Julio Ríos Gómez: «Hay gran interés de empresas extranjeras de invertir en Argentina»

Así lo afirmó el presidente del Servicio Geológico Minero Argentino (Segemar), Julio Ríos Gómez. Desde el organismo nacional aseguran que el anuncio de inversión de 1.000 millones de dólares por parte de Pan American Silver para desarrollar el yacimiento es «un hito» tanto para esa zona como para las localidades aledañas.

En una entrevista concedida desde San Juan, el geólogo Julio Ríos Gómez afirmó que los intereses de inversores en proyectos mineros dentro del país son anteriores a la quita de retenciones a las exportaciones del sector dispuesta por el presidente Macri. Y, en el caso de Chubut, aseguró que el anuncio de inversión de 1.000 millones de dólares por parte de Pan American Silver para desarrollar el Proyecto Navidad es «un hito» tanto para la Meseta como para las localidades aledañas.

La posición del titular del organismo no hace más que ratificar la línea del Ejecutivo Nacional, de impulso a las explotaciones mineralíferas y la búsqueda de inversiones genuinas en materia económica.

Julio Ríos Gómez es geólogo, con formación académica y experiencia de trabajo en el país y en el exterior. A principios de este año asumió como presidente del Servicio Geológico Minero Argentino (Segemar), organismo nacional descentralizado que tiene un perfil científico y cuenta, entre sus varias funciones, la de proveer de información sobre los recursos mineros, geológicos y ambientales del país.

Consciente de las resistencias que genera la actividad minera en ciertas zonas, Ríos Gómez recomienda «leer un poco los libros» y recordar que la minería se desarrolló, incluso en la Patagonia, desde los albores de Argentina como país.

– ¿Cuáles son las actividades que desarrolla al frente del Segemar?

– El Servicio Geológico Minero Argentino tiene como función relevar y mantener actualizados todos los datos cartográficos, geológicos y vigilar los recursos mineros, ambientales y vulcanológicos de la Argentina. Tiene una parte científica, que cubre el Instituto de Geología y Recursos Minerales, que desarrolla todo el mapeo a través de la ley de cartas geológicas de la Nación. Y tiene las cartas geoquímicas, ambientales y de riesgos geológicos de todo el país. Además, las cartas metalogénicas y de minerales industriales, gemas y relevamiento de otro tipo de minerales y rocas de aplicación, como las cales, los granitos, mármoles y lajas. La parte técnica la desarrollamos a través del Instituto de Tecnología Minera, que lleva adelante con laboratorios las direcciones que hacen a estudios de materiales, de riesgo geológico, y ensayo de calidad de roca, de material de piedra partida para usos viales, de ferrocarril, y en apoyo a la industria. El Segemar es el único instituto acreditado por la OAA, el Organismo Argentino de Acreditación, y forma parte del IRAM en cuanto a protocolos y procedimientos. Somos los únicos autorizados a acreditar todo material de origen minero en su calidad y certificar que su calidad esté de acuerdo a las exigencias internacionales de los países a los cuales va ese material. Es decir, las normas de Europa, de Estados Unidos, de los países asiáticos, de los países africanos. La función que cumple el Segemar es muy importante. Somos los que damos los datos y las bases fehacientes y reales que son necesarias para publicar las ofertas a los inversores y a los países de inversión. De hecho hace poco estuvimos en una gira a China. Acompañamos porque certificamos con nuestra presencia toda la base de datos.

– ¿Cómo se está viendo el interés de inversores extranjeros en relación con desarrollos mineros en la Argentina?

– Los inversores extranjeros estaban muy interesados desde del triunfo de Mauricio Macri y mucho antes de que se levantaran las retenciones mineras y se mejoraran un montón de condiciones. Eso ha mejorado la confianza pero incluso antes se estaban buscando proyectos y viendo posibilidades. En ese momento se produce la llegada al país de Fortuna Silver que compra Lindero, proyecto que estaba parado en Salta porque cuando se estaba firmando el acuerdo con los inversores, el exministro Kicillof decidió patear el tablero y entramos en default técnico. Entonces los inversores se retiraron. Fortuna Silver es un caso paradigmático porque es una empresa que no estaba en el país, y sin embargo compró un yacimiento que va a poner en marcha a partir de 2017, cuando comience la construcción. Además luego vino para Chubut la oferta del grupo Pan American Silver para desarrollar Navidad, para lo que logran reunir 1.000 millones de dólares para ponerlo en marcha. Significa un gran hito no solo para la Meseta Central de Chubut sino para todos los puertos de la costa Este de Chubut, por el importante movimiento que genera ese tipo de minería. Lamentablemente todavía no hay una decisión del Gobierno chubutense pero esperamos que prontamente tomen una determinación. Pero al margen de esto hay una gran importancia de ingreso de empresas buscando proyectos de litio. Hay empresas de distintos países, de Australia, de China producto de la gira que hicimos, que ya nos contactaron para desembarcar en la Argentina. De las cinco principales compañías del mundo, cuatro están viniendo a desarrollar proyectos. A pesar de que la minería de litio es de menor capital que la de oro, de plata o de cobre, estamos hablando de 650 millones de dólares en inversiones que tenemos para la Argentina en los próximos dos años.

– Si en algún momento se decide desarrollar la minería en la Meseta, con el proyecto Navidad, ¿qué le puede aportar ese yacimiento a la provincia?

– Le va aportar muchísimo. En una zona como esa, donde el desempleo es casi permanente y estructural, por cada empleado directamente contratado por la empresa, hay por lo menos entre 3 y 4 contratados de servicios tercerizados. Estamos hablando de mucha gente que va a vivir de la minería. Hay que pensar en toda la rueda que genera eso: los camiones que van a salir, buscar el puerto que corresponda para sacar el mineral, los trabajos de ampliación de un puerto para transformarlo en un puerto minero, y todos los negocios alrededor. Algunos quieren tapar el sol con la mano, pero la realidad es esa. La quita de retenciones a la minería que hizo el presidente Macri permitió, por ejemplo, que en el sur del país, yacimientos que estaban parados volvieran a trabajar y empezaran a tomar gente. Pero a veces se escuchan argumentos que llaman la atención por la falta de conocimiento.

¿Cuánto hubiera recaudado el país como máximo si se mantenían las retenciones? 200 millones de dólares.

¿Cuánto va a recaudar, a través de alargar la vida de las construcciones en las minas? 1.300 millones de dólares. No hay punto de comparación en esta actividad con o sin retenciones.

– Hay países muy desarrollados como Canadá y Australia, entre otros, que tienen un alto estándar de vida y la minería está muy desarrollada, ¿por qué en la Argentina no puede pasar lo mismo?

– Porque en la Argentina tenemos que cambiar la mentalidad. Hemos vivido muchos años de la Pampa Húmeda, que en lo único que ha competido es con las ciudades, que no avancen sobre el campo. La lucha del agua ha sido con las ciudades. La industria argentina ha sido siempre una industria pequeña, no ha habido un gran desarrollo. Ni en la zona patagónica, ni en Cuyo ni en la Puna. Todas estas últimas zonas tuvieron minería desde los albores nuestros como país. Todo se extrajo por el puerto de Buenos Aires. ¿O nos vamos a olvidar de eso? ¿Por qué no leemos un poco los libros y recordamos un poco cómo era la historia, que parece que hay varios que no la quieren leer? ¿Cómo eran las ciudades allende a Chile y a Bolivia, cómo era la zona de Cuyo o cómo era Patagonia allende a la zona de Neuquén y un poco más allá? Pero luego el puerto de Buenos Aires se llevó todo y se fue muriendo lentamente la pequeña e incipiente producción local que tenía Argentina. Estamos hablando de mediados del siglo XIX. Hay que retrotraerse mucho en la historia para comprender esto. Tenemos una industria como la petrolera que hoy tiene un comportamiento ejemplar en el tema ambiental, pero hasta hace 20 años no era así. Y sin embargo nunca fue cuestionada porque era un emblema de la nación.

– Muchos dicen precisamente que es contradictorio que Chubut sea una provincia petrolera y rechace a la minería.

– Porque quedó la idea de que el petróleo es nacional. Pero veamos la explotación que se hace: cuántas de las empresas fuertes que trabajan en la industria son nacionales y cuántas extranjeras. Igual que los bodegueros en Mendoza, o lo que pasa con los granos en este país, donde hay pools de siembra extranjeros. ¿Entonces qué estamos viendo?

– ¿Piensa que hoy el Estado puede garantizar que haya buenas prácticas ambientales en los proyectos mineros?

– En el Segemar nosotros no tenemos el control total ambiental. Tenemos la obligación por ley de hacer las cartas ambientales, evaluar los ordenamientos territoriales de las regiones mineras y generar las líneas de base ambientales. El Ministerio de Ambiente de la Nación está encargado de eso y no puedo hablar por ellos. Pero puedo hablar por la institución que encabezo, y sí está preparada para eso e incluso seguimos trabajando cada vez más para preparar a nuestra gente., porque debe tener un alto nivel de formación. Encontramos un organismo que durante 12 años no recibió ningún tipo de estímulo ni en su gente ni en su instrumentación. Lo han dejado a su suerte y así y todo mantuvo su excelencia gracias a sus profesionales y sus técnicos que pelearon permanentemente. Nuestro gran esfuerzo y objetivo fue ponerlo en valor nuevamente. Hemos traído gente de fuera de la Argentina y estamos enviando gente fuera del país para que se siga formando, para que estemos a la altura de lo que requieran las condiciones de nuestro país y que realmente lo que hagamos sea de excelencia a nivel profesional.

Diario Chubut


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