Las acciones brasileñas ya casi borraron el rojo que les costó Temer

A poco más de dos meses y medio de las escuchas que comprometieron al actual presidente de Brasil, Michel Temer, la tensión política se disipó y el mercado se tranquilizó, recuperando ya casi el 95% de todo el sell-off que provocó el estallido de la crisis. Luego de conocerse las escuchas, el mercado reaccionó con pánico, generando fuertes ajustes en las acciones. El índice de Brasil en dólares (EWZ) sufrió en su momento una caída del 20% pasando de 40 dólares a los 31,80 dólares a la vez que el dólar se disparó un 10% pasando de 3,09 reales a máximos de 3,41 reales.

Pasado el pánico y cuando el mercado entendió que, pese a la crisis política, la recuperación económica se mantiene en marcha y que las políticas y reformas económicas siguen en pie, las acciones se recuperaron y el real retomó la tendencia de apreciación que venía mostrando desde los máximos de 3.50 reales de inicios de 2017.

Desde el pánico a los valores actuales, las acciones en dólares recuperaron el 95% de la baja y el EWZ acumula una suba de 21% en dólares, mientras que el dólar ha caído desde 3.41 a los valores actuales de 3,11 reales, apreciándose un 8,8% desde mediados de mayo a la fecha y no parece descabellado verlo quebrar mínimos de 3.05 en las próximas semanas.

El mismo escenario alcista muestran las acciones del sector bancario como Banco de Bradesco (BBD) e Itau (ITUB) que acumulan un avance de 26,7% y 24,35% en dólares, respectivamente. La minera Vale, por su parte, también ha logrado no sólo recuperar el 100% de la caída sino que gana 30%. La acción que luce como la más retrasada en la recuperación es Petrobras, que si bien sube un 18% en dólares desde los mínimos de fin de junio, aún se encuentra lejos de los valores registrados previos a la publicación de las escuchas.

En términos de reales, el Bovespa también ha logrado recuperar más del 90% de la baja luego de las escuchas y gana a precios actuales un 11% desde los mínimos de junio pasado de 60500 puntos.

Las reformas laborales en Brasil, acompañados por políticas monetarias implementadas por el Banco Central de Brasil que ha venido bajando la tasa sistemáticamente para darle impulso a la economía, ha generado un recambio de expectativas en el mercado permitiendo que se concrete la recuperación de las acciones y del tipo de cambio. La inflación anual, que superaba el 10% hace menos de dos años, ha caído a sólo un 2,78%, la menor en 18 años y bajo el objetivo oficial.

A su vez, a nivel internacional, el apetito por mayor riesgo coloca a los emergentes en una situación atractiva y muchos inversores han visto el retroceso de las acciones de Brasil como una oportunidad.

La continuidad de la implementación de medidas económicas orientadas a generar un mayor crecimiento económico a mediano y largo plazo son elementos que fortalecen las chances de ver un recuperación de largo plazo en las acciones.

 

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