La CGT contiene a gremios que apuran el paro

La CGT machacó ayer con que el próximo miércoles vencerá el plazo que acordó con el Gobierno para que responda sus reclamos por el pago de un bono universal de fin de año y la excepción de Ganancias del aguinaldo. Por eso, en el escenario público, la central obrera renovó la amenaza, ya con tono de ultimátum, de que avanzará con el llamado a un paro nacional si ese día no recibe respuestas o la oferta de la administración macrista no satisface sus objetivos.

En reserva, en cambio, los referentes de la conducción sindical intercambiaron ayer nuevos contactos informales con diversos funcionarios del Ejecutivo en la expectativa de lograr un acercamiento sobre su principal reclamo: el posible pago de un suplemento de fin de año para todos los trabajadores. En el caso de Ganancias, la discusión parece más aceitada sobre la alternativa de queden eximidos del tributo los aguinaldos de quienes tienen salarios brutos de entre $ 40.000 y $ 45.000.

«Va a haber algo para todos, solo tenemos que ser muy cuidadosos en las expresiones del cuánto», aseguró un gremialista de diálogo diario con los ministros de Mauricio Macri en alusión al debate público respecto del monto del eventual plus salarial. La CGT ya le hizo llegar al Ejecutivo su pretensión de que se fije un piso de $ 2000 tanto para estatales como para trabajadores del sector privado, una cifra que podría elevarse en aquellas actividades que atraviesan una mejor situación. Suponen que antes del miércoles podrían tener alguna señal de cuál será la respuesta oficial.

En ese sentido, algunos hombres de la cúpula cegetista destacaron como un indicador importante el ofrecimiento de un bono de esa misma cifra que las autoridades de CAME anunciaron el miércoles para los empleados de comercio, luego de mantener un encuentro con el ministro de Trabajo, Jorge Triaca. También las declaraciones de ayer del propio titular de la cartera laboral, quien sostuvo que –además de alguna asistencia para jubilados que perciben el haber mínimo y beneficiarios de la asignación universal por hijo–, el Gobierno analiza la alternativa de un beneficio para los «trabajadores que perciben salarios más bajos».

Triaca no ofreció otras precisiones respecto al universo de trabajadores que podría considerarse en esa categoría. En algunos sectores gremiales especularon que podría contemplar a aquellos niveles salariales no alcanzados por Ganancias.

Con esos argumentos de fondo, la conducción cegetista aprovechó ayer la reunión del consejo directivo para intentar contener el pesimismo creciente en buena parte de la dirigencia y calmar a los sectores más confrontativos que presionan por acelerar el paro sin esperar la respuesta del Ejecutivo. «Vamos a cumplir nuestra parte del acuerdo», ratificaron puertas adentro del encuentro.

Juan Carlos Schmid, quien integra junto a Héctor Daer y Carlos Acuña el triunvirato de conducción, remarcó que la central obrera aguarda por «una respuesta razonable» de las autoridades a sus reclamos. Pero advirtió que si desde el Gobierno «van a ofrecer migajas» es preferible que «decidan unilateralmente cuáles son las mejoras y en razón de ello los gremios decidiremos si habrá paro».

Cronista


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