La Lista 26 de Julio encabezada por, Carla Costabile, secretaria adjunta de ASIJEMIN cuenta con la participación de más de 10 gremios, agrupaciones sindicales y organizaciones sociales. Representamos diferentes sectores del pueblo trabajador, desde trabajadores/as con mejores salarios relativos, trabajadores/as de industria, cada vez menos en un contexto de destrucción de la industria nacional, trabajadores/as de distintas áreas del estado tan maltratados por el gobierno nacional y provincial, y trabajadores/as informales y de la economía social que pelean por sobrevivir en tiempos de tanta crueldad.
Hay una sola opción para realmente cambiar la CTA. Que es la construcción de un proyecto colectivo, que busca una central más democrática, que esté al servicio y por la unidad de todas las luchas de las y los trabajadores, y que tenga autonomía de todo gobierno, tanto nacional como provincial.
Esta lista realmente contiene a dirigentes y referentes de SUTEPA (Sindicato de trabajadores de PAMI), ASIJEMIN (Sindicato de supervisores, técnicos y profesionales de la minería), AMMAR (Asociación de Mujeres Meretrices de la Argentina) Alternativa Docente (docentes provinciales), FETIA (Federación de trabajadores de la industria, la energía, servicios y afines) referentes de ATE (Asociación de Trabajadores del estado), y de organizaciones sociales formadas por trabajadores y trabajadoras informales que se contienen y organizan cada día en los territorios. De acá en adelante, es necesario que estén a disposición pública los padrones, para que cada trabajador/a pueda saber si está habilitado para votar. Y se hagan públicos los lugares de votación para comenzar a organizar la campaña electoral.
Cuando una familia debe elegir qué gasto pagar y cuál postergar, cuando los servicios aumentan y el salario pierde poder adquisitivo, no hay discurso que pueda ocultar esa situación. Necesitamos una organización que mire la realidad de frente, escuche a los/as trabajadores/as y tenga el coraje de decir lo que otros prefieren callar. Nuestra responsabilidad es transformar esa realidad en una lucha concreta por mejores condiciones de vida para todos los trabajadores y trabajadoras sanjuaninas.
Contra el desguace de todo el patrimonio nacional y de los bienes comunes que sólo fortalece a Trump, el FMI y enriquece a sus socios locales. Creemos que la deuda a saldar es con las trabajadoras y trabajadores. Hay que luchar por un aumento de los salarios y de las jubilaciones. Como también por un aumento del presupuesto en salud y educación. Se tienen que generar puestos de trabajo genuino para todos/as.
Llamamos a defender el derecho a la huelga, a la protesta, y todos los derechos consagrados avasallados por la reforma laboral esclavista.



