Producción de petróleo: Vaca Muerta empieza a recuperarse de la pandemia

Durante julio, la producción de petróleo cayó 7% interanual y la de gas se retrajo 12,2%, según datos que difundió el Instituto Argentino de Energía General Mosconi. En ambos casos, la contracción se debió a los efectos de la cuarentena, tanto su impacto directo sobre la actividad hidrocarburífera, como en la menor demanda de energía que provocó.

Según la entidad, la producción de petróleo está virtualmente estancada desde hace 12 meses, con una disminución acumulada de 0,4%. La producción de petróleo convencional (77% de la producción) cayó 15,2% en el séptimo mes del año y registró una baja del 7,9% al cabo de 12 meses.

En cambio, la producción no convencional (el 23% restante), centrada en la formación de Vaca Muerta, creció 29,2% contra julio de 2019 y, en 12 meses, acumuló un impulso del 37,4 por ciento.

Por otra parte, la producción de gas disminuyó 12,2% interanual y 2,6% año contra año. En julio, la producción de gas convencional (57% del total) se redujo 11,9% interanual y 7,7% en los últimos 12 meses, mientras que la no convencional cayó 12,5% interanual, aunque se incrementó 4,9% anual, representando el 43% del total producido.

La producción gasífera convencional y la variante no convencional tight-gas, que representan el 75% de la producción de la producción, disminuyen 6,6% anual.

El informe también abordó las ventas de naftas y gasoil que, en julio, se redujeron 19,4%, debido a los efectos del aislamiento durante todo el mes.

En los cuatro meses con efecto pleno de la pandemia (abril a julio), la demanda promedio de naftas y gasoil cayó 28,2% respecto a iguales meses del 2019, a la vez que, en los últimos 12 meses, se presenta una caída de 10,8 por ciento.

En cuanto a la demanda total de gas natural, se destacó que disminuyó 3,2% en junio (último dato disponible) respecto a igual mes de 2019.

En este caso, en los tres meses con efecto pleno de la pandemia (abril, mayo y junio) la demanda promedio de gas natural cayó 6,8% respecto a iguales meses del 2019, y, en el acumulado de 12 meses, se redujo un 1,3 por ciento.

La demanda total de energía eléctrica aumentó en julio 9,4% contra junio y 1,5% respecto a julio de 2019. La demanda eléctrica promedio, en los cuatro meses con efecto pleno de la pandemia, cayó 3,5% respecto a iguales meses del 2019, mientras que en los últimos 12 meses se encuentra virtualmente estancada con un aumento de solo 0,8% año contra año.

Con una leve recuperación intermensual por la flexibilidad en el aislamiento, se sigue observando que cayó toda demanda interanual correlacionada con la actividad industrial y transporte pero no la demanda residencial, debido a un uso más intensivo en los hogares y a factores climáticos.

Finalmente, el IAE abordó la evolución de los subsidios energéticos que acumulados a julio de 2020 fueron de $ 218.000 millones: aproximadamente, u$s 3300 millones, y aumentaron 100,5% respecto a igual periodo de 2019.

Cammesa lidera las transferencias recibidas, con $ 152.000 millones, y un aumento de 157%, y ocupa el 70% de los fondos ejecutados.

Para la entidad, esta dinámica de los subsidios responde a mayores necesidades financieras por la creciente brecha entre costos y precios de la energía eléctrica, dadas las tarifas congeladas y una menor cobrabilidad de las distribuidoras por la cuarentena, que derivan en deudas con Cammesa y mayores erogaciones corrientes por parte del Estado Nacional.

Cronista.com


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