El ex ministro de Economía y líder del Frente Renovador, Sergio Massa, se reunió este lunes por la noche con la nueva conducción de la CGT en el Sindicato de la Sanidad. El eje de la cumbre fue la reforma laboral que impulsa el Gobierno, sobre la que la central obrera expresó objeciones en la última reunión del Consejo de Mayo. Massa planteó tres cuestiones vinculadas a esta agenda: no rechazar el proyecto a libro cerrado, reconstruir la relación entre los trabajadores y el peronismo y prepararse para el nuevo mundo del trabajo, según supo El Economista.
En primer lugar, el exministro llamó a no rechazar de forma automática la reforma laboral que impulse el oficialismo. Desde su punto de vista, es imprescindible debatir un proyecto moderno y aggiornarse a los cambios del mundo del trabajo. «Les dijo que si hubiera sido presidente, también hubiera impulsado una reforma laboral», dijo una fuente cercana a Massa en diálogo con este medio.
El argumento sería similar al del Gobierno: hay que incorporar a los trabajadores informales al mercado laboral, dado que la mitad de la población económicamente activa se encuentra por fuera de todo contrato de trabajo.
Además, expresó que políticos y sindicalistas deben adelantarse a las reformas. Hoy, para el exministro, se barajan dos alternativas: impulsar un proyecto en minoría o consensuar varios puntos del proyecto oficialista.
A continuación, alentó a reconstruir la relación entre los trabajadores y el peronismo. «Hoy no están representados por el peronismo ni por los sindicatos. Hay que volver a las bases», sostuvo Massa durante el encuentro.
Por último, pidió preparar el movimiento obrero para el nuevo mundo laboral, atravesado por la inteligencia artificial, la robótica y la automatización.
El encuentro no habría satisfecho a los sindicalistas, quienes cuestionan la ayuda que puede ofrecer Massa en el Congreso, según informó Clarín.
En la reunión estuvieron los integrantes de la nueva cúpula sindical -Jorge Sola, Cristian Jerónimo y Octavio Argüello-, los gremialistas Gerardo Martínez, Héctor Daer, Andrés Rodríguez, Hugo Moyano y Omar Lingieri, y el diputado electo Guillermo Michel -único acompañante de Massa-.
Entre tanto, el líder del Frente Renovador se consideró un «mediador» entre La Cámpora y el kicillofismo. «Fragmentar el peronismo sería un delito» desde su visión.
La derrota de Fuerza Patria en las elecciones del 26 de octubre obligó al espacio a redefinir su estrategia. La propia Cristina Kirchner insistió en la «necesidad de repensar conceptos» en materia de trabajo, entre otros. Los gobernadores Raúl Jalil (Catamarca), Osvaldo Jaldo (Tucumán) y Gustavo Sáenz (Salta), por su parte, están en plena negociación para que los legisladores que les responden compongan un interbloque que se despegue del kirchnerismo al tiempo que permita el diálogo con el oficialismo.
En tanto, la CGT planteó reparos a la reforma laboral en la última reunión del Consejo de Mayo, el 26 de noviembre. Allí, Martínez sostuvo: «Si no somos escuchados, no somos atendidos, y se buscan romper estructuralmente los derechos constituidos, la CGT tiene una definición: ‘Ni un paso atrás'».
Fuente: eleconomista.com.ar



