Paro nacional de 48 horas en el inicio de clases

Los cinco gremios docentes con representación federal desplegarán el 6 de marzo una huelga nacional de 48 horas en escuelas públicas y privadas, en protesta contra Mauricio Macri por el vaciamiento de la paritaria del sector y el aliento a subas del 18%, ajustables por la inflación.

La estocada ensombrecerá el retorno a clases de cerca de 12,5 millones de alumnos en todo el país. Le obsequiarán así al Presidente una muy incómoda postal, en el primer tramo del electoral 2017.

La protesta -que coincidirá con una huelga de 48 horas de ATE-incluirá una marcha de parte de los gremios docentes el lunes 6 al Ministerio de Educación, mientras que el martes 7 se sumarán a la movilización impulsada por la CGT hasta la cartera de Producción, bajo la consigna de «Educación y Trabajo».

La embestida de CTERA, UDA, SADOP, AMET y CEA fue confirmada ayer, a sólo cuatro días hábiles del inicio del ciclo lectivo, y castigará de lleno a poco más de 9,1 millones de alumnos que reciben educación pública. El impacto será menor, en cambio, para los 3,4 millones de estudiantes del ámbito privado, en una brecha que se profundiza.

La medida se da en rechazo a la decisión de la Casa Rosada de vaciar la paritaria docente nacional de este año y patear la pulseada salarial a los gobernadores. Con la medida de fuerza -el primer paro nacional en el inicio de clases de la era Macri- los gremios buscan torcerle la mano al Presidente y reflotar la negociación con Nación en la cual se define la suba del piso de los maestros.

Pero es un escenario poco probable, ya que desde el oficialismo nacional insisten en que la paritaria 2017 ya quedó sellada a través de la cláusula de 2016 que ordena que el piso salarial de los maestros debe estar automáticamente 20% por encima del salario mínimo, vital y móvil.

La encerrona -con el ministro de Educación, Esteban Bullrich, en la mira- augura una escalada de conflictividad de riesgoso impacto en la comunidad educativa.

Los sindicatos además rechazan la pretensión de Balcarce 50 y de buena parte de los gobernadores de aplicar aumentos de entre el 17% y el 18%, en línea con la estimación de inflación nacional. Una aspiración que queda muy lejos de los reclamos de aumentos del orden del 35%, en pos de una recuperación del poder adquisitivo perdido en 2016.

Ayer CTERA llevó adelante en la Ciudad de Buenos Aires su congreso nacional, del cual emanó el mandato de huelga. Por su parte, UDA y los privados de SADOP ratificaron ayer que activarán el paro doble desde el 6 de marzo, una senda que seguirán además desde AMET y CEA. «El que declara el paro es el propio Macri, al no convocar a la paritaria federal y alentar una suba del 18%», disparó el titular de UDA,Sergio Romero.

La estocada quedó oficializada en el día en que dos macristas -la bonaerense María Eugenia Vidal y el porteño Horacio Rodríguez Larreta- cosecharon reveses en el round paritario local (ver aparte).

Pero la falta de acuerdo en las negociaciones con los gobernadores es una constante en todo el país -con la consiguiente amenaza de medidas de fuerza locales-, y en buena medida incide en este escenario la decisión de la Casa Rosada de no incrementar este año los envíos a las provincias para apuntalar las subas.

Días atrás, los gobernadores se llevaron de Bullrich la confirmación de que no será engrosado el Fondo Nacional de Incentivo Docente (que reciben todos los distritos) y que sufrirá una merma del 25% el Fondo Compensador, destinado a asegurar el piso en 7 provincias.

 

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