El BCRA subió la tasa y el plazo fijo común ahora rinde más: ¿alcanza para ganarle a la inflación?

Las tasas de interés del plazo fijo están bajo la lupa de los ahorristas, debido a que la inflación está superando mes a mes los rendimientos de las colocaciones bancarias tradicionales. Y las subas porcentuales notificadas por el Banco Central de 200 puntos básicos –2 puntos porcentuales, a 43,5% anual– parecen no ser suficientes para brindar una renta positiva en lo inmediato, tal como ha solicitado el FMI en el acuerdo con el Gobierno.

Entonces, el mercado se pregunta cuál es la tasa real necesaria que debe ofrecer el sistema financiero para atraer con fuerza a los inversores, para que se vuelquen por los instrumentos tradicionales en pesos.

Es que se considera que el incremento de tasas anunciadas ahora por parte del BCRA sigue corriendo «detrás» de la escalada de precios, y no es suficiente como para brindarle ganancias reales a los ahorristas.

De hecho, los últimos datos oficiales marcan que la inflación mensual fue de 4,7% en febrero, mientras la tasa del plazo fijo tradicional terminó ese mismo mes ofreciendo 3,5% (41,5% anual).

Un nivel de rendimientos que siguió siendo negativo, en términos reales, para los inversores en pesos.

«A pesar de los aumentos introducidos por el Banco Central durante enero y febrero pasado, los depositantes a plazo fijo tradicional no pudieron mantener el poder adquisitivo de sus fondos durante este primer cuarto del año. Los intereses nominales percibidos no llegaron a equiparar a la inflación de cada mes», informa a iProfesional el analista Andrés Méndez, director de AMF Economía.

Tendencia que se estima que continuará sin modificaciones, pese a las nuevas subas de tasas realizadas este 22 de marzo por la autoridad monetaria.

En otras palabras, el Banco Central está «corriendo de atrás» al aumento de los precios internos, sostiene Méndez.

Las proyecciones para marzo indican que los plazos fijos perdieron 1,1 puntos porcentuales frente a la inflación mensual. Lo mismo ocurrió meses anteriores.

Proyecciones de marzo indican que los plazos fijos perdieron 1,1 puntos porcentuales frente a la inflación mensual. Lo mismo ocurrió meses anteriores.

Plazo fijo: ¿vuelve a ser negocio frente a la inflación?

 

A la hora de analizar lo que ocurrió con la renta del plazo fijo antes de la suba de tasas de interés anunciada ahora en marzo, se puede observar, según los datos de AMF Economía, que la perdida que sufrió cada ahorrista minorista por mes fue de alrededor de un punto porcentual.

En sí, en febrero los particulares que realizaron una colocación perdieron 1,49 puntos porcentuales frentes a la inflación, ya que «ganaron» 3,21% ese mes versus los 4,7% de subas de precios de ese período.

En tanto, Méndez estima que en marzo los plazos fijos minoristas terminarán perdiendo 1,09 puntos porcentuales, pese a la nueva suba de tasas recientemente anunciada.

En este sentido, Isaías Marini, economista de Econviews, afirma a iProfesional que el mercado estaba esperando que el Banco Central efectúe una suba similar a la que terminó realizando, de unos 250 puntos básicos, es decir, una suma de alrededor de 2,5% a las tasas actuales Cifra que implica que la tasa de Leliqs sea de 45% y la de plazo fijo de 44% anual.

«Una tasa nominal de 44% equivale a una tasa efectiva de 54% anual (TEA). Cifra que sería suficiente para obtener un rendimiento empatado o, marginalmente, superior a la inflación esperada para los próximos 12 meses, que la proyectamos cerca del 54% para marzo de 2023. Y está en línea con la mediana del mercado que la ubicaba en torno a 53% para febrero de 2023″, suma este experto.

Claro que para el ahorrista que piensa en el corto plazo, es decir, en los próximos 30 a 60 días, las cifras actuales que pagan las colocaciones bancarias siguen implicando una pérdida en el poder adquisitivo frente a los precios de la economía.

Las proyecciones mensuales de inflación para abril y mayo sitúan a la suba de precios en torno al 4% mensual.

Las proyecciones de inflación para abril y mayo sitúan a la suba de precios en torno al 4% mensual. Un nivel más alto que la tasa del plazo fijo.

El plazo fijo tradicional pierde contra la inflación

La suba de tasas anunciada por el Banco Central, implica que el rendimiento mensual de un plazo fijo tradicional pasa a ser de 3,7% mensual, un nivel que todavía se ubica por debajo de la inflación proyectada para marzo, abril y mayo. Es decir que el plazo fijo común hoy pierde contra el índice de precios.

«La mitad de los analistas estima que la inflación va a superar el 4% en abril, y quienes tienen una visión más pesimista la llegan a colocar por encima del 4,2% mensual», sostiene Méndez.

El riesgo que se presenta, según Marini, es que, con la aceleración inflacionaria de los últimos meses, «las expectativas se ajusten al alza y que el incremento realizado en las tasas se torne insuficiente, por lo que se precisaría una nueva ronda de aumentos que, difícilmente, el Banco Central quisiera convalidar por el efecto negativo sobre su balance».

La conclusión a ello la brinda Camilo Tiscornia, director de C&T Asesores, debido a que aclara que, cuando se hace un plazo fijo, «se debe comparar contra la inflación que se cree que va a haber en el próximo mes, para poder saber realmente si se va a ganar, o no, dinero».

En el mismo sentido, Andrés Salinas, economista e investigador de la Universidad de La Matanza, acota a iProfesional: «Obviamente, el mercado no se siente atraído por una inversión que le hace seguir perdiendo poder adquisitivo».

Economistas estiman que la suba necesaria de las tasas de un plazo fijo debería haberse ubicado en torno al 48% nominal anual. 

Economistas estiman que la suba necesaria de las tasas de un plazo fijo debería haberse ubicado en torno al 48%.

La tasa de interés de un plazo fijo debería ser mayor

 

Ahora bien, con estimaciones de inflación anual por encima del 55%, varios de los economistas consultados por iProfesional sostienen que el incremento de las tasas de interés que paga un plazo fijo debería ser muy superior al nivel ejecutado por el Banco Central.

Sobre todo, para los ahorristas que piensan en el corto plazo, el rendimiento de las colocaciones bancarias debería ser mayor al anunciado por el BCRA.

«La tasa debería subir, al menos, a un nivel que empate con la inflación, ofreciendo un rendimiento mensual del 4,7%. Es decir, al 55% anual, algo que hace al país inviable con este nivel de interés», dice a iProfesional un gerente de inversiones de un banco nacional.

Por su parte, Pablo Repetto, director de la consultora GRA Gabriel Rubinstein, detalla a este medio: «Tomando como referencia una inflación que corre al 5% mensual, la suba de tasas para tener tasas positivas debería ser de una magnitud que difícilmente sea convalidada por el Banco Central».

A su entender, el nivel actual mensual de suba de precios requeriría tener una tasa de política monetaria del 62% TNA  (nominal anual), para que la tasa de plazo fijo se regule en 61% TNA y, «en el corto plazo, intente ser positiva en términos reales».

La tasa de interés de los plazos fijos debería haber subido más de 6 puntos porcentuales para superar el 48% anual.

La tasa de interés de los plazos fijos debería haber subido más de 6 puntos porcentuales para superar el 48% anual, según economistas.

Plazo fijo: cuál debería ser la tasa ideal

 

Si se piensa en un plazo más largo, y se toma como referencia una inflación promedio del 4% mensual, para Repetto la suba de la tasa de política monetaria debería haber sido de unos 7,5 puntos porcentuales, hasta una tasa del 50% TNA (nominal anual).

De este modo, la tasa nominal anual de los plazos fijos se ubicaría en el 49% TNA y «así alcanzaría al 4,08% efectiva mensual, de modo que pueda ganarle a esa supuesta inflación promedio esperada de 4%».

«Es muy difícil para el Banco Central la decisión a tomar sobre la tasa, cuando el Gobierno se empeña en convencer a la sociedad de que el acuerdo con el FMI es un acuerdo sin ajustes», concluye Repetto.

Para Méndez, la suba de tasas pensada por el BCRA «no mejora sustancialmente el panorama, pudiendo anticiparse que en abril y mayo próximo, seguramente, se registrarían nuevos deterioros del poder de compra de los plazos fijos tradicionales».

Según su opinión, «el escenario ideal» para el depositante a plazo fijo tradicional hubiese estado dado por una suba de 6 puntos porcentuales, que lleve la tasa nominal anual a 47,5% para depósitos minoristas (hasta $ 10 millones) y a 45,5% para aquellas que superen ese importe.

«En este caso, si bien los rendimientos estarían ligeramente por debajo de la inflación de abril, se tornarían positivos para el mes de mayo. De hecho, el contexto favorece al Gobierno porque estamos en meses de cierta tranquilidad cambiaria, situación que propicia las colocaciones en pesos. Algo que es confirmado por la evolución de los plazos fijos tradicionales, que crecen nominalmente al 5% mensual», finaliza Méndez.

Para Tiscornia, en este contexto inflacionario cercano al 5% mensual, la tasa de plazo fijo debería ser de 4% mensual. Es decir, 48% anual, al menos, para que ambas variables se ubiquen en el mismo nivel.

«Para converger a tasas reales positivas que se puedan mantener en el tiempo hace falta que se lleven a cabo otras reformas estructurales que llevan años y cuestan, dentro de otras cosas, capital político», resume Salinas.

De hecho, advierte este economista que las tasas tienen «dos caras», debido a que la tasa de interés es «el costo del dinero por lo cual una suba permite colocar dinero en determinados instrumentos y obtener mejores rendimientos. Pero, por otro lado, los préstamos de plata salen más caros para sostener la actividad».

IProfesional.com

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