Energía aprobó una fuerte alza en biocombustibles y la nafta podría subir más de 5%

La disposición 322 firmada por el subsecretario de Hidrocarburos y Combustibles, Carlos Casares, pautó un alza del 12% en el bioetanol elaborado a base de maíz y del 3,3% en el elaborado a partir de la caña de azúcar, que quedó en $29,808 por tonelada para ambos casos. Este producto compone en un 12% la mezcla final de las naftas. Mientras que la disposición 323 estableció un aumento del 14,6% en el precio de la tonelada de biodiésel, que integra en un 10% cada litro de gasoil, hasta los $44,121.

Esto coincidirá con el aumento de los impuestos a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono, cuya magnitud aún no está del todo clara. El 1° de noviembre, a través del decreto 753, el Gobierno definió que en diciembre se efectivizaría toda la suba de estos tributos que quedó pendiente durante el año. Esto implicaría un salto de entre el 20% y el 22%. Sin embargo, la semana pasada, el secretario de Energía, Gustavo Lopetegui, aseguró que la AFIP publicaría otra reglamentación para acota el incremento de este domingo al 5% y volver a postergar el resto. Con sólo dos días hábiles por delante, la modificación aún no se publicó.

En ese marco, las petroleras privadas hacen sus cuentas con el escenario «pesimista». Como contó ayer BAE Negocios, su intención era impulsar un alza en los surtidores del 5% que, además de trasladar los mayores impuestos, les permitiera acercar el precio interno del crudo en dólares a los valores internacionales, cuya brecha se amplió durante el congelamiento, antes de que asuma Alberto Fernández. Tras el salto de los biocombustibles y sin novedades tributarias, ahora presionan por una suba mayor y advierten que, de no concretarse, los precios «seguirán con un retraso cercano al 10%».

En diálogo con este diario, desde una de las principales firmas integradas, afirmaron: «Nosotros armamos un escenario en base a lo que tenemos hasta ahora, que es el incremento de impuestos fijado por el último decreto más los biocombustibles. La nafta súper debería aumentar aproximadamente 6%; la premium, 5,3%; el gasoil, 5%; y el diésel premium, 4,5%. Así, las petroleras no veríamos un sólo centavo».

Por eso, promueven un incremento mayor al previsto, pero reconocen que todo dependerá de lo que decida YPF, quien concentra casi el 60% del expendio en el país. «No nos queda otra que acompañar sus movimientos», dicen las privadas. Por ahora, las señales de la petrolera de bandera apuntan a no más de 5% o 6% para este domingo, aunque se definirá a último momento. Así, en tan sólo un mes, las pizarras de las estaciones de servicios acumularán un salto del 16%, presionará sobre la inflación del último bimestre.

Si finalmente se publicara el recorte al alza de impuestos, las empresas podrían capturar unos dos o tres puntos de la próxima suba. Es que un aumento del 5% en los tributos se traduciría en un precio alrededor de 2% más caro en los surtidores. A eso, los biocombustibles agregaría 0,8% para el gasoil y 0,5% para las naftas, según cálculos de Energía.

BAE Negocios


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