Los autos de más de $2 millones pagarán impuestos internos a partir de septiembre

La Administración Federal de Ingresos Públicos actualizará a partir de septiembre la base imponible del impuesto interno a los vehículos y considerado de “lujo”. De esta manera, los autos de más de 2.000.000 de pesos pasarán a pagar el tributo luego de que se fijara un cambio de fórmula para calcular el ajuste, que paso de contemplar el Índice de Precios al Consumidor (IPC) para tomar el Índice precios Mayoristas (IPIM) con motivo de que la ley de solidaridad social y reactivación productiva.

En ese marco, los autos 0 kilómetro desde 2.107.000 pesos, unos USD 15.723 (al Contado con Liqui de hoy de USD 134), quedarán alcanzados por una alícuota del 20% correspondiente a la primer escala de este gravamen.

Mientras que el segundo tramo del gravamen tendrá un sobrecargo fiscal de 35% a partir de vehículos de un precio al público estimado de $4.376.658, es decir, USD 32.661 al tipo de cambio Contado Con Liqui de hoy de USD 134.

Cabe destacar que el cálculo se tomar a partir del ajuste de 6,42% correspondiente al trimestre abril, mayo y junio que se toma del Sistema de Índices de Precios Mayoristas (SIPM) y que tendrá vigencia hasta fines de noviembre, de acuerdo al tributarista Ezequiel Pasarelli.

El impuesto interno está contemplado en la 24.674 y sus modificaciones y normas complementarias y reglamentarias. En tanto que la Resolución Nº 4735 de AFIP del 4 de junio de este año incluye la modificación de la fórmula de ajuste que pasa de tomar el IPC para considerar el IPIM.

El tributarista César Litvin dijo que la actualización de la base imponible no sigue con la evolución del precio de los autos que normalmente está muy vinculado al dólar.

Asimismo, señaló que “hay que tener en cuenta que una cosa es la tasa nominal del impuesto y otra cosa es la tasa efectiva. El impuesto forma parte de la base imponible. Entonces hay una tasa nominal que es más chica que la efectiva”.

Agregó que la tasa efectiva es la que se aplica sobre el precio que tiene el costo que tiene la concesionaria sin el IVA pero que incide mucho porque el impuesto interno va sobre el mismo.

Si bien la tasa nominal en el primer tramo es del 20%, la efectiva es del 25%, mientras que para el segundo tramo la nominal el del 35% y la efectiva del 53,85%.

“En este contexto de pandemia, el índice de precios mayoristas junto con el del consumidor no han aumentado tanto como lo que aumentó el dólar. Muchas veces el precio del auto se vincula mucho más con el dólar y fundamentalmente los de alta gama. Lo que produce este desfasaje es que mayor cantidad de autos ya no son de alta gama sino de baja gama”, planteó Litvin.

“Este es el punto más criticable ya que al establecerse bases imponibles que se van achicando lo que genera es que en vez de grabar alta gama exclusivamente ya está grabando alta media y baja gama”, amplió.

A su turno, el tributarista Sebastián Domínguez remarcó que como la actualización de la base imponible para el cobro del impuesto interno a los vehículos se ajusta en pesos y el dólar ha subió más que la inflación en el segundo trimestre, más autos queden alcanzados por el tributo.

“Es decir que un auto de gama media que debería estar fuera pasa a quedar dentro del impuesto. En consecuencia habría que buscarle alguna solución o modificar la Ley, aunque sea transitoriamente para establecer algún régimen de promoción por el cual dejen de estar alcanzados por impuestos internos estos vehículos y se eleve el monto de la extensión”, consideró.

Por último, Iván Sasovsky, titular de Sasovsky & Asociados dijo a infobae que estas actualizaciones siempre son por debajo del dólar. “Los coeficientes por los que se actualizan estos impuestos están atados a la decisión del Ejecutivo.

“El IPIM siempre fue el índice que se utilizó para la actualización de impuestos. En 2018 se reemplazó en algunos impuestos, pero el Gobierno va haciendo uso de un índice u otro dependiendo de su conveniencia”, aseguró.

Lo cierto es que con la suba de la base imponible no basta para cubrir el alza de la inflación y la suba del dólar. Sobre todo considerando que la mayoría de los autos de alta gama que pagan el impuesto tienen precios en dólares.

EFE


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