Incertidumbre en la CGT por el futuro de la Superintendencia de Servicios de Salud

El escándalo generado a partir de las vacunas aplicadas por fuera de los protocolos y en las instalaciones del Ministerio de Salud, y que se cobró el cargo de Ginés González García, podría profundizarse en los próximos días con el desplazamiento del titular de la Superintendencia de Servicios de Salud, Eugenio Zanarini.

El funcionario figura en el listado de 70 personas vacunadas a pedido de la cartera de Salud, que difundió la nueva ministra, Carla Vizotti, apenas asumió; aunque, por su edad y el cargo que ostenta, no resultó un blanco especial de críticas.

Las versiones que circulan se fundamentan en el vínculo estrecho que el funcionario tiene con el exministro y, claro, en la disputa que existe por ese puesto desde su designación. Si bien fuentes del ministerio aseguraron que “por ahora sigue”, ya existe una danza de nombres para reemplazarlo.

El cargo resulta muy sensible porque, en rigor, es el responsable de gestionar los fondos de las Obras Sociales sindicales. Se trata de los flujos ordinarios originados en los aportes y contribuciones patronales, posibles subsidios y eventuales reintegros por prestaciones de alta complejidad. Según datos de la AFIP, se trata de alrededor de $380 mil millones anuales que se reparten entre unas 300 Obras Sociales en forma muy heterogénea. Las dos más grandes perciben el 20% de los fondos y, entre las diez principales, la mitad del total.

Por eso, ya antes de que asumiera el presidente de la Nación, cuando se delineaba el gabinete, la conducción de la CGT aspiraba a colocar en ese organismo a un hombre del riñón. Se trata de David Aruachán, médico cercano al Secretario Adjunto de la CGT, Andrés Rodríguez, que oficia como Director de la Obra Social Unión personal y, a la vez, como gerente en el directorio de la propia Superintendencia, cargo al que accedió una vez que fuera descartado como titular del organismo.

Ante las versiones de la posible dimisión de Zanarini, Jorge Sola, secretario de Prensa de la CGT, le bajó el tono a la disputa y señaló a Tiempo que “hasta el martes que tuvimos reunión de Consejo Directivo no teníamos en claro esto”. El dirigente destacó que “es cierto que llegó con Ginés (González García), que se fue” pero, matizó: “lo mismo ocurrió con Carla Vizotti, que se quedó”.

El dirigente reconoció que “con Ginés y Zanarini habíamos armado y avanzado en un modelo para superar algunos defectos estructurales del sistema que ahora, con la salida del ministro, quedaron en stand by”.

Más allá de las aspiraciones latentes de la conducción cegetista, lo cierto es que también circulan otros nombres. Entre ellos destaca el del médico Pablo Yedlin que, como diputado del oficialismo preside la comisión de Acción Social y Salud Pública de la Cámara de Diputados o el del exsuperintendente macrista Luis Scervino que arrastra ese estigma político, pero que podría contar con el aval del sindicalismo en la medida en que bajo su gestión se avanzó en la normalización de gran parte de la deuda que arrastraba el Estado con las Obras Sociales desde la gestión de Cristina Fernández de Kirchner.

De hecho, es precisamente la extitular del organismo bajo esa gestión, Liliana Korenfeld, quien aparece como la candidata más refractaria para el mundo gremial, no sólo por ese antecedente, sino en particular por las recientes declaraciones de la ex presidenta y la difusión de un documento elaborado por el Instituto Patria para una reforma integral del sistema de salud. El paper, titulado “ejes centrales para un programa de salud 2020-2024”, recogió el rechazo inmediato de la CGT que emitió un documento reivindicando el sistema actual y que vio en la intentona una amenaza al control de los fondos y el potencial uso de esas contribuciones para financiar el sistema público.

Sola, a pesar de restarle vuelo a las versiones, delineó el perfil de funcionario al que aspiran: “necesitamos alguien que tenga conocimiento de la situación extremadamente delicada de la prestación de salud y que entienda claramente el enorme esfuerzo que hacen las Obras Sociales para atender a millones de trabajadores y, a partir de allí, establecer los vínculos necesarios para que estas estructuras se mantengan vigentes”.

Sobre el proyecto del Instituo Patria, señaló: “nos parece que cualquier sistema que no incluya las Obras Sociales no tiene asidero en el sistema”.

El contagio de COVID de Carla Vizotti, conocido en la tarde del viernes, quizás postergue unos días las definiciones. «

Paro de residentes en hospitales

Los residentes profesionales de la salud de los hospitales nacionales como el Posadas, el Laura Bonaparte, El Cruce y el Garrahan votaron un paro por tiempo indeterminado a partir de lo que consideran una rebaja salarial de $ 12 mil en sus haberes. Según lo manifestaron, se trata de una reducción de alrededor del 30% en plena pandemia.

El titular de la Federación Sindical de Profesionales de la Salud (Fesprosa), Jorge Yabkowsky, señaló a Tiempo que «el atraso salarial de los residentes nacionales se viene resolviendo con parches porque no se convoca la paritaria. El gobierno anterior y el actual dejan colgados a los residentes con dos problemas: los de primer año y los jefes cobran tres meses tarde y un adicional al salario otorgado en 2020 no se cobró por problemas administrativos. Son $ 12.500 y, por eso cobraron miserias, algo más de $ 30 mil». El dirigente explicó que «la asamblea decretó paro por tiempo indefinido hasta que cobren. Como federación le dimos cobertura gremial».

El ítem, denominado Incentivo de Capacitación Mensual, según explicaron referentes de los residentes a este diario, no fue abonado porque fue omitido en el Presupuesto 2021.

Según la misma referente, las autoridades aseguraron que la próxima semana lo abonarán a partir de un anexo presupuestario que garantiza su financiamiento solo hasta junio de 2021.


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