Héctor Laplace planteó la necesidad de regular a los trabajadores de las empresas exploradoras y tercerizadas

En la conferencia organizada por el Instituto Argentino de Derecho par la Minería, IADEM, el Secretario General de la Asociación Obrera Minera Argentina, se refirió a las cuestiones laborales dentro del sector minero argentino, asegurando que lo construido desde los años noventa “fue un cambio en la minería producido por nuevas leyes que fueron lanzadas por el gobierno nacional de aquel entonces y aprobadas por unanimidad en el Congreso de la Nación”. Además, demandó un diálogo “institucionalizado con las compañías exploradoras” y exigió que las empresas proveedoras y tercerizadas que operan en la industria respeten el cumplimiento de las normativas que rigen los encuadres de la actividad minera.

El evento, contó además con los destacados letrados Javier Adrogué, Ignacio Funes de Rioja y Rodrigo Solá Torino, quienes abordaron temas previsionales y legales de las empresas mineras. Las disertaciones tuvieron como moderador al Dr. Néstor Rigamonti, presidente de la entidad convocante.

Al iniciar su disertación, Héctor Laplace comentó que a nadie escapa que las leyes “de Inversiones Mineras, Ambiental Minera o el Pacto Federal Minero fue realizado por grandes hombres”, que además se efectuaron cambios “en el Código de Minería, se tornaban absolutamente necesarios”. Lo que dio la oportunidad a la llegada de capitales de riesgo, llevó a la puesta en marcha de Minera Alumbrera y FMC en Catamarca, como así también a Cerro Vanguardia en Santa Cruz. Sentenció que en la década de los noventa con ello “se estaba dando previsibilidad a los inversores para obtener además un desarrollo sustentable para las provincias” que además poseían “una fuerte incidencia económica con responsabilidad social”. Situaciones que se lograron “con los nuevos efectos importantes a partir de esta nueva minería, caracterizada por demandar mano de obra calificada y trabajo registrado con generación genuina de recursos y riquezas, para esas vastas zonas de nuestro interior” destacando la captación “de mano obra local provenientes de las comunidades adyacentes a los proyectos”

Puso de relieve que las empresas mineras “lograron acuerdos sectoriales, promoción de las economías regionales, y buenos salarios”, lo cual “demandó la presencia de un gremio activo, defensor de la actividad” en forma permanente.

Explicó que AOMA “ha venido acompañando este proceso histórico para la actividad minera” aclarando que “lo seguirán haciendo”, para lo cual “permanentemente capacita a los cuadros dirigenciales”, y en esto mucho tienen que ver “las Universidades Nacionales que nos han ayudado permanentemente a dar esta formación integral” a referentes de todo el país.

En relación a la visión del gremio sobre la industria minera sentenció que “creemos que es una industria que se construye a partir del consenso. Bregamos por una actividad socialmente aceptada, ambientalmente equilibrada, con los debidos controles del Estado, que es una función indelegable que tiene, más la participación de la sociedad”. Tras lo que insistió en la necesidad de recurrir a las universidades públicas, “porque tenemos profesionales de primer nivel, que dan certezas para preservar un ambiente equilibrado”.

Instó a seguir sosteniendo y promoviendo que en las zonas de influencias de los yacimientos sean las de mayor aprovechamiento. “Creemos que hay que respetar la ley con un Estado que tiene que cumplir verdaderamente este rol”. Tras esto se refirió a las provincias que poseen prohibiciones a la actividad metalífera expresando que “rechazamos las prohibiciones que tenemos en algunas provincias, pero no lo decimos desde un punto de vista facilista, por el contrario, tenemos que ser respetuosos de las decisiones que toman algunas provincias, pero aquellos que estamos en la actividad – incluso los propios trabajadores – tenemos una obligación de informar acabadamente a la sociedad para que se vayan esos miedos” en los pobladores.

Resaltó que la sociedad debe comprender “que es una industria licita e imprescindible para la generación de recursos genuinos”, debiéndose buscar “por todos los medios que la actividad minera esté integrada a un modelo productivo e inclusivo, donde las reglas tienen que ser claras y donde las empresas tienen que cumplir con la ley”.

Respecto a los Convenios Colectivos de Trabajo que imperan en esta actividad, detalló que para el gremio “hubiese sido muy sencillo allí por la década del 90 quedarnos con el convenio de actividad N° 38/89, pero fuimos más allá, y por eso surgieron los convenios de empresas. ¿Por qué lo hicimos? Porque creímos que era necesario aggiornarnos a esa nueva realidad de aquel entonces” que aún perduran y son denominados como “traje a medida para cada yacimiento” lo que es ponderado en distintos ámbitos dado que se establecen acuerdos específicos con cada compañía.

Nuevamente volvió a referirse a los inconvenientes que se generan en las minas con los encuadres de los empleados de empresas contratistas, que ante esta modalidad desde AOMA rechazan “el trabajo tercerizado porque hay actividades que son esenciales en un proyecto minero, y otras que no lo son tanto, particularmente con algunos servicios”. En este aspecto, Laplace demandó que las empresas “deben entender, y así lo dice nuestra legislación, que la normativa aplicable es el convenio de la actividad principal y nadie nos puede decir a nosotros que no es así. No miramos a veces cuando hay una actividad que es un servicio que tiene un determinado desarrollo y tiempo, y hay otros que se transforman en permanente. Entonces, ahí es donde tenemos el problema”. Desacreditando a los ejecutivos que justifican a esta modalidad calificándolas que son diferencias por “problemas intersindicales”. Argumentando los problemas con los trabajos terciarizados, “se soslaya lo que dice la propia ley”, situación que además se produce con las empresas exploradoras “donde los empleados trabajan 20 días y tienen 10 días de descanso”, siendo tajante en su apreciación al sentenciar que “para nosotros esto está en contra de los que dice la ley argentina”. Destacando que en diferentes ocasiones en el tema de los empleados fuera de convenio “el sector empleador nos empuja a los conflictos intersindicales”.

Específicamente sobre la relación laboral con las empresas exploradoras puntualizó que “entendemos que deberíamos institucionalizar una relación laboral con las empresas exploradoras ya que a veces sus acciones están reñidas con la ley”, las que buscarían abaratar los costos. “Para ello lo que estamos bregando – incansablemente – es tratar de alcanzar un anexo al convenio N° 38/89 desde donde pongamos un marco de referencia para que esas empresas cumplan con lo que dice la ley, evitando así estar reñidos” con la normativa. Calificó de “pícaros” a quienes precarizan el trabajo. Reclamando a las compañías que las relaciones laborales con las exploradoras que operan en el país “hay que institucionalizarlas gestando un marco para estar dentro de la ley”.

Laplace afirmó que desde la organización sindical “estamos convencidos que esta es una industria revolucionaria en nuestro país y que no hemos llegado al techo. Tenemos mucho por hacer y para eso tenemos que hacer una gran alianza multisectorial, para retomar el camino de la coherencia y fundamentalmente de la previsión”. Para lo cual AOMA “intenta seguir construyendo un gremio representativo, democrático, y que busca consolidar una buena calidad de vida de nuestros representados y una defensa estricta de los derechos del trabajador”.

Solicitó a los integrantes de la industria “abandonar la exclamación y convertirse en participe de esta historia. Tenemos una gran oportunidad de desarrollo y debemos ser capaces de abrazar esta causa”. Siendo “protagonistas en sumar esfuerzos para revertir la realidad social y económica del país”.

Puso de relieve que “cuando a principios de los años ´90 nos empezaron a hablar de la nueva minería, había un gran hombre que tuvo esa capacidad y esa visión de futuro, que se llamó Carlos Raúl Cabrera” quien fuera secretario general de AOMA hasta el año 2004. Destacó que ese dirigente enmarcaba su perspectiva de desarrollo “con visiones futuristas que nada tenían que ver con el pasado de nuestra actividad minera, y justamente con él empezamos a hacer estos cambios de los que tantos se han hablado hoy. Creo que debiéramos entender de esos grandes hombres fueron capaces de pensar en nuestro futuro” hace casi treinta años.

Demandó a las empresas mineras que “tenemos por todos los medios tratar de institucionalizar a las compañías exploradoras para establecer reglas de acuerdo claras” resaltando que “la exploración es parte de nuestra actividad minera”. Reclamó que como actividad “tenemos que potenciar aun más el desarrollo de nuestros proveedores para dar mayor trabajo a nuestros compatriotas”. Al mismo tiempo expresó que “sin dudas la estabilidad económica y la seguridad jurídica debemos tratar de lograrla para seguir captando inversiones”. Lo mismo que desde el sector “se debe lograr que la responsabilidad social sea un hecho para que las comunidades, nos defiendan”.

En un párrafo de su alocución se refirió a la flexibilidad laboral, al respecto, el dirigente reiteró que desde el gremio “hemos hecho un traje a medida de cada emprendimiento minero y que en esto también hemos sido precursores, y no justamente por tratar de ponernos en contra de la ley o de algún gobierno en particular”. En forma contundente sobre este tema exclamó: “a nosotros lo único que nos motiva es la defensa de nuestros trabajadores y la calidad de vida de la gran familia argentina”. No obstante, denunció que “estamos convencidos que hay flexibilidad en los proyectos mineros”.

Extendiendo su mirada sobre el desarrollo laboral de la industria en casi tres décadas, Laplace menciono que “cuando en la década del ´90 empezamos con la actividad se hablaba particularmente que no teníamos profesionales para la actividad capaces del desarrollo que teníamos por delante”, para lo cual “hubo que traer profesionales para lanzar esta nueva minería que estábamos pretendiendo en Argentina”. Al respecto expresó contundentemente que “hemos avanzado muchísimo, porque nuestras universidades nos han dado una verdadera lección ya que desde hace muchos años nuestros hombres y mujeres han sido capaces de abrazar nuestra actividad siguiendo carreras ligadas a la industria, particularmente, en provincias pro mineras”.

Tras estas apreciaciones, advirtió, que existe en distintas instituciones que representan a los profesionales, “una alta preocupación de la presencia de personal de otros países que vienen a cumplir tareas en el nuestro”, entendiendo que se deben contratar “profesionales que se encuentran dentro de nuestro mercado profesional” siendo que en muchos casos son traídos desde el exterior argumentando cuestiones de formación. Ante esto, el líder de AOMA, aclaró que “si bien a veces hay tareas específicas y lo reconocemos, tendrán que recurrir a quienes se forman en nuestras universidades y se siguen capacitando” concibiendo que esas ofertas laborales deben ser ocupadas “por argentinos que son los que tiene que estar” en esos puestos.

Continuando con su alocución enumeró distintas falencias que posee la minería en el país bregando por “intentar una ley nacional de cierre de mina ya que en la actualidad las provincias están largándose individualmente a sancionar una ley de cierre de minas”. Sin dudas convocó a realizar “una minería ambientalmente sustentable ya que la peor contaminación es la desocupación y el hambre de nuestros compatriotas donde dos de cada diez jóvenes están desempleados”.

Con relación al tema de la inclusión de la mujer recordó que “el Código Minero prohibía el trabajo de mujeres, pero a instancias de la Asociación Obrera Minera Argentina se modificó la normativa”. Definiendo que, por ese logro, “estamos orgullosos y seguimos trabajando para que las mujeres y los jóvenes ingresen a nuestra actividad, y no lo exhibimos como un simple eslogan, tratamos por todos los medios concretar la inclusión”.

Hizo una reflexión sobre el régimen diferencial previsional para los mineros recordando que “hemos hecho tres intentos en el Congreso de la Nación sin suerte, pero vamos a seguir insistiendo en que los trabajadores mineros deben tener un régimen diferencial previsional. A nadie escapa donde desarrollamos nuestra tarea, por eso necesitamos un régimen diferencial previsional”.

Para finalizar, Laplace expuso que “creemos que siendo representativos y con convicción podremos seguir construyendo una industria que continúe esa revolución productiva en paz y con claros objetivos de desarrollo de nuestra patria. En eso estamos, en eso vamos a seguir, construyendo entre todos y en esa vereda siempre van a seguir encontrando a la Asociación Obrera Minera Argentina” culminó.

Primerainfo.com.ar


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