Fernández suma apoyo de la CGT y pretende intervenir en la conducción de la central obrera

Con la intención de fortalecer la conducción de una corporación aliada a su proyecto político, el presidente Alberto Fernández se hizo tiempo esta semana para abstraerse de la gestión diaria del Ejecutivo y de las actividades de campaña, para meterse en otra campaña: la elección de autoridades de la Confederación General del Trabajo (CGT).  

El titular del Poder Ejecutivo convocó este miércoles a buena parte de la conducción de la central obrera de la Calle Azopardo, además de otros dirigentes nucleados en las CTA y CTA Autónoma, con la excusa de dar estado público a un proyecto de ley que, en aras de concertar medidas de prevención a los riesgos del trabajo, prevé frenar la producción fabril ante el riesgo de accidentes.

Fernández sentó en el Salón Eva Perón del sector norte de la Casa Rosada al actual secretario general cegetista, Héctor Daer; al cosecretario general, Carlos Acuña; al diputado nacional y dirigente de la CTA, Hugo Yasky; al titular de la UOM, Antonio Caló; al secretario general de UPCN, Andrés Rodríguez, y a los referentes de los educadores privados, Marina Jaureguiberry, y los estatales, Hugo Godoy.

La cita matutina consolidó una variopinta escena: había representantes de gremios que compiten por los afiliados -ATE y UPCN- y referentes gremiales de actividades más pequeñas. También, un porcentaje no despreciable de mujeres, con el tan mentado objetivo de aumentar su participación en las mesas de decisión. Allí se discutió, someramente, la necesidad de promover una «cultura del trabajo» y potenciar programas que favorezcan la empleabilidad de los sectores con menos competencias.

A pocos días de conmemorar otro Día de la Lealtad y recordar la consagración de Juan Domingo Perón como un líder popular, Fernández participó a los dirigentes de un acto reservado que tendrá lugar el domingo 17 de octubre. Allí se espera que el Presidente repita ante los micrófonos aquello por lo que brega en privado: la unidad del movimiento obrero.

Pero tal unidad no será posible sin la participación de todos los interesados en la mesa de conducción de la entidad ubicada en Azopardo y la avenida Independencia. Por ello, Fernández mantuvo una audiencia privada con el secretario general de los Camioneros, Hugo Moyano, casi siempre renuente a las «fotos de familia».

Días atrás, la mesa chica de la CGT recibió a los dirigentes del sector «moyanista», nucleado en el Frente Sindical para el Modelo Nacional, para acordar que todas las líneas internas del movimiento confederado se plieguen a una nueva conducción colegiada, en el congreso previsto para mediados de noviembre.

Cronista.com


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