El Gobierno diseña un plan para tomar liquidez de los bancos y volcarla a la actividad

Fuentes oficiales le confirmaron a BAE Negocios la nueva estrategia. El viernes ocupó buena parte de la extensa reunión que mantuvieron por la mañana en Olivos el presidente Alberto Fernández; el ministro de Economía, Martín Guzmán, y el presidente del BCRA, Miguel Pesce. «Allí se definió avanzar en el diseño de alternativas de financiamiento para la economía local y en moneda local», explicaron desde el Palacio de Hacienda. Si bien aún no están definidos los detalles, los instrumentos para desplegar el plan serán bonos o Letras emitidos por el Tesoro destinados a los bancos.

La decisión plantea dos golpes de timón. Por un lado, el del mecanismo de transmisión elegido para aplicar el paquete anticrisis: en su versión original, la principal inyección de dinero para mitigar los efectos de la cuarentena estaba prevista que se dé a través del canal monetario; es decir, mediante los créditos a tasa del 24% para que las pymes pudieran pagar los sueldos. Con recortes salariales en distintos gremios, el resultado mostró las falencias de esa táctica. Tardaron mucho en llegar y, a más de un mes de lanzada la línea de préstamos, los bancos solo desembolsaron $108.000 millones, una tercera parte de lo anunciado en un comienzo.

Así, tras el cambio que implicó el anuncio de que el Tesoro cubriría directamente hasta el 50% de los salarios de abril y ante la necesidad de ampliar el paquete de alivio para contrapesar una caída del PBI que podría acercarse a los dos dígitos según proyecciones privadas, conseguir recursos frescos para financiar el mayor gasto fiscal se volvió una tarea de primer orden. El Ejecutivo apuesta a que una parte de esos fondos surja de la absorción, a través de los nuevos bonos, de una parte de los $350.000 millones que las entidades financieras recibieron del BCRA y no volcaron al crédito. Otro tanto podría salir del impuesto a las grandes fortunas que el oficialismo impulsa en el Congreso en caso de ser aprobado.

El otro volantazo fue el de la tasa de referencia. Es que en la licitación de tres Letras y un bono en pesos que realizó Finanzas el viernes pasado, el Tesoro colocó $52.000 millones al 31% anual; es decir, unos 7 puntos por debajo del nivel en que se ubica actualmente el rendimiento de las Leliq que el BCRA le paga a los bancos. Por eso, ahora el Gobierno apunta a que ese 31% se constituya en el nuevo faro para las emisiones el financiamiento del Tesoro, de las provincias y de las empresas. Además, busca que las entidades financieras compren los nuevos títulos en lugar de Leliq.

Fernández lo afirmó este lunes en Radio con Vos: «Las Leliq son un martirio para la economía argentina. Tenemos que construir un sistema de bonos que sea atractivo para invertir».

El otro gran objetivo del plan es contener la escalada del dólar MEP y el contado con liqui, las cotizaciones que se operan en la Bolsa y que ayer saltaron a $113 y $115, respectivamente. En Economía consideran que parte de los pesos que se quedaron los bancos en lugar de prestar fue a parar al tipo de cambio paralelo.

BAE Negocios


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