse para cuando esas tecnologías estén disponibles comercialmente.

Es una dinámica inducida por el mercado e impulsada por la tecnología al mismo tiempo. Es un poco complicado, pero hemos avanzado bastante.

Esta es una iniciativa que lidera nuestro presidente ejecutivo, por lo que el mando sénior cree en ello y está ayudando a impulsarla.

BNamericas: ¿Qué estimula la descarbonización? ¿Qué papel juegan los inversionistas en esto?

Martínez: Los inversionistas están jugando un gran papel.

Los reguladores de todo el mundo están fijando objetivos de reducción de carbono y no solo a nivel nacional, como hemos visto con el Acuerdo de París, sino que a nivel industrial.

Las expectativas de los accionistas e inversionistas son mayores, al igual que de la sociedad en general, de que las empresas mostrarán liderazgo en la acción climática.

Esas expectativas están comenzando a reflejarse en iniciativas que dan un espaldarazo para que los negocios migren hacia una economía descarbonizada.

El sector minero es clave en esta discusión, no solo porque por ser una industria intensiva en energía se espera que demuestre compromiso y acciones concretas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, sino porque proporcionará minerales y metales necesarios para las tecnologías verdes.

El sector minero tiene aquí un doble papel.

Una economía baja en carbono será intensiva en minería, incluso si las tasas de reciclaje aumentan en el futuro. La clave será cómo lo hacemos de manera sostenible.

BNamericas: ¿Se pueden lograr emisiones netas de carbono cero?

Martínez: En la descarbonización de la minería, el desafío critico es abordar esos procesos difíciles de reducir.

Cuando se quiere descarbonizar la electricidad, hay muchas formas de hacerlo ahora, pero cuando uno usa procesos a altas temperaturas, camiones de 300t y todo lo construido para una sociedad a diésel, ¿cómo podemos descarbonizar esos sectores difíciles de reducir? Esas son las áreas clave en las que las empresas, los investigadores y los proveedores deberán centrarse si queremos lograr cero emisiones netas.

Si los sectores no realizan esfuerzos coordinados en esta área, no habrá grandes avances.

No se trata de que una empresa intente hacer algo, se necesita un esfuerzo más coordinado no solo del sector minero sino de la industria en general.

Esta es la única forma en que la industria avance hacia el cero neto.

La tecnología no es una panacea. Por supuesto que queremos lograr avances y logros en tecnología, pero debemos considerar el ecosistema minero más amplio, y eso incluye fortalecer la presteza de las minas para la implementación, de modo que puedan estar preparadas para cuando esas tecnologías estén disponibles.

Necesitamos encontrar modelos de negocios innovadores para integrar esas tecnologías en el sector. Por lo general, las tecnologías limpias son más intensivas en capital, pero su operación presenta un costo más bajo. Hay muchos desafíos que no están directamente relacionados con la tecnología.

BNamericas: ¿Cuál es la mejor forma para que las mineras reduzcan las emisiones?

Martínez: Primero, analizando de manera muy precisa el origen de sus emisiones y dónde hay que centrar los esfuerzos.

En segundo lugar, estamos en un punto en el que las empresas pueden hacer progresos individuales, pero todavía habrá grandes desafíos en torno a procesos difíciles de eliminar.

La colaboración a través de asociaciones y la creación conjunta de soluciones con proveedores y clientes ayudará a que las empresas se acerquen más a la descarbonización.

Los detalles importan. Todo el mundo habla de cero emisiones netas para 2050. Eso puede parecer un gran desafío, pero ¿por dónde empiezo? La creación de tácticas más tangibles con una hoja de ruta estratégica para la acción a corto plazo ayuda realmente a mantener a todos comprometidos y motivados al ver algunos resultados rápidos.

¿Qué pasa si establecemos un objetivo para pilotos para 2025? Establecer estos objetivos intermitentes ayuda a impulsar a las empresas y personas que están trabajando en esto.

BNamericas: ¿Es realista la fecha de 2050 para lograr las cero emisiones netas?

Martínez: Algunas empresas están adoptando un enfoque más activo y se han comprometido a lograrlo para 2040.

Será un desafío, especialmente para activos existentes.

Los nuevos proyectos podrían integrar todas las nuevas tecnologías y diseñarse para que presenten cero emisiones, pero para los activos existentes será más complicado porque están diseñados y operan de una manera que podría dificultar la introducción de nuevas tecnologías.

Es alcanzable, pero sigue siendo un gran desafío.

BNamericas: ¿Cómo se posiciona la industria minera latinoamericana en la iniciativa en pro de las cero emisiones netas?

Martínez: América Latina está en una muy buena posición para ser pionera o ser parte de la avanzada. La región tiene muy buenos recursos renovables.

En lugares como Brasil o Chile no se trata solo de tener los recursos, sino de contar con el mercado adecuado para acceder a esa energía renovable a través de una red consolidada o grandes empresas que brinden buenos PPA.

En Escondida tenían un PPA a base de carbón, y renunciaron a ese contrato con una multa y firmaron uno nuevo solo para energía renovable.

Incluso con esta penalización, era más competitivo pasar a usar energías renovables.

La región está muy bien posicionada, en primer lugar, para adoptar y hacer la transición a una economía baja en carbono, y también para suministrar los commodities.

El cobre es el commodity básico clave si se desea electrificar todo, y la región tiene muy buenos recursos de cobre, mineral de hierro, etc.

La región está en una muy bien condición para adoptar nuevas tecnologías y ser líder.

BNamericas: Para las empresas que no están trabajando en reducir las emisiones, ¿por qué deberían hacerlo?

Martínez: Ahora mismo ni siquiera es una opción. Si desea ser un negocio en el que se pueda invertir deberá abordar sus emisiones de carbono, y es mejor comenzar ahora, mirando los beneficios ya a la vista, los desafíos y los socios a los que puede acceder.

Verá que las empresas con objetivos establecidos hace quizás cinco años están fijando nuevas metas más progresivas, alineadas con el Acuerdo de París, porque eso es lo que esperan los inversionistas y la sociedad en general.

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