Industria minera: Los 5 metales claves para la transición energética

Toda la cadena de valor de la energía, desde turbinas eólicas y paneles solares, infraestructura de transmisión y distribución hasta almacenamiento de energía y baterías, carga de vehículos eléctricos y otros, requieren varios metales para su construcción y desarrollo.

La demanda de algunos metales fundamentales con los que se construirán las plantas, infraestructura y tecnologías de cero carbono, seguramente aumentará.

Sin embargo, es importante tener en cuenta cuales son estos metales y cuanto se pudiese necesitar, en una situación que dependerá del ritmo al cual el mundo presione para reducir las emisiones de carbono.

En cualquiera de los escenarios para evitar el aumento de la temperatura y los compromisos medio ambientales, la demanda de metales aumenta.

Una vía de 2°C o menos requerirá más del doble de la capacidad del sector energético durante los próximos 20 años y esta condición será verdaderamente transformador para la demanda de los metales.

¿Cuáles son los metales de la transición?

Los cinco principales metales que se utilizarán en la transición son el cobre, el aluminio, el níquel, el cobalto y el litio. El sector de mayor crecimiento serán los vehículos eléctricos: una vía de 2°C o menos hará que la demanda se eleve de 5 millones de vehículos en la actualidad a por lo menos 80 millones para 2030.

La carrocería de los vehículos eléctricos dependerá en gran medida del aluminio para minimizar el peso y del cobre para el cableado. Las baterías para vehículos eléctricos y el mercado emergente de almacenamiento de energía impulsarán la demanda de litio, níquel y cobalto.

El cobre y el aluminio son fundamentales para la expansión de las redes de transmisión y distribución, al igual que para los paneles solares.

La cantidad que se requiere

En el caso base, que está alineado con la ruta menos ambiciosa de 3°C, el crecimiento de la demanda será sustancial. Wood Mackenzie pronostica que la demanda de cobre y aluminio aumentará en aproximadamente un tercio para 2040, el níquel en dos tercios y cobalto y litio en 200% y 600%, respectivamente. Una vía de 2°C o menos duplica esas tasas de crecimiento.

La referencia más cercana está relacionada con el auge de la economía China de principio del siglo XXI, lo cual implicó una explosión única en la demanda de metales y minería. En ese momento, la demanda estuvo focalizada en el mineral de hierro, disparándose a una nueva meseta cuando el gigante asiático comenzó su prolongada inversión en infraestructura.

Para algunos metales, la transición energética podría ser comparable con el boom económico chino.

Los riesgos políticos para el suministro de metales

La principal preocupación sería respecto al suministro de cobalto. El mundo dependerá cada vez más de la República Democrática del Congo, que controlará alrededor del 80% del suministro mundial.

Los fabricantes de baterías están invirtiendo fuertemente para reducir la proporción de cobalto en las baterías y en nuevas composiciones químicas de baterías para mitigar este riesgo.

El costo para disponer de estos 5 metales

De acuerdo con Wood Mackenzie, en un escenario conservador, se requiere un trillón de dólares durante los próximos 15 años para aumentar el suministro solo en estos cinco metales esenciales.

Se calcula que el cobre requerirá US$ 525 mil millones durante el período, el aluminio US$ 335 mil millones y el níquel US$ 150 mil millones, estas cifras representan el doble de la inversión en cada uno de los últimos 15 años.

Los de menos impacto son la inversión en nuevos suministros de litio, con US$ 50 mil millones, y cobalto con US$ 5 mil millones. Sin embargo, la ampliación industrial de estos metales para la economía del siglo XXI se refleja en el aumento de seis veces necesario en el suministro de cobalto y el aumento de 15 veces en el litio.

La inversión


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