Modifican un incentivo a la industria metalúrgica para beneficiar la producción local

El viernes vence el Régimen de Incentivo Fiscal para la industria metalúrgica y el Gobierno ya tiene decidido que lo prorrogará por otros seis meses. Sin embargo, lo hará con cambios. Fuentes oficiales confirmaron que a partir de ahora, los productores de bienes de capital que integren mayor proporción de piezas locales gozarán de más beneficios, en detrimento de los que continúen importando partes.

El régimen consiste en el otorgamiento de un bono por el equivalente al 14% de la facturación de las empresas. Fue diseñado por el ex ministro Domingo Cavallo, quien para impulsar la inversión, durante la crisis de 2001, estableció que los bienes de capital se importarían con arancel 0. Para compensar a la industria nacional, se les otorgó a los fabricantes este beneficio, que aún rige pese a que se restableció el arancel para los bienes de capital importados.

Actualmente, la fórmula para calcular el bono sólo descontaba las piezas que ingresan con arancel 0. A partir de la prórroga del régimen, cambiará este mecanismo de cálculo de modo tal que también quedará excluido de la contabilización para el bono un porcentaje de las partes importadas. En definitiva, los fabricantes de bienes de capital cobrarán menos bono, si no apuntan a reemplazar esos componentes importados por otros de fabricación nacional.

La posición formal de la Asociación de Industriales Metalúrgicos (Adimra) ante las autoridades del Ministerio de Producción fue de resistencia a estos cambios y de mantener el esquema de incentivo tal cual existe hoy. Porque si bien la industria nacional se verá beneficiada con este impulso a la fabricación local, en la práctica será difícil reemplazar –y menos en el corto plazo– las piezas extranjeras. Por lo tanto, las empresas cobrarán menos bono.

El dato alentador para el Gobierno, especialmente para el Ministerio de Hacienda que está mirando con lupa la caja, es que el régimen tendrá así un menor costo fiscal. Para los funcionarios de Producción, que buscan impulsar la industria, promover estos cambios fue una forma de justificar su continuidad, que ya viene discutida desde los últimos años por supuestas irregularidades.

Fuentes de la cartera que conduce Francisco Cabrera explicaron que «no se trató tanto de una puja con Hacienda, sino más bien de ir avanzando con cambios en el régimen que deriven en algún momento en su reemplazo por otro esquema». Además, ayudar en la mejora de la competitividad del sector, ante un escenario recesivo para la industria. Del segmento metalúrgico, el único rubro que muestra incrementos en su nivel de actividad es el de maquinaria agrícola, sumamente ligado a la evolución del campo.

De acuerdo con el último informe de actividad industrial del Indec, con datos de abril, el sector, excluido el automotor, trepó 8,3% respecto del mismo mes del año pasado y acumuló en los primeros cuatro meses del año un alza de 0,8% interanual. De todos modos, estos números estuvieron muy influidos por el rubro agrícola.

Para cobrar el beneficio, las empresas tienen que estar formalizadas y, además, no tienen que haber reducido su plantel de personal. Tampoco suspenderlo sin goce de haberes. «Por eso las empresas están haciendo los máximos esfuerzos para mantener a sus trabajadores pese a la actual coyuntura, de forma de no caerse del régimen», dijo un empresario metalúrgico.

Cronista

Comparte:

Noticias relacionadas