El Banco Central flexibilizó el cepo a exportadores pero lo endureció para importadores de bienes suntuarios y finales

En primer lugar, el directorio de la entidad que preside Miguel Pesce informó dos decisiones que favorecen la operatoria de las empresas que participan del comercio exterior. Por un lado, creó el Registro de Información Cambiaria de Exportadores e Importadores de Bienes con el objetivo de simplificar los trámites y reducir instancias burocráticas, una medida que –junto a otras- había sido negociada entre el gabinete económico y el Consejo Agroindustrial Argentino (CAA). En un principio la inscripción en el registro será obligatoria para las cien mayores operadoras del comercio internacional.

Por otro, flexibilizó las restricciones para que las firmas que venden al exterior puedan reestructurar o refinanciar sus deudasse permitirá que los deudores acumulen las divisas de sus exportaciones en cuentas del exterior o del país para garantizar la cancelación de los vencimientos de los pasivos concertados a partir de enero de 2021.

El anuncio de esas iniciativas resulta un gesto hacia las agroexportadoras (aunque también alcanza a empresas industriales) en la previa del lock out que anunciaron las entidades de propietarios de campos de la Mesa de Enlace para la próxima semana en rechazo de la reducción del cupo de exportación del maíz dictada por el Gobierno para descomprimir la presión sobre el precio de los alimentos que ejercen las cotizaciones récord de los commodities.

Minutos después, la autoridad monetaria dio a conocer un endurecimiento del cepo para importadores de bienes suntuarios y algunos bienes finales que se fabrican en el país. Se trata de entre 60 y 70 posiciones arancelarias, que incluyen desde autos alta gama, whisky y joyas hasta gaseosas y aguas. Quienes traigan del exterior esto productos deberán obtener financiamiento antes de acceder al mercado cambiario oficial para cancelar los pagos.

Para los importadores de bienes suntuarios, la restricción de acceso al MULC será por un año a partir del momento en que se retire la mercadería de la aduana. Para quienes compren los bienes finales listados será de 90 días. Tampoco podrán acceder a contado con liqui (CCL) porque, si deciden comprar dólares financieros, se les bloqueará el acceso al tipo de cambio mayorista.

Desde el BCRA señalaron que las posiciones alcanzadas “involucran un monto global mensual de USD300 millones en el caso de bienes finales y de USD25 millones en bienes suntuarios”. La medida regirá para los bienes embarcados en origen desde este jueves.

Con este ajuste al cepo, el Central aprieta un poco más las clavijas de la demanda de divisas en momentos en que se inician dos meses más duros en materia cambiaria a la espera de la cosecha gruesa, a fines de marzo. Es que la estacionalidad favorable de diciembre, que le permitió comprar más de USD600 millones, se revierte en enero y, sobre todo, en febrero.

Además, fuentes consultadas por BAE Negocios señalaron que el límite para bienes suntuarios busca frenar una práctica que se estaba generalizando de importadores que traían al tipo de cambio oficial y vendían al valor del paralelo o algunos lo hacían directamente en dólares. En cuanto a los bienes finales, otro de los objetivos es restarle competencia a los productores locales.

Baenegocios.com


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