Empresarios destacan las buenas perspectivas de la minería en la Argentina

Las prometedoras metas de exportaciones e inversiones para los próximos años y los aportes del sector minero a la economía del país fueron dos de los principales ejes debatidos hoy por especialistas y representantes del sector en una exposición de la que participaron funcionarios y directivos de varias de las principales compañías de la industria minera.

Con 37 proyectos en distintos estados de avance, anuncios de inversiones por US$ 9.314 millones en los últimos dos años y un empleo que, de acuerdo a la secretaría de Energía, tocó un récord de 31.323 puestos directos durante 2021, la minería busca consolidar su crecimiento para los próximos años.

“Es un sector que tendrá importancia en las próximas décadas de cara a la transición energética, la lucha contra el cambio climático y la digitalización con minerales como el cobre y el litio que Argentina dispone en abundancia”, señaló Daniel Schteingart, director del Centro de Estudios para la Producción (CEP XXI), dependiente del Ministerio de Desarrollo Productivo.

Por su parte, los empresarios del sector se muestran optimistas con metas que apuntan a que las exportaciones, que en 2021 totalizaron los US$ 3.299 millones, pasen a ser de US$ 10.000 millones en 2030 con 120.000 empleos directos e indirectos frente a los 83.000 actuales.

Para ello, el sector “se encuentra trabajando con el Estado para generar las condiciones de seguridad jurídica y eliminar los riesgos de los ciclos económicos respecto al acceso al mercado cambiario, además de un esquema impositivo competitivo que incluya la devolución del IVA para la exportación, exploración y construcción”, aseveró Luciano Berenstein, director ejecutivo en la Cámara Argentina de Empresarios Mineros (CEAM).

En ese sentido, el litio cumplirá un papel fundamental ya que “con sólo dos proyectos en operación, Argentina es el cuarto productor mundial de litio y para el 2030, con 12 proyectos más, se convertirá en el principal productor con más de 300 mil toneladas de Carbonato de Litio Equivalente (LCE) al año”, estimó el representante de la CEAM.

Asimismo, indicó que el sector se encuentra realizando gestiones para que evite un faltante de gas en la producción durante el próximo invierno, especialmente en las minas del noroeste.

El “boom” en la minería de los últimos meses se da tras un ciclo de “estancamiento inversor y de exportaciones” que caracterizó la década pasada, explicó Schteingart.

“En la actualidad, de las diez ciudades que más generaron empleo respecto de la pre-pandemia, hay cinco localidades mineras”, ilustró el especialista en sociología económica, quién asimismo, subrayó el papel del sector respecto al ingreso de divisas.

En ese sentido, de acuerdo a datos oficiales, el saldo exportador de la minería fue superavitario entre 2003 y 2021, es decir, aportó más divisas de las que demandó, una tendencia que, para el funcionario, se espera que siga un “ciclo alcista” en los próximos años.

Asimismo, Schteingart rechazó la idea de que la minería se trata de una “actividad de enclave”.

“Estimamos, según datos de la AFIP, que aproximadamente por cada puesto de trabajo formal en la minería hay uno en los proveedores inmediatos, siendo los sectores mas impulsados la construcción, la industria y los servicios profesionales y empresariales”, explicó.

Desde los sectores contrarios a la explotación minera se suele considerar que las regalías son insuficientes, una posición en la cual Schteingart también se posicionó en contra.

“Desde el CEP-XXI encontramos de que de cada US$ 100 que vende una empresa minera, un 80% queda en el país, yéndose en proveedores, masa salarial e impuestos de todo tipo ya que las empresas, además del 3% de regalías, pagan retenciones a las exportaciones e impuestos a las ganancias, así que la idea de que se la llevan toda, no aplica”, argumentó.

Por su parte, en el aspecto laboral, el director del CEP-XXI destacó la alta tasa de formalidad, el bajo nivel de accidentes laborales gracias a los “protocolos y elementos de protección personal” y salarios que compiten entre los más altos del mercado junto al sector de hidrocarburos, aunque remarcó que una cuenta pendiente y un “desafío por delante” es la igualdad de género.

“Es una actividad altamente masculinizada con una tasa de entre el 8% y el 9% de empleo femenino cuando el promedio general es del 32%, pero la buena noticia es que viene subiendo desde el subsuelo”, aseveró.

Télam.com

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