Ron Hochstein, CEO de Vicuña: “Vicuña tiene potencialmente más de 70 años de vida minera. Lo pone en el top 5 de productores de cobre del mundo, top 3 de oro y top 2 de plata»

En el marco de la convención minera Prospectors & Developers Association of Canada (PDAC), el CEO de Vicuña Corp., Ron Hochstein, expuso sobre el potencial del distrito Vicuña y aseguró que la estabilidad económica actual posiciona a Argentina como un destino competitivo para las inversiones en cobre. Durante su presentación, el directivo destacó el rol de San Juan dentro del desarrollo minero y señaló que el escenario actual abre oportunidades para proyectos de gran escala. El distrito Vicuña, que integra Josemaría y Filo del Sol, aparece como una de las principales apuestas del sector.

En el marco del Argentina Day durante la convención de la Prospectors & Developers Association of Canada (PDAC), Ron Hochstein, CEO de Vicuña Corp., participó del panel de empresas mineras que invierten en Argentina y explicó por qué el país se convirtió en un destino estratégico para el desarrollo de proyectos de cobre.

El ejecutivo fue enfático al describir el escenario actual: “Hay oportunidades de cobre alrededor del mundo, pero lo que Argentina está ofreciendo en este momento es estabilidad. Yo solo vengo de «Lundin Gold», donde construimos la primera mina occidental en Ecuador. Y tuvimos que trabajar para explicar lo que podría significar una industria responsable de la minería”.

Según explicó Hochstein, el interés inversor está vinculado a una nueva etapa para la actividad minera en el país: “Lo que me parece interesante es que Argentina dice que quiere convertirse en un país minero, Argentina tiene minería, pero ahora hay enormes oportunidades. Y eso es lo que nos llevó a tomar la decisión de BHP y «Lundin Gold» para unir esta venta conjunta”.

También puso el acento en el potencial que tiene San Juan para fortalecer su red de proveedores y consolidar un entramado productivo propio. Señaló que, más allá de la calidad técnica de los proyectos, existen oportunidades concretas para trabajar con suministros locales, especialmente en la provincia, donde la actividad minera ya cuenta con una base sólida. A su entender, esa experiencia acumulada es el punto de partida para que las empresas sanjuaninas puedan crecer al ritmo de las nuevas inversiones.

En esa línea, subrayó que el verdadero impacto de estos desembolsos no se limita a la extracción de recursos, sino que se traduce en un efecto multiplicador sobre la economía regional. Remarcó que el desafío pasa por priorizar la contratación y la compra local, fortaleciendo la cadena de valor en cada etapa del proyecto. De ese modo —planteó— la inversión no solo impulsa la producción minera, sino que dinamiza servicios, logística, industria y empleo en San Juan.

Ron definió el contexto actual como una etapa clave para el desarrollo del cobre: “Es un momento muy emocionante estar en Argentina, y la calidad y la macroeconomía alrededor del cobre es realmente algo más”.

El potencial del distrito Vicuña y su proyección productiva

Durante la misma presentación, Hochstein describió la escala que podría alcanzar el distrito Vicuña, integrado por los proyectos Josemaría y Filo del Sol, y sostuvo que se trata de uno de los desarrollos mineros con mayor proyección a nivel global.

El CEO afirmó que el complejo tendría una larga vida útil: “Vicuña tiene potencialmente más de 70 años de vida minera. Lo pone en el top 5 de productores de cobre del mundo, top 3 de oro y top 2 de plata. Es un distrito bastante único”.

De acuerdo con las proyecciones presentadas, durante los primeros 25 años completos de producción el proyecto alcanzaría un promedio anual de 395.000 toneladas de cobre, 711.000 onzas de oro y 22,2 millones de onzas de plata. La inversión total estimada a lo largo de la vida útil asciende a 18.000 millones de dólares.

La primera etapa demandará una inversión de 7.000 millones de dólares y prevé iniciar la producción en 2030. Hochstein confirmó además que el proyecto ya avanza en el proceso administrativo: “Vamos a enfocarnos en lo que fue originalmente Josemaría, con una inversión de 7.000 millones de dólares. Nos presentamos al RIGI en diciembre, así que eso está en progreso”.

El esquema de desarrollo contempla tres fases. La primera estará centrada en Josemaría e incluirá trabajos de ingeniería de detalle, adquisición de equipos y obras iniciales de infraestructura.

La segunda etapa incorporará los recursos de óxidos de Filo del Sol mediante la construcción de una planta específica para recuperar cobre, oro y plata, además de remover la capa de óxidos que cubre los sulfuros.

La tercera fase prevé la ampliación de la planta concentradora y el desarrollo de los sulfuros de Filo del Sol, con el objetivo de alcanzar una capacidad de procesamiento cercana a 293.000 toneladas por día. También se sumará infraestructura estratégica mediante esquemas de outsourcing, incluyendo una planta desalinizadora, sistemas de transporte de concentrado y plantas de tratamiento.

Fuente: diariodecuyo.com.ar

Scroll al inicio