Cómo la pandemia está cambiando el panorama para las júniors mineras

Las restricciones a los viajes adoptadas para combatir el COVID-19 y su efecto con la recaudación de fondos han complicado las cosas para las júniors mineras en América Latina.

«La recaudación de fondos ha sido lenta. Las cosas están tomando más tiempo y es difícil mostrar a las partes interesadas el valor de los proyectos», indicó el presidente ejecutivo de Lucky Minerals, Adrian Rothwell, durante una teleconferencia organizada por la firma de investigación Americas Market Intelligence (AMI).

Según el gerente nacional de Lucky Minerals para Ecuador, Santiago Yépez, las restricciones de viajes han afectado severamente los trabajos de geología, que requiere presencia en el sitio.

En una entrevista con BNamericas, Christian Easterday, presidente ejecutivo de Hot Chili, manifestó que la pandemia ha restringido muchas actividades en terreno y ha obligado a realizar ajustes.

«Somos afortunados de tener una pequeña cantidad de dinero en el banco y nuestros equipos están trabajando a toda máquina para completar las perforaciones que acabamos de hacer. Los preparativos para el primer recurso en Cortadera están avanzados y pretendemos explotarlo este año», indicó.

Al igual que Hot Chili, la mayoría de las júniors mineras con proyectos en Chile siguen adelante con los análisis de resultados perforatorios y presentaciones de estudios ambientales, mientras que otras se centran en acuerdos de exploración.

RIO2 acaba de presentar la declaración de impacto ambiental para su proyecto de oro Fénix, valorado en US$206mn y previsto para la Región de Atacama. En abril, Lithium Chile obtuvo una opción para explorar sus propiedades de oro Apolo y Sancarrón en la Región de Atacama, mientras que Aftermath Silver completó la adquisición de una participación de 80% en el proyecto de plata Cachinal en la Región de Antofagasta.

A principios de este mes, Revelo Resources, con sede en Vancouver, informó que su acuerdo de exploración con el principal productor de litio del país, SQM, fue caducado y el acuerdo de opción con la canadiense Teck no prosperó.

Mientras tanto, en Argentina, las empresas con un balance general sólido están aprovechando las oportunidades de fusiones y adquisiciones.

«El COVID-19 genera incertidumbre y volatilidad, algo que no puede ser bueno. La gente está preocupada por apostar a la liquidez. Entonces, lo primero que buscará son activos con buen rendimiento como el oro», indicó Rothwell, de Lucky Minerals, durante la teleconferencia de AMI.

Barrick Gold acaba de firmar un acuerdo de incremento de participación con Golden Minerals por el 70% de El Quevar, propiedad en la provincia de Salta. La minera pretende gastar US$10mn en exploración y presentar un estudio de prefactibilidad que definirá una operación para producir al menos 2 millones de onzas de oro equivalente.

Austral Gold, con sede en Sydney, firmó un acuerdo con New Dimension Resources para comprar un 80% del proyecto de oro y plata Sierra Blanca en la provincia de Santa Cruz, con opción de adquirir también el porcentaje restante.

Sable Resources, de Vancouver, está negociando dos acuerdos por un total de US$2mn para adquirir El Fierro en San Juan, mientras que Mirasol Resources llegó a un acuerdo definitivo para vender su proyecto de plata Virginia en Santa Cruz.

Por otra parte, Magna Terra Minerals anunció recientemente la venta de su propiedad de oro Boleadora en Santa Cruz.

Además de mantener la viabilidad financiera, la consultora Deloitte indicó recientemente que se espera que la industria minera aporte más valor, más allá del cumplimiento con las comunidades y los gobiernos.

BNaméricas.com


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