Una guerra de precios amenaza a la industria petrolera global

El precio del petróleo en el mercado internacional se contrajo a niveles de 1991, alcanzando un retroceso de 25 por ciento, como consecuencia de la disputa en la producción entre Rusia y Arabia Saudita. El gobierno nacional convocó a las petroleras para analizar como «blindar» Vaca Muerta.

El precio del barril de crudo de la variedad WTI cerró a u$s 30,96, para la entrega en abril, lo que equivale a un descenso de 25 por ciento, mientras que el tipo Brent, que se toma de referencia en la Argentina, concluyó a u$s 34,42, lo que representa una baja de 24 por ciento.

El jueves, la Organización de Países Exportadores de Petróleo (Opep) decidió aplicar un recorte en la producción de crudo de 1,5 millón de barriles diarios, ante la caída en el precio internacional. El viernes, los árabes se reunieron con dirigentes rusos, el principal país productor de hidrocarburos por fuera de la Opep, pero no alcanzaron acuerdo sobre los recortes, lo cual desató una guerra de precios entre Riad y Moscú y llevó los precios a niveles de 1991.

El cruce de amenazas anticipa que habrá más bombeo de petróleo, en momentos en que los precios del crudo ya se encontraban seaqueados por una fuerte contracción del comercio mundial.

La guerra de precios podría terminar con la política de la Opep Plus en un solo mes, luego de tres años de aplicar reducciones. La última guerra de precios, en el año 2014, «enfrentó» a Arabia Saudita con los productores de shale oil de Estados Unidos. En ese tiempo, el precio del barril pasó rápidamente de u$s 100 a menos de u$s 40.

El gobierno nacional convocará a las empresas petroleras para analizar un conjunto de medidas orientadas a «garantizar el empleo» en el sector. La convocatoria a los principales actores de la industria petrolera está en manos del ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, quien ayer estuvo reunido con el presidente de YPF, el economista Guillermo Nielsen.

La idea es «resolver a la brevedad posible las medidas alternativas. Si bien hay decisión de no anticipar las medidas en análisis, en el gobierno rechazan la idea de establecer un nuevo «barril criollo», es decir un precio sostén, tal como ocurrió en 2014.

La directora general del Observatorio de la Energía, Tecnología e Infraestructura para el Desarrollo (Oetec), Belén Ennis, planteó que «hay que subir el precio del barril mediante un precio sostén para poder defender la actividad, pero no sólo la producción sino también el empleo, sobre todo de provincias que vienen muy golpeadas».

La Capital


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