En el marco de la convención minera Prospectors & Developers Association of Canada (PDAC), el CEO de Vicuña Corp., Ron Hochstein, expuso sobre el potencial del distrito Vicuña y aseguró que la estabilidad económica actual posiciona a Argentina como un destino competitivo para las inversiones en cobre. Durante su presentación, el directivo destacó el rol de San Juan dentro del desarrollo minero y señaló que el escenario actual abre oportunidades para proyectos de gran escala. El distrito Vicuña, que integra Josemaría y Filo del Sol, aparece como una de las principales apuestas del sector.
El potencial del distrito Vicuña y su proyección productiva
Durante la misma presentación, Hochstein describió la escala que podría alcanzar el distrito Vicuña, integrado por los proyectos Josemaría y Filo del Sol, y sostuvo que se trata de uno de los desarrollos mineros con mayor proyección a nivel global.
El CEO afirmó que el complejo tendría una larga vida útil: “Vicuña tiene potencialmente más de 70 años de vida minera. Lo pone en el top 5 de productores de cobre del mundo, top 3 de oro y top 2 de plata. Es un distrito bastante único”.
De acuerdo con las proyecciones presentadas, durante los primeros 25 años completos de producción el proyecto alcanzaría un promedio anual de 395.000 toneladas de cobre, 711.000 onzas de oro y 22,2 millones de onzas de plata. La inversión total estimada a lo largo de la vida útil asciende a 18.000 millones de dólares.
La primera etapa demandará una inversión de 7.000 millones de dólares y prevé iniciar la producción en 2030. Hochstein confirmó además que el proyecto ya avanza en el proceso administrativo: “Vamos a enfocarnos en lo que fue originalmente Josemaría, con una inversión de 7.000 millones de dólares. Nos presentamos al RIGI en diciembre, así que eso está en progreso”.
El esquema de desarrollo contempla tres fases. La primera estará centrada en Josemaría e incluirá trabajos de ingeniería de detalle, adquisición de equipos y obras iniciales de infraestructura.
La segunda etapa incorporará los recursos de óxidos de Filo del Sol mediante la construcción de una planta específica para recuperar cobre, oro y plata, además de remover la capa de óxidos que cubre los sulfuros.
La tercera fase prevé la ampliación de la planta concentradora y el desarrollo de los sulfuros de Filo del Sol, con el objetivo de alcanzar una capacidad de procesamiento cercana a 293.000 toneladas por día. También se sumará infraestructura estratégica mediante esquemas de outsourcing, incluyendo una planta desalinizadora, sistemas de transporte de concentrado y plantas de tratamiento.
Fuente: diariodecuyo.com.ar

