Retenciones, el punto que frena el proyecto Taca Taca

El proyecto de cobre Taca Taca está en tiempos de definiciones. En la empresa First Quantum Minerals, a cargo de ese yacimiento de la Puna salteña, afinan el lápiz para ver si es viable empezar a construir la mina, pero hay un punto en las ecuaciones que no le cierra a la compañía canadiense: las retenciones.

El impuesto a la exportación no solo es conflictivo para Taca Taca sino también para los otros dos proyectos cupríferos más avanzados del país (el Pachón y Los Azules, ubicados en San Juan). Todos están trabados por el mismo tema: la carga de retenciones, que actualmente está fijada en un 4,5%, que no cuadra con el negocio del cobre, caracterizado por tener márgenes muy ajustados de ganancias.

Para destrabar la situación, desde el Gobierno nacional trabajan en un esquema móvil de retenciones, que, según trascendió, se presentaría a mediados de este mes. El esquema contempla un techo para los derechos de exportación del cobre de 8% y sin piso, de acuerdo al valor internacional de ese metal. Las mineras podrían adherir al sistema o seguir con el que ahora está vigente.

«Hay todo una movida de parte del Ministerio de Economía de hacer retenciones móviles progresivas respecto al precio del cobre, el problema y con lo que no estamos de acuerdo es que quieren llegar a un 8% de carga y eso para Taca Taca sería muy complejo y no lo soportaría el esquema de costos, de margen operativo», dijo a El Tribuno Carlos Ramos, vicepresidente de Corriente Argentina, subsidiaria de First Quantum Minerals.

Aclaró que no están en desacuerdo con las retenciones móviles, «pero no deberían exceder del 5%».

«Eso sería el tope que podríamos admitir», señaló el empresario.

Explicó que una de las razones del rechazo a la anunciada medida es que no contempla la inflación internacional

«No hablamos de inflación en pesos, que ya es natural aquí, sino de la inflación en dólares. Cuando sube el precio del cobre también suben algunos precios que hacen al costo que tiene la empresa en la explotación en dólares, por ejemplo el combustible con el que movemos las máquinas», manifestó Ramos.

«No es que se puede decir que aumenta el precio internacional del cobre y todo ese aumento va a ganancia, porque también tenés costos que te aumentaron», agregó.

Además de la problemática de las retenciones, la compañía al frente de Taca Taca también planteó a Nación otras peticiones que tienen que ver con las restricciones cambiarias, el IVA que se aplica a la construcción y la estabilidad fiscal, pero la más delicada en la actualidad es el impuesto a las exportaciones.

Inversión

Para poner en marcha la mina de cobre salteña se deberían invertir 3.600 millones de dólares y se estima una producción anual de 2.000 millones de dólares anuales en exportaciones. Según los planes originales, la construcción en el yacimiento tendría que empezar en 2023.

Taca Taca podría generar 2.600 empleos registrados directos y con la red de proveedores se sumarían 5.000 trabajadores indirectos.

De acuerdo a estimaciones de First Quantum, de concretarse la construcción de la mina, en sus 32 años de vida útil, podría pagar 12.200 millones de dólares sólo en impuestos en el país.

«First Quantum mostró un cálculo de los impuestos que pagaría Taca Taca en toda su vida. Sin contar retenciones, serían US$12.200 millones, entre nacionales, provinciales y municipales», dijo Ramos.

Aclaró que de acuerdo a datos del Ministerio de la Producción, el 83% de esos impuestos corresponde al Estado nacional y el otro 17% son cargas provinciales y municipales.

Expectativas

Los proyectos cupríferos más importantes en términos de reserva en el país son El Pachón, Los Azules (San Juan) y Taca Taca. Los tres sumados representan el 62% de las reservas totales de cobre de Argentina y su construcción y puesta en marcha demandarán más de US$10.000 millones.

En cuanto a la producción, aportarían una capacidad de 693.000 toneladas de cobre.

 Eltribuno.com

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