El blanqueo llegaría a u$s130.000 M

A cinco días de finalizar el blanqueo, el Gobierno está más que conforme, y presentará los resultados como uno de los mayores logros de la gestión de Mauricio Macri, al mismo nivel que la salida del cepo y el acuerdo con los holdouts. Según los números que se manejan en el Ministerio de Hacienda, a fines de la semana pasada ya estarían asegurados unos u$s120.000 millones de capitales sincerados; con una proyección que podría llegar a los u$s130.000 millones, o incluso más, cuando terminen de computarse los ingresos de los últimos días del blanqueo. Estas jornadas siempre son las más fructíferas de todos los sinceramientos, ya que se acumulan las presentaciones de todos los interesados que esperaron a último momento para presentar sus declaraciones juradas con el capital a blanquear y los impuestos a liquidar.

Para el Ministerio de Hacienda, el blanqueo representará el oxígeno definitivo para cerrar el año fiscal, ya que por penalidades obligatorias se recaudarían más de 160.000 millones de pesos como piso, producto de las multas de 5%, 10% o 15% que los interesados debieron pagar para ingresar en el sinceramiento. Esto representará unos u$s10.000 millones, que podrían incluso trepar a u$s12.000 millones cuando terminen de computarse, después del 17 de abril, los pagos finales del llamado. El número es impactante y, tal como adelantó este diario, representa, de lejos, el resultado más importante de todos los blanqueos impulsados en los últimos años en el país. Los dos anteriores, ambos promovidos por el kirchnerismo, habían obtenido capitales sincerados por unos u$s4.700 millones en 2009 y otros u$s2.400 millones por el llamado de 2013. Este último llamado fue impulsado a través de los legendarios Bono Argentino de Ahorro para el Desarrollo Económico (BAADE) y el Certificado de Depósitos para Inversión (CEDIN) en dólares.

Además del acercamiento de la fecha de cierre del viernes, dos novedades hicieron que las declaraciones crecieran. La primera fue la autorización por parte de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) que maneja Alberto Abad de permitir a las personas físicas que tengan participación en una sociedad radicada en el país poder sincerar como propios los bienes que se encuentran a nombre de dicha sociedad, algo que en la práctica implicaba que las sociedades podían hacer las veces de “testaferros” de las personas. Se consideró en el organismo recaudador que, en la práctica y para los dólares declarados, no importaba quién era el que los coloque bajo su dominio siempre que pague la multa correspondiente.

La segunda fue el aval que dio la jueza en lo contencioso administrativo federal María Biotti al decreto del Gobierno de Mauricio Macri de noviembre pasado para permitir a familiares de funcionarios ingresar al blanqueo de capitales, a pesar de que lo prohibía expresamente una ley del Congreso nacional. Si bien los datos no se conocerán debido al secreto fiscal, obvio en cualquier blanqueo, se estima que ambas autorizaciones potenciaron la semana pasada el interés por sumarse al llamado. Las presentaciones de las sociedades y de los familiares de los funcionarios y exfuncionarios, al ser avalados hace menos de 10 días, fueron las que más pedidos de aperturas de cuentas especiales registraron en los bancos y más pedidos ante los estudios contables y legales hicieron en los últimos días. Y, se estima, a ambas operaciones corresponderá la mayor parte de los blanqueos que se registrarán en estos días. Se podrían sumar además muchos pedidos de sinceramientos hoy trabados por la negativa de la AFIP a aceptar las presentaciones por acusaciones penales en los tribunales del país. En estos casos, los interesados podrán esperar hasta el mismo viernes la eventual autorización judicial, o perderán la oportunidad del llamado.

AF

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