Robots e industria: ventajas evidentes y no tan evidentes

La posibilidad de incorporar robots para automatizar en forma más robusta los procesos industriales está provocando una revolución en el mundo manufacturero, ya que la robotización de procesos de fabricación trae consigo flexibilidad ante cambios de producto, reduce costos y estandariza la calidad.

Distintos estudios sostienen que las compañías que invierten ahora en la implementación de estas tecnologías están mejor preparadas para el panorama empresarial futuro y mejor equipadas para sobrevivir a desafíos del presente.

La proyección es que, en forma creciente, los robots manejarán no solo las tareas de mantenimiento de rutina, sino que también mejorarán el mantenimiento preventivo, lo que extenderá la vida útil de los equipos involucrados en el proceso de producción, reduciendo los desechos de la industria.

Se estima que sólo en 2021 el mercado de la automatización generará alrededor de 214.000 millones de dólares en todo el mundo y crecerá a una tasa anual del 3,7% hasta 2026. Un estudio de la firma de analistas Gartner reveló que un 68% de los gerentes de empresas europeas confía en la robotización para ganar productividad.

Así, la necesidad de profundizar en la difusión de los beneficios de la robotización, como herramienta clave de la automatización, venciendo prejuicios y concepciones equivocadas, permite que las ventajas las comprueben, no solo los trabajadores, sino también los clientes.

Del lado de los recursos humanos, la robotización cambia la categoría del operario frente al proceso, que pasa de ser un eslabón, mero apéndice de la cadena productiva al estilo de las recordadas escenas de Charles Chaplin en «Tiempos Modernos», para transformarse en un controlador en el marco de una tarea más consciente y de mayor involucramiento subjetivo.

Sucede, además, que a través de la inversión en robótica las compañías reciben capacitación en la materia y eso eleva la calificación laboral de sus colaboradores. Aquí también lo esencial es invisible a los ojos: otra de las ventajas de la robotización es que la gente eleva su nivel de conocimiento y contribuye a la evolución de la compañía y sus equipos.

Además de los más difundidos logros que la robotización genera en cuanto a expansión de la producción y aumento de la productividad, deben listarse otros efectos positivos como la elevación de los estándares de seguridad de los procesos, con su implicancia en la seguridad de las personas y los efectos que generan estas innovaciones en el cuidado del medioambiente.

La productividad es, en sí, ya un gran aliado del medio ambiente, por la simple razón de que una producción más eficiente, optimizadora de recursos, redunda en un crédito ambiental por la vía de reducir el daño por pieza producida. El ahorro energético también abona este camino.

Los efectos en la calidad van más allá de la posibilidad que la robótica brinda de recurrir a instrumentos que hacen más rigurosos, refinados y visibles ciertos indicadores muy complejos de detectar mediante la operación manual de un proceso.

Esto no solo trae un beneficio para el consumidor, que accederá a productos sometidos a estándares de calidad mayores, sino que esa precisión guiada por instrumentos de medición nítidos redundará, además, en la reducción del scrap (en inglés, lo que sobra; es decir, la basura o desecho). Este aspecto, de notorias consecuencias en los costos industriales, en lo que hace al ahorro en traslado, eliminación o tratamiento de los desechos, también tiene una repercusión positiva en el medioambiente.

La seguridad es otro punto clave, que no agota su impacto en los ahorros objetivos que se deducen de procesos con menos fallas o cuyos desperfectos, cuando se producen, exhiben una trazabilidad tal que permite su resolución y el abordaje de sus causas en forma más transparente y previsible.

La seguridad es también seguridad para el trabajador, que al abandonar ciertas funciones deja de estar expuesto a, por ejemplo, tareas que exigen equipamiento o indumentaria u otros elementos de protección que entorpecen un desenvolvimiento confortable y, que demandan que las compañías incurran en cuantiosos gastos periféricos para que esa persona esté protegida.

De esta manera, la robotización aplicada a la industria no solo es más beneficiosa en términos de producción, productividad y ahorro de costos, ventajas que ya casi nadie discute, sino también en materia de calidad, seguridad, cuidado del trabajador y los clientes y del medioambiente. 

Cronista.com


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