Vaca Muerta: cómo será la producción de shale en el contexto de COVID-19

Los pronósticos del mundo petrolero padecen la velocidad de la luz con la que irrumpen los nuevos brotes del COVID-19. Europa y Estados Unidos hacen tambalear la capacidad de predicción. En diez días, el barril de Brent pasó de unos 37 dólares un tanto apocalípticos a unos casi 44 del viernes último que dejan un poco más tranquilas a las principales productoras en Vaca Muerta. Aunque sin tirar manteca al techo.

Dicho esto, hay un leve cambio de clima. Lejos, mucho, de los mejores escenarios del shale neuquino. Pero, con todo, mejores que la antesala del infierno que caracterizó ese peor año de la breve historia no convencional, cercana a una década.

YPF picó en punta. Rincón del Mangrullo, el área sobre la ventana de gas y condensados de Vaca Muerta, mostró una foto inicial del Plan Gas 4: el secretario de Energía, Darío Martínez, su par neuquino Alejandro Monteiro y el VP de No Convencional de la compañía, Pablo Iuliano, se sacaron la foto, repleta de simbolismo, de lo que podría ser el primer paso de un plan que buscará garantizar los 70 millones de metros cúbicos (MMm3/d) de gas para el país en mayo del 2021.

El avance de YPF en los pozos no completados hasta el primer trimestre del 2019 y el Plan Gas marcarán buen parte del ritmo en Vaca Muerta.

YPF espera terminará con 7 perforadores en Neuquén en el 2020 para sostener una producción de crudo atada a una demanda del 70% en los combustibles si se la compara con los niveles de la prepandemia.

El CFO, Alejandro Lew, afirmo ante inversores del exterior, durante una llamada esta semana, que la compañía también espera completar unos 25 pozos de gas y petróleo en Neuquén, lo que también ofrece otro termómetro de los niveles de actividad. De forma paulatina, la cantidad de perforadores en las áreas del shale neuquino empieza a marcar el ritmo de buena parte de la industria, aun en esa foto desdibujada que implican los alicaídos niveles de actividad actual: 16 de los 31 perforadores activos en el país están en Neuquén, ese “corazón energético” que también el presidente Alberto Fernández optó por visitar en medio de la necesidad de buenas noticias económicas.

A marzo, serían 24, para un total de 80 si se contemplan los diferentes tipos de equipos que forman parte del desarrollo de pozos, que en Neuquén se están centralizando principalmente en las áreas de Vaca Muerta.

La cantidad de perforadores en Neuquén tendrá como trasfondo ese indicador crucial que es para la industria la curva del COVID-19.

La alta volatilidad del precio del crudo es una variable a seguir: el impacto de los brotes de Europa y EE.UU. se

La vacuna que, de acuerdo con lo que dice el gobierno nacional, en diciembre podría comenzar a aplicarse en una etapa inicial a personal de salud y personas del rango etario de mayor riesgo, puede ser un aliciente a mantener mayores niveles de producción. Todo tendrá que ver con la inmunización posible, llave para el mayor ritmo de la economía.

Algo de eso fluctúa en el precio internacional. Lo que en Neuquén toma la forma de un reclamo por el precio sostén del crudo, el barril criollo que en una primera etapa el gobierno nacional iba a reeditar, y que luego para evitar tensiones en pleno cierre del Plan Gas.Ar, ahora parece haber dejado de lado, pese al reclamo de la provincia.

El tema ahora podría tener un rebote en una reunión pendiente en el seno de la Ofephi, el organismo de las provincias productoras que podría incidir en el valor interno del crudo.

LMneuquen.com


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