¿Qué pasa con los plazos fijos en pesos?

Los recientes ruidos políticos resuenan en la acústica cambiaria inquietando a los ahorristas que, solo en depósitos a plazo fijo en pesos tienen un stock de casi $2,2 billones (al tipo de cambio paralelo equivalen a unos u$s15.500 millones). Los rendimientos ofrecidos para las colocaciones a plazo fijo en pesos tampoco ayudan. Al observar las expectativas inflacionarias proyectadas para este año (38%), está claro que las actuales tasas de interés ofrecidas (32% anual) en nada compensan ni los riesgos ni la defensa de los ahorros en términos reales. Menos aún si los ahorristas se guiaran por lo que espera el consenso del mercado para los próximos doce meses (+51% anual) y para el 2021 (+47%). Y tampoco las alternativas indexadas a la inflación parecen haber seducido a los ahorristas que desde mayo los vienen cancelando (desde marzo el stock cayó más de $23.000 millones, o un 41%).

Toda esta mélange que se está viviendo en las últimas semanas, sin duda, está repercutiendo en el comportamiento de los ahorristas y tenedores de pesos, en sus diversas formas. Según los últimos datos oficiales, en la primera quincena del mes, no se observan grandes movimientos. Pero resulta insoslayable que ya los depósitos privados no crecen como meses atrás. En agosto solo los plazos fijos en pesos no ajustables crecieron y eso permitió que el stock total quedara a flote. Pero los depósitos totales privados que crecían al 7% mensual pasaron a crecer un 2,4% en agosto y en setiembre se proyecta un modesto 1,4%. Son, por lo tanto, las colocaciones a plazo las que mantienen el fuego vivo. En agosto crecieron 8,6% y en setiembre se proyecta un 6,4%, según el comportamiento de la primera quincena.

De modo que no solo van acompañando el devengamiento mensual sino que se nutren de la expansión monetaria de cada mes. Este crecimiento en términos reales se explica por la falta de alternativas de inversión y sobre todo por el imperio del cepo. Sin embargo, desde mayo vienen creciendo en términos absolutos a un menor ritmo, pasaron de $190.000 millones promedio mensual a $130.000 millones y ahora apenas llegarán a $85.000 millones. Desde la cuarentena de marzo el stock de plazos fijos privados en pesos acumula un aumento de$656.000 millones y en lo que va del año de $912.000 millones. Vale señalar que semejante incremento tuvo su correlato en la tenencia de Leliq y Pases de los bancos. Mientras el stock de préstamos privados apenas creció medio billón de pesos. De modo que toda esa capacidad prestable que brinda el stock de plazos fijos privados en pesos está estacionada en el BCRA bajo la forma de deuda remunerada. Por su parte, como se señaló antes, los plazos fijos ajustables por inflación vienen cayendo, pese a los mayores índices inflacionarios, y hoy apenas suman $33.600 millones. Por el lado de los argendólares ocurre todo lo contrario, en los últimos dos meses volvieron a crecer y en setiembre encadenaría el tercero seguido. Claro que esto está vinculado con las compras de dólar ahorro y de colocaciones de los importadores. Aunque en el balance del año están registrando una merma de u$s2.000 millones.

Ambito.com


Related posts